El día 24 de julio, los componentes de los grupos de Armenia, Bulgaria, Costa Rica, Costa de Marfil, Grecia, Málaga y Taiwán, elaboran platos típicos en distintas cocinas de los vecinos del municipio, que por la tarde se degustan en la Plaza de la Candelaria

Los fogones de Ingenio se ponen mañana viernes, día 24 de julio, al servicio de la gastronomía de cuatro continentes en una edición más de la singular iniciativa de las Comidas Interculturales, programada en el marco de la 31º edición del Festival Internacional de Folclore ‘Muestra Solidaria de los Pueblos’. Durante la jornada matinal, los miembros de los siete grupos invitados al citado evento, elaborarán algunos de los platos tradicionales de su cultura culinaria en las cocinas de distintos vecinos de Ingenio que ha prestado sus fogones para llevar a cabo esta curiosa experiencia que ejemplifica la dimensión de este festival: convertir Ingenio en un espacio de encuentro e intercambio de diferentes culturas del mundo.

La propuesta que impulsa la Asociación Cultural Coros y Danzas de Ingenio pretende mostrar la diversidad cultural también a través de una de las manifestaciones identitarias más singulares de los pueblos invitados a esta edición, su gastronomía. Los componentes de los grupos de Armenia, Bulgaria, Costa Rica, Costa de Marfil, Grecia, Málaga y Taiwán, se entregarán durante la mañana para elaborar platos como la gata armenia, el tikvenik búlgaro, las gachas de arroz dulce con cacahuetes costamarfiñelas, el halva griego, los higos de la serranía de Ronda, el tembleque puertorriqueño o el Hlama Blbul taiwanés.

Durante la mañana también se cocinarán en Ingenio multitud de platos tradicionales de la cocina de Canarias que por la noche serán degustados, a partir de las 20:30 horas, en las carpas instaladas en la Plaza de la Candelaria, entre los que no faltarán la tradicional pata asada, la sopa de los domingos, la tortilla de papas, el sabroso pescado encebollado o la ropa vieja, así como un sinfín de postres que van desde el mus de gofio al frangollo o la tarta de zanahoria, pasando por las truchas de batata o las tortas de carnaval, entre otros.

En la jornada que propone un encuentro en el que música y sabores de distintas zonas del mundo se dan la mano para celebrar la multiculturalidad de los pueblos y conquistar los paladares, colaborarán numerosos colectivos vecinales como la Asociación Cultural Amigos del Carrizal 7 Islas, la Asociación vecinal San Gabriel de La Jurada, la Asociación de Caladoras de Ingenio y vecinas de la plaza, la Asociación de Vecinos Chaxiraxi, el Club de Caza de las Medianías de Ingenio, el grupo Coros y Danzas de Ingenio, las agrupaciones folclóricas Las Mahoreras, Tacoremi, Susurros Isleños, y las parrandas Pa’Ingenio y Pa’lante. 

Mañana miércoles, día 22 de julio, a las 20:30 horas, tendrá lugar el multicultural recorrido por la calle principal del casco, programado en el marco del 31º Festival Internacional de Folclore ‘Muestra Solidaria de los Pueblos’

El popular pasacalle multicultural que impulsa cada año el Festival Internacional de Folclore ‘Muestra Solidaria de los Pueblos’ se desarrolla mañana miércoles, día 22 de julio, a las 20:30 horas, con la participación de los grupos internacionales que este año están presentes en el cartel de su 31º edición, pertenecientes a Taiwán, Costa de Marfil, Grecia, Armenia, Bulgaria, Puerto Rico, España y Canarias.

Multitud de vecinos de Ingenio se congregarán en las aceras de su calle principal Ramón y Cajal para disfrutar del colorido recorrido que arrancará en la zona de La Cantonera para concluir delante de la sede del ayuntamiento, en la Plaza de la Candelaria, en el que tendrán lugar las actuaciones del Conjunto de Danza Husher de Armenia, la compañía artística Mien Moh de Costa de Marfil, la Asociación Cultural de la Tradición Griega Alonaki, el grupo Gíbaro de Puerto Rico, la formación taiwanesa Kuo-Shin Chuang Pangcah Dance Theater, la formación Razvitie de Bulgaria, los dos grupos de Coros y Danzas de Ronda y Coros y Danzas de Ingenio, a los que se sumarán la Banda de la Sociedad Musical Villa de Ingenio y varias agrupaciones folclóricas del sureste como Guayadeque de Carrizal, Las Mahoreras, Amigos del Carrizal 7 Islas y Tacoremi.

Todos ellos mostraran la singularidad de sus bailes tradicionales y la vistosidad de sus respectivas indumentarias. El pasacalle del casco de Ingenio volverá a repetirse el jueves, día 23 de julio, en Carrizal, en donde a partir de las 20:30 horas, partirá desde El Toril para concluir en la Plaza del Buen Suceso.

Desde las danzas guerreras y colectivas armenias como la Yarkhushta o el Kochari a los cantos polifónicos solemnes búlgaros al compás de instrumentos musicales como la gajda o el tupan, pasando por las acrobacias, máscaras rituales y percusión costamarfileña en la que sobresale la fuerza de los tambores Doum, o las danzas tradicionales milenarias griegas como el sirtaki y el hasapiko. Si a ello le sumamos la tradicional bomba y la plena puertorriqueña, las danzas aborígenes taiwanesas, las serranas, fandangos abandolados, rondeñas y verdiales malagueños o las polkas e isas de Canarias, este pasacalle constituye la verdadera esencia multicultural de este festival que impulsa desde hace más de tres décadas la Asociación Cultural Coros y Danzas del citado municipio con la estrecha colaboración del ayuntamiento de la citada villa y el patrocinio del Cabildo de Gran Canaria.

Como advierte la alcaldesa de Ingenio, Vanesa Martín, el evento, declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias y considerado por el Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folclore y de las Artes Tradicionales de la UNESCO, como un referente cultural en el Atlántico Medio por la oferta que propone su programa, “convierte al municipio en un espacio de encuentro donde la música, la danza y las tradiciones nos acercan a diferentes culturas del mundo para celebrar la riqueza de su diversidad cultural”.

El Festival Infantil de las Tradiciones reune a decenas de familias en una mañana dedicada a recuperar los juegos populares y los deportes autóctonos de Canarias dentro del XXXI Festival Internacional de Folclore Villa de Ingenio

Érase una vez, en el que para jugar solo hacían falta una plaza, un grupo de amigos y mucha imaginación. Este sábado, la Plaza de la Candelaria de Ingenio volvió por unas horas a ese escenario. Trompos girando sobre el suelo, boliches de cristal, sogas, pimbas, tiraderas, juegos del pañuelo y carreras compartieron protagonismo con las risas de decenas de niños y niñas que descubrieron, de la mano de sus padres y abuelos, cómo se divertían generaciones enteras mucho antes de que existieran las pantallas. Este Festival Infantil de las Tradiciones, organizado por la Asociación Cultural Coros y Danzas de Ingenio dentro del XXXI Festival Internacional de Folclore Villa de Ingenio 'Muestra Solidaria de los Pueblos', tiene como objetivo  recordar los modestos juegos con los que se entretenían en plazas y calles los niños y niñas hace muchas décadas en los municipios de la isla. 

Junto a los juegos populares canarios, la jornada incorporó también propuestas llegadas desde Puerto Rico, país invitado en esta edición del festival. Muchas de ellas sorprendieron por sus semejanzas con las que durante décadas llenaron las calles de Canarias, como el trompo, las bolas o canicas, las carreras sobre cubos, demostrando que el juego también ha servido históricamente para tender puentes entre culturas separadas por miles de kilómetros. La programación se completó con pintacaras, hinchables y los ya tradicionales paseos sobre el burro Canario, uno de los grandes protagonistas para los más pequeños.

Uno de los espacios que despertó mayor curiosidad fue el dedicado a la Lucha del Garrote Canario, donde los asistentes pudieron conocer una disciplina que hunde sus raíces en la historia de las Islas. El vicepresidente de la Federación de Lucha del Garrote Canario, Samuel Suárez, explicó que buena parte del trabajo de recuperación de este deporte comenzó hace décadas escuchando a los últimos pastores que todavía conservaban sus conocimientos y completando esa investigación con los testimonios de emigrantes canarios en Cuba, donde incluso llegó a celebrarse el primer campeonato de lucha del garrote. Suárez recordó que, aunque hoy la disciplina cuenta con reglamentos deportivos y competiciones, sigue conservando un importante valor patrimonial. También destacó el esfuerzo artesanal que requiere fabricar cada garrote, elaborado con madera de acebuche cuidadosamente seleccionada y trabajada durante meses hasta conseguir la flexibilidad y resistencia necesarias.

La jornada contó también con la participación del secretario general de la Asociación Europea de Juegos y Deportes Tradicionales, quien defendió la necesidad de ofrecer a los más jóvenes alternativas de ocio que complementen el uso de las nuevas tecnologías. “Más que competir con las pantallas el objetivo consiste en recuperar el valor del juego compartido entre distintas generaciones. Por eso, en este tipo de actividades, no son los monitores, sino los propios padres, madres y abuelos quienes enseñan las reglas a los niños, favoreciendo el juego entre ellos”, indicó.

Ese intercambio fue precisamente una de las imágenes más repetidas durante toda la mañana: mayores enseñando a lanzar un trompo, tirar la ficha a la rana o a jugar al boliche mientras los más pequeños descubrían que los juegos más sencillos siguen siendo capaces de despertar la misma ilusión de hace décadas. Con esta quinta edición del Festival Infantil de las Tradiciones, el Festival Internacional de Folclore de Ingenio volvió a demostrar que el patrimonio cultural también se transmite jugando.

Los deportes autóctonos tendrán su continuidad en la jornada del próximo día 23 de julio a partir de las 10:00 horas, en el Terrero de Lucha ‘El Chiquero’ de Los Molinillos. A las 11:30 horas, en la Plaza de los Molinillos, se celebra la actividad ‘Ven a bailar con los grupos del festival’, en la que los integrantes de los grupos participantes en la 31º edición del Festival Internacional de Folclore de Ingenio ‘Muestra Solidaria de los Pueblos’ enseñarán a las personas que se acerquen a la citada plaza los bailes tradicionales de sus respectivos países. 

El nuevo “Rincón de los Oficios" reúne los testimonios de los últimos maestros carpinteros del municipio para reivindicar un oficio que acompañó la vida de varias generaciones de familias grancanarias

Hay historias que nunca se escribieron sobre papel. Permanecen grabadas en la veta de una tabla, en la huella de una gubia o en el sonido del cepillo deslizándose sobre la tea. Durante siglos, la carpintería fue uno de los oficios que dio forma a Ingenio. Los carpinteros construyeron las ruedas de los molinos, levantaron los telares, fabricaron puertas, ventanas y muebles, y acompañaron a las familias desde la cuna hasta el ataúd. Con el propósito de rescatar esa memoria colectiva, el XXXI Festival Internacional de Folclore Villa de Ingenio inauguró  el "Rincón de los Oficios: La Carpintería Tradicional", un espacio dedicado a quienes hicieron de la madera un modo de vida y una parte esencial del patrimonio etnográfico del municipio. 

La responsable del área de Desarrollo Etnográfico y Patrimonio Cultural, Catalina Sánchez Ramírez, explicó que este homenaje era "una deuda pendiente” con uno de los oficios que mejor representa la historia de Ingenio. Aunque el municipio ha sido reconocido tradicionalmente por el legado de los ingenios azucareros o el arte del calado, la carpintería también desempeñó un papel fundamental en el desarrollo económico y social de la localidad. "Queríamos reconocer a esos hombres que, con sus manos, construyeron buena parte del patrimonio material de Ingenio y cuyo trabajo merece ser recordado por las nuevas generaciones", señaló. En la misma línea, el director del Festival Internacional de Folclore Villa de Ingenio y presidente de la Agrupación Cultural Coros y Danzas de Ingenio, David Castellano, destacó que la carpintería fue mucho más que un oficio. "Era un punto de encuentro para los vecinos y una parte esencial de la identidad del pueblo. En los talleres no solo se fabricaban muebles; también se transmitían conocimientos, experiencias y una manera de entender la vida".

La muestra no sólo reúne herramientas y piezas tradicionales, sino también las voces de algunos de los últimos carpinteros que mantienen vivo el oficio. A través de sus recuerdos, el visitante descubre cómo era una profesión donde la paciencia, el conocimiento de la madera y el trabajo artesanal marcaban el ritmo de cada jornada.

Manuel Almeida, de 82 años, llegó desde Moya a Ingenio en 1979.  Recuerda que con apenas diez años ya alternaba las horas entre un taller mecánico y una carpintería, aprendiendo el oficio por pura voluntad. En aquellos años, explica, fabricar un dormitorio era un proceso completamente artesanal que requería semanas de trabajo. "Se hacía la alcoba completa: el ropero, la cama, la cómoda, las dos mesillas, las sillas... Había un catálogo y cada familia elegía el modelo que quería para cuando se casaba. Los muebles tallados podían costar entre 10.000 y 12.000 pesetas, una inversión para toda la vida”. Con la experiencia de los años, Manuel reconoce que el oficio ha cambiado tanto que llegó a aconsejarle a su nieto, Alejandro, que se dedicara a cualquier cosa, menos a la carpintería, algo que resume el difícil relevo generacional de un oficio que durante décadas fue imprescindible y que hoy lucha por sobrevivir.

Simeón Santana, de 92 años, comenzó con tan solo catorce trabajando junto a su hermano, maestro tallista en Ingenio. Entre sus primeros trabajos recuerda la fabricación de pequeños joyeros que “los jóvenes regalaban a sus conquistas”, piezas donde la madera también hablaba de afectos. Jesús Pérez Romero, hijo del también carpintero Agustín Pérez Quintana, le ha dedicado más de cinco décadas al oficio. Su testimonio refleja la profunda transformación que ha vivido la profesión. "Antes todo era serrucho, cepillo y lija. Hoy casi todo lo hacen las máquinas". Para él, el problema no es solo la tecnología, sino el cambio en los hábitos de consumo. "Nadie paga ya el trabajo que lleva un mueble hecho completamente a mano".

La competencia de la fabricación industrial y de las grandes superficies comerciales ha provocado el cierre de la mayoría de los talleres tradicionales. De hecho, apenas queda un carpintero dedicado a este oficio en Ingenio. Sin embargo, Pérez también encuentra un motivo para la esperanza: la restauración de viviendas tradicionales y la conservación del casco histórico obligan a recuperar puertas y elementos de madera que forman parte del patrimonio arquitectónico del municipio.

A sus 77 años, Sebastián Viera Martín recuerda que a los carpinteros se les reconocía fácilmente porque muchos habían perdido alguna falange en el taller y porque, bromea, "eran mentirosos, nunca cumplían la fecha de entrega". Detrás de la anécdota se escondía una realidad: cada pieza requería tiempo y un trabajo imposible de acelerar.

Más allá de la nostalgia, el "Rincón de los Oficios" invita a reflexionar sobre el valor de un trabajo donde cada mueble era único, pensado para durar décadas y acompañar la vida de una familia. Frente a la cultura de lo inmediato, la exposición, que podrá visitarse en el hall del ayuntamiento de la Villa de Ingenio, reivindica la paciencia, el conocimiento transmitido de generación en generación y el respeto por un patrimonio que forma parte de la identidad del municipio.

La sede de la Fundación Canaria Nanino Díaz Cutillas en Ingenio acoge el día 16 de abril, a las 19:00 horas, el concierto ‘Noche íntima y popular’ que protagoniza el Quinteto Isleño que conforman Paco José Falcón, Fran Santana, Javier González, Adán Ponce y Luis Blázquez

El concierto previsto está planteado como un viaje a través de la música popular, en el que el Quinteto Isleño ofrecerá un repertorio integrado por boleros y canciones de la música popular canaria. Su propuesta combina armonías vocales, delicado acompañamiento instrumental y la calidez del formato clásico de trío extendido a quinteto, creando un viaje musical que une tradición, romanticismo y la esencia de la música canaria. La actuación rescata la nostalgia y la belleza de los boleros mientras celebra la riqueza del repertorio popular del archipiélago.

Entre los temas que se escucharán figuran ‘Madre Canaria’, ‘Piel canela’, ‘Sombras’, ‘Sabor a mí’, ‘Poquita fe’, ‘Contigo’, ‘Estoy perdido’, ‘La revancha’, ‘Locura’ y ‘Reloj’, entre otras muchas.

El grupo Quinteto Isleño comenzó su historia en noviembre de 1990, cuando aún era una parranda de amigos que actuó por primera vez en el casino "La Unión" de Telde, Gran Canaria. El éxito de aquella actuación los animó a profesionalizarse, y en 1991 se legalizaron con el nombre actual. Durante su primera etapa, que duró casi una década, estuvieron formados por siete componentes, con una voz femenina como solista y un repertorio centrado en el folclore canario. En el año 2001 dieron un giro generacional, reduciéndose a cinco miembros, formación que han mantenido durante 25 años hasta la actualidad (2026).

Actualmente, el grupo está liderado por Paco José Falcón (director musical, fundador y requinto) y Fran Santana (cofundador, primera voz y guitarra-bajo). En el año 2000 se incorporaron Javier González (primera guitarra y tercera voz) y Adán Ponce (primera voz, timple y percusión); y en 2002 se unió Luis Blázquez (segunda guitarra, segunda voz y relaciones públicas). A lo largo de sus 35 años de trayectoria, Isleño ha ofrecido actuaciones por todo el archipiélago canario y ha publicado tres trabajos discográficos, consolidando además un gran repertorio que incluye boleros y música de siempre junto al folclore tradicional.

La programación de la Fundación Canaria Nanino Díaz Cutillas se desarrollará a lo largo de 2026 con carácter regular en su sede, cuyo edificio cedió hace unos años el Ayuntamiento de Ingenio a la Corporación insular y que fue inaugurado en 2020 en la histórica Casa del Obispo ubicada en la zona de El Toril.

La fundación dedicada al legado de Nanino Díaz Cutillas es una casona del siglo XV que fue antigua sede episcopal y lugar de residencia del primer obispo de la Isla, Don Diego de Muro, que acoge todo el material que atesora el rico legado del popular etnógrafo y periodista canario fallecido en 1988. Cabe recordar que en 2007 el Cabildo de Gran Canaria constituyó la Fundación con la finalidad de potenciar el conocimiento de las tradiciones canarias desde la conservación, catalogación y custodia de la obra y el legado artístico e intelectual del popular periodista y folclorista. El trabajo de su inventario ha permitido hasta la fecha registrar más de 4.000 objetos de diversa naturaleza, que constituyen el grueso del fondo de la colección.

Carlos Vega y Diego Díaz, solistas de lujo en la nueva propuesta de la Sociedad Musical Villa de Ingenio que se presenta el día 7 de febrero, a las 20:30 horas, en el García Lorca

La Banda Sinfónica de la Sociedad Musical Villa de Ingenio (SMVI) se vestirá de gala el sábado, día 7 de febrero, en el marco de las fiestas de la Candelaria y San Blas 2026 para presentar ‘Rhapsody in blue’, un programa extraordinario dedicado a la edad de oro del jazz americano y a la figura de George Gershwin, bajo la dirección del maestro José Buceta. El concierto tendrá lugar en el Teatro Federico García Lorca de Ingenio a las 20:30 horas, con entrada gratuita hasta completar aforo.

Durante la velada el clarinetista palmero Diego Díaz Koury se enfrentará al vertiginoso ‘Concierto para clarinete’ de Artie Shaw, una pieza que requiere una técnica impecable y un dominio absoluto del lenguaje del jazz.

El broche de oro llegará con la interpretación de ‘Rhapsody in Blue’, con el pianista Carlos Vega Estévez como solista. Para esta ocasión, la SMVI ha elegido el prestigioso arreglo de Donald Hunsberger, considerado la versión definitiva para banda sinfónica, que respeta la transparencia y el vigor de la orquestación original de 1924. Aunque existen muchas versiones, Hunsberger creó la suya en 1998 con un objetivo claro: mantener la transparencia del jazz original, pero con la potencia sonora de una banda moderna. Lo que hace especial a esta versión es cómo maneja los colores instrumentales. El papel del solista se mantiene intacto, respetando cada nota de la parte original de Gershwin, permitiendo que el piano siga siendo el protagonista absoluto. En lugar de simplemente sustituir violines por clarinetes, Hunsberger utiliza las maderas y los metales para imitar la agilidad de las cuerdas, sin perder ese estilo jazzístico característico.

Además, se podrá disfrutar de un repertorio que promete fusionar la elegancia de la sala de conciertos con la energía indomable del swing, con obras como ‘Summertime Storm’, una vibrante adaptación de Terry Kenny sobre el clásico de la ópera ‘Porgy and Bess’; o ‘Un americano en París’, una adaptación del célebre musical, que captura el bullicio y la nostalgia de las calles parisinas mediante una instrumentación brillante de vientos y percusión.

Este evento no solo celebra los 100 años de la rapsodia más famosa de la historia, sino que consolida a la Sociedad Musical Villa de Ingenio como un referente en la divulgación de repertorio sinfónico de alta complejidad en Canarias. La apuesta por solistas locales de la talla de Vega y Díaz subraya el compromiso de la institución con el talento del archipiélago.

Los solistas

Carlos Vega Estévez nació en Las Palmas de Gran Canaria en el año 1997. Comenzó sus estudios de piano en la infancia, con su madre, y los continuó de forma libre, guiado por profesores como David Crespo, Sara Verona y Oliver Curbelo. Estudió fagot en el Conservatorio Profesional de Música de Canarias con Alfonso Bonafont.

Su formación instrumental fue dando paso paulatinamente a su interés por la composición musical, en la que fue iniciado e instruido por José Brito, al que considera su principal maestro. Como compositor ha podido estrenar alguna de sus obras con el Ensemble Lothar Siemens, la Orquesta Universitaria Maestro Valle y la Banda Sinfónica de Ingenio, con quien estrenó en 2025 la obra El diablo de Timanfaya en el Auditorio Alfredo Kraus.

Ha participado activamente como profesor, pianista, orquestador, arreglista y compositor en el proyecto Barrios Orquestados. Ha realizado arreglos orquestales para artistas como Said Muti, Fajardo, Fabiola Socas, Andrés Molina, Rogelio Botanz, Reynaldo Varela, Domingo Rodríguez "El Colorao", Yone Rodríguez y Benito Cabrera, entre otros.

Actualmente es estudiante de Composición en el Conservatorio Superior de Música de Canarias y profesor en la Escuela de Música de la Sociedad Musical “Villa de Ingenio”.

Diego Díaz Koury comienza su andadura musical en la Academia de la Banda Municipal de Música de Los Llanos de Ariadne. Estudió el Grado Profesional en el Conservatorio Profesional de Música de Santa Cruz de Tenerife con el maestro Javier Llopis y, posteriormente, el Grado Superior en el Conservatorio Superior de Música de Canarias junto al maestro Juan Pedro Ponce. También recibió formación del Maestro Radovan Cavallin, solista de la OFGC.

Ha cursado un año en Eslovenia gracias al programa Erasmus+ junto al maestro Joze Kotar. Por otra parte, ha podido participar en diversas masterclasses con maestros como Luis Gomes, Carlos Ferreira, Juan Ferrer, Philippe Cuper y Enrique Pérez entre otros.

Ha obtenido la Medalla de Bronce en el Concurso Temsig 2018, celebrado en Kranj; Primero en la modalidad de Música de Cámara en el X Concorso Internazionale per Giovani Musicisti Città di Massa, y otro Primer premio en la II edición del Concurso Internacional de Clarinete "Guy Deplus".

Colabora con agrupaciones profesionales como la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, la Orquesta Sinfónica de Las Palmas de Gran Canaria, la Gran Canaria Wind Orchestra o la Banda Municipal de Las Palmas de Gran Canaria, entre otras. También es miembro de agrupaciones de música de cámara como 424 bflat trío o Cuarteto Parea.

También ha realizado grabaciones de discos y de diferentes obras, además de estrenos mundiales de compositores como Laura Vega, Manuel Bonino, Celia Rivero y Yonatan Sánchez entre otros.

Actualmente, además de su faceta como músico en activo, es profesor de clarinete en Enarmonía Las Palmas y en la Sociedad Musical “Villa de Ingenio” donde imparte clases de clarinete y lenguaje musical.

La Banda Sinfónica de la Sociedad Musical Villa de Ingenio

Con más de tres décadas de trayectoria es una de las formaciones bandísticas más consolidadas del panorama cultural de las Islas Canarias, respaldada por una Escuela de Música propia con un alumnado que supera las 300 personas y que, con el paso de los años, se ha convertido en un referente formativo en Gran Canaria.

Lo que caracteriza a esta banda es su compromiso con la búsqueda de la mejora constante, un aspecto que ha hecho posible espectáculos como: Ingenio Fantástico, Leyendas, La Divina Comedia, El Olimpo de los Dioses, Superstars, Cine de Verano, Madre Tierra, Soul!, Historias de Trovador, Espacio Sinfónico, Afortunadas, Embrujo, JazzIngenio23, Get Lucky, El Cascanueves, Series Míticas o Leyendas Canarias.

Desde sus inicios en 1989 hasta hoy la banda ha evolucionado hacia producciones con temáticas concretas, donde la puesta en escena es un elemento que contextualiza la experiencia del público, consiguiendo así involucrarlo y hacerlo partícipe de la propuesta musical. El cuidado en ese aspecto hace que sean cada vez más complejas, con un considerable despliegue de recursos técnicos y humanos que permite alcanzar un nivel musical que colme las expectativas de un público cada vez más entendido y con mayor criterio musical. La meta es continuar por la senda de la excelencia y la superación, creando propuestas musicales que generen interés en el espectador y en los propios músicos, además de posicionar a las Bandas de Música en su lugar como motor esencial de la vida cultural canaria.

Paralelamente a todo ello, se ha apostado decididamente por el fomento de la composición de obras originales para banda sinfónica, un aspecto que los ha llevado a estrenar música de diferentes autores y que ha supuesto un gran orgullo para esta organización artística. Tiene una especial predilección por la innovación musical y el desarrollo de repertorio de estilo sinfónico de los compositores y arreglistas más importantes del panorama internacional.

Hoy, la Banda Sinfónica de la Sociedad Musical “Villa de Ingenio” cuenta con 80 músicos, dirigidos por José Buceta.

La instalación deportiva estrena pavimento, graderío y luminarias, entre otras mejoras, gracias a la colaboración entre el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de la Villa de Ingenio

El Pabellón El Sequero, en el municipio grancanario de Ingenio, reabrió ayer lunes sus puertas tras ser sometido a un ambicioso proceso de rehabilitación que lo ha devuelto en condiciones óptimas para la práctica deportiva. El acto de reapertura del centro contó con la presencia del consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, y de la alcaldesa de la Villa de Ingenio, Vanesa Martín.

La actuación principal de las obras se ejecutó gracias a una subvención de 111.750,80 euros concedida por el Gobierno de Canarias a través de la Viceconsejería de la Actividad Física y Deportes, que coordina Ángel Sabroso, destinada a acometer la colocación de una nueva solera de hormigón armado fratasado de diez centímetros para regularizar la superficie con sus cortes y la instalación de un pavimento deportivo de vinilo color verde oscuro y verde turquesa de 6,7 milímetros con rebote de balón del 98 por ciento y deformación vertical de 1,08 milímetros.

Por su parte, el Ayuntamiento de Ingenio completó la rehabilitación con una inversión municipal destinada a diversas actuaciones, entre ellas la instalación de luminarias LED, la construcción de un graderío de dos alturas para 160 personas espectadoras con butacas multicolor, la apertura de un nuevo acceso por la zona sureste, el pintado de cerchas, rejillas y paredes, el acondicionamiento de la zona de entrada principal con solera baldosa hidráulica y muro de contención para la ampliación de la explanada para el acceso al recinto deportivo, el acondicionamiento de los aseos con reparación de alicatado, fontanería, rociadores y termo de agua caliente, el módulo de estructura metálica para almacenaje, el acondicionamiento del muro del lado oeste, pintado de mural y colocación de nuevo vallado de seguridad de protección, la nueva acometida de agua de abasto de la zona exterior de la instalación y la instalación de iluminación exterior.

El consejero Poli Suárez destacó el ambiente festivo de la jornada y quiso poner en valor el esfuerzo colectivo en torno al deporte: “Detrás de los deportistas y las deportistas hay equipos técnicos y, sobre todo, familias volcadas en apoyarles”. Esta inversión, resaltó Suárez sobre las renovadas instalaciones, “es también un reconocimiento a todas esas familias que no son las caras visibles pero que hacen grande al deporte”.

El consejero cerró su intervención con un compromiso de colaboración futura. “Si el Ayuntamiento presenta un proyecto para vestuarios, desde el Gobierno de Canarias estaremos dispuestos a ayudar. Cuando las administraciones somos capaces de ponernos de acuerdo, se pueden alcanzar grandes éxitos,” concluyó.
Durante su intervención, la alcaldesa Vanesa Martín subrayó la importancia de esta obra y agradeció a la Consejería “que ha sido parte fundamental de esta inauguración”. Asimismo, recordó que “este pabellón era una demanda de los clubes, como el Arotza, que llevaban mucho tiempo entrenando en un espacio que no estaba en condiciones y ahora, gracias a esta intervención, contamos con unas instalaciones dignas para la práctica deportiva”.

Martín quiso además reconocer el esfuerzo del personal de la Concejalía de Deportes, agradeciéndole no solo su labor en este proyecto, sino su trabajo diario, ya que “hemos pasado de gestionar unas quince actividades deportivas al año a más de 45, lo que demuestra la buena salud del deporte en Ingenio”.

Tras el tradicional corte de cinta, en el que participaron gimnastas del Club Arotza, las personas asistentes pudieron disfrutar de una exhibición de gimnasia rítmica que estrenó oficialmente la nueva pista del Pabellón de El Sequero, devolviendo a la ciudadanía un espacio renovado y preparado para acoger la actividad deportiva del municipio.

La imagen del fotógrafo, que capta un instante de la actuación de una pareja del grupo de Venezuela, se titula ‘Manos unidas, pueblos hermanados’

La fotografía titulada ‘Manos unidas, pueblos hermanados’, de Plácido Hernández Ortiz, ha obtenido el premio de la undécima edición del Concurso de Fotografía Digital, convocado en el contexto de la recién concluida celebración de la 30º edición del Festival Internacional de Folclore de Ingenio “Muestra Solidaria de los Pueblos”, organizado por la Asociación Cultural Coros y Danzas del citado municipio.

La imagen de Hernández Ortiz, capta el ágil movimiento durante un baile de una de las componentes de la Compañía Folclórica Barinas de Venezuela, tomada en el espectáculo de clausura del citado festival, celebrado en el Parque Néstor Álamo del casco de Ingenio el pasado 25 de julio.

El ganador del concurso justifica el título de su obra subrayando que “manos unidas simboliza el acto de colaborar, ayudarse mutuamente, trabajar juntos hacia un objetivo común, dejando de lado diferencias”, mientras que “pueblos hermanados expresa la idea de que, a pesar de las diferencias culturales, lingüísticas o geográficas, los distintos pueblos del mundo pueden considerarse como hermanos, iguales en dignidad, merecedores de respeto y solidaridad”.

El jurado del concurso estuvo integrado por Francisco Agustín Cruz Manzano, director del Centro de Producción de Ingenio de Este canal Televisión e Iván Falcón Martín, diseñador y técnico en infografía de Este Canal Televisión, actuando como secretario, Francisco Díaz Hernández.

A la décima edición del concurso se presentaron un total de nueve trabajos de tres autores diferentes con imágenes de diversos momentos y actividades programadas con motivo del citado festival, que este año celebró su 30 aniversario desde que fuera promovido por Coros y Danzas de Ingenio.

Uno de los requisitos de este certamen era que las fotos fueran tomadas durante el transcurso de esta edición en donde los concursantes suelen demostrar sus habilidades y profesionalidad motivados por la rica plasticidad y el colorido que concurren en los distintos instantes en que los grupos internacionales invitados ofrecen sus bailes.

Este concurso busca que los participantes capten la esencia de este festival que vela por preservar las señas de identidad de los pueblos, el intercambio cultural, la etnografía, la tolerancia, la solidaridad y el compromiso con las tradiciones.

La Iglesia de la Candelaria de Ingenio celebró en la mañana de hoy domingo, día 27 de julio, la Misa Internacional que a la conclusión de cada edición convoca a todos los grupos participantes del Festival Internacional de Folclore 'Muestra Solidaria de los Pueblos'

El templo de Ingenio se llenó de feligreses y de los miembros de las formaciones musicales de Lesoto, Venezuela y Canarias para escuchar la santa misa que ofició el párroco Jesús Vega en una emotiva ceremonia en la que puso en valor “la celebración de la fe en una prueba de unidad de todas las culturas”, dijo.

De esta manera la 30º edición del Festival Internacional de Folclore de Ingenio quiere siempre en sus ediciones celebrar un acto de confraternizarán en el interior del templo de La Candelaria sin atender a credos y religiones. Los africanos de Lesoto entraron al templo interpretando una canción en la que destacaban los alaridos emitidos por las mujeres del grupo, sus tambores y el sonido de su acordeón.

La formación venezolana de Barinas acudió elegantemente vestida. Las mujeres con sus llamativos vestidos de colores y los hombres con sus chalecos, pajaritas y sombreros de empleita en sus cabezas. La agrupación folclórica de Tetir acudió con su indumentaria tradicional de campesina majorera.

La homilía se desarrolló en inglés y español con la participación de varios representantes de cada uno de los grupos en la lectura de la palabra de Dios.

La Plaza de la Candelaria de Ingenio se convirtió en la tarde noche de ayer jueves, día 24 de julio, en una generosa cocina en la que cientos de vecinos y vecinas pudieron degustar numerosos platos y postres canarios, a los que se sumó la gastronomía de Venezuela, Tayikistán y Lesoto. Como cada edición del Festival Internacional de Folclore ‘Muestra Solidaria de los Pueblos’ se celebra en dicha plaza del casco del municipio ingeniense la ya tradicional y esperada iniciativa de las Comidas Interculturales, que propone un encuentro en el que música y sabores de distintas zonas del mundo se dan la mano para celebrar la multiculturalidad de los pueblos y conquistar los paladares

Al son de la pegadiza música de la Parranda pa’Ingenio dio comienzo una velada a la que asistieron cientos de personas que quisieron sumarse a esta singular jornada gastronómica que no solo posibilitó la degustación de multitud de platos elaborados por los componentes de los grupos invitados este año al evento, sino de la variada y sabrosa oferta gastronómica que presentaron también numerosos colectivos vecinales de Ingenio.

La gastronomía del Reino de Lesoto, situado al sur de África, de Tayikistán y del estado llanero venezolano de Barinas protagonizó tres de las trece carpas que se dispusieron en en la Plaza de la Candelaria en esta nueva edición del festival, en las que también pudo consumirse una variada y sabrosa oferta gastronómica que presentaron catorce colectivos y asociaciones de Ingenio. Como en otros años, no faltó la tradicional pata asada, la pella de gofio y plátanos, las judías a la vinagreta, la garbanzada, las aceitunas aliñadas y el queso, la carne en salsa, el sabroso pescado encebollado o la ropa vieja, así como un sinfín de postres, desde el mus de gofio al frangollo, pasando por el arroz con leche o las truchas de batata, entre otros.

En la jornada gastronómica de las Comidas Interculturales colaboraron numerosos colectivos vecinales como la Asociación Cultural Amigos del Carrizal 7 Islas, la Asociación vecinal San Gabriel de La Jurada, la Asociación de Caladoras de Ingenio, la agrupación folclórica Guayadeque de Carrizal, la Asociación de Vecinos Chaxiraxi, el Club de Caza de las Medianías de Ingenio, el grupo Coros y Danzas de Ingenio, las agrupaciones folclóricas El Mejunje, Las Mahoreras, Tacoremi, Susurros Isleños, y las parrandas Pa’Ingenio y San Gabriel.

Los llaneros de Barinas se decantaron por presentar dos postres, los besitos de coco venezolanos y el dulce de lechosa. Los africanos de Lesoto, en cambio, optaron por uno de los platos nacionales prácticamente exclusivo de la conocida como cocina basotho, el nyekoe, un guiso vegetariano hecho con una combinación de frijoles, sorgo, calabaza, aceite, sal y pimienta. Tayikistán, que no ha podido trasladarse a Ingenio tal como estaba previsto por una serie de problemas surgidos a última hora con los visados de los integrantes del grupo, de alguna manera también estuvo presente con uno de sus platos nacionales, el halva khamrah. La velada tocó a su fin al compás de la Parranda Merita la Pena.

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