"Tener un producto así en Gran Canaria es un privilegio". Así lo ha valorado el docente de Hoteles Escuela de Canarias (Hecansa), Octavio González, que no solo conoce bien el café de Agaete sino que se ha convertido en un aliado para creaciones con sabor e identidad. "Es potente y suave a la vez, aporta aroma, es sofisticado, equilibrado y sus sabores encajan con dulces, de olor profundo", abriendo el abanico para "elaboraciones infinitas"

Desde mousse, glaseados, bizcochos, reducciones de café, gelatinas, helados... El café de Agaete ya no es solo para un clásico tiramisú, sino que es parte de combinaciones con frutos secos, chocolates, caramelos, y un producto kilómetro cero que "es una suerte".

El café de Agaete "es de los más singulares de Europa y añadirlo a platos, ya sean dulces y salados, les aporta un valor añadido que es único". Para el docente y repostero, lo importante "es tener un buen producto y dominar la técnica", para que el universo de recetas se extienda hasta donde llega el ingenio del/la profesional. Con familia en el Valle y con el proceso completo interiorizado, para González el café de Agaete traspasa el valor gastronómico para ser además seña de identidad.

Para un restaurante, el café "es el final para una experiencia completa", por lo que completarla "con un producto de Canarias es dar un valor añadido extra". Aunque reconoce que él hace años que conoce el café de Agaete, ahora ya forma parte de las nuevas generaciones de cocineros/as y reposteros/as, garantizando que "los alumnos/as sepan, conozcan y trabajen con un producto bueno y de aquí".

Octavio González ya trabaja con una nueva receta, un helado de café de color blanco, que sorprenda en estética y sobre todo en sabores y matices, a base de una infusión en frío de café que promete no dejar indiferente al comensal.

"El café, y también el café de Agaete, se asocia a dulce, pero casa muy bien con recetas saladas", ha señalado el cocinero y docente de Hoteles Escuela de Canarias (Hecansa), Juan Caballero. El café de Agaete "tiene matices sutiles y lo hemos trabajado bastante dentro de la cocina salada". Es un producto que "enlaza bien con marisco y pescado haciendo de hilo conductor por las características suaves y sus matices diferenciales". En carnes, ha detallado, hay que trabajarlo más, un reto posible al tratarse de un producto "versátil, en platos calientes y también en fríos".

Para Caballero, poder crear un relato en un plato con café de Agaete, frutas tropicales del Valle entre otros ingredientes es un gran valor añadido para una receta. El café de Agaete en una receta "sorprende bastante porque no es una combinación habitual" y con ello el/la comensal descubre "cómo el sabor del café de Agaete aporta matices sin ser dominante" lo que ha generado "una muy buena aceptación".

En Hoteles Escuelas de Canarias y en los diferentes eventos sobre el café de Agaete "hemos creado combinaciones arriesgadas" apostando por un producto que "casa muy bien y que es de aquí, lo tenemos y es ademas identidad" del Valle. Con los alumnos y alumnas "intentamos trabajar con productos de Canarias, haciendo hincapié en nuestra cocina para así poder conocer la identidad de la gastronomia canaria".

"En los últimos años, el producto ha dado un salto, ya se conoce más, incluso en Península" y eso ha generado "interés e inquietud, además de ganas de hacer cosas diferenciadas en la cocina salada, introducirlo en nuevas elaboraciones no solo en Canarias". Agaete, ha dicho, "apuesta por su producto, que es interesante no solo para el entorno de Agaete sino en el conocimiento del café de Agaete en el exterior, en otras islas y en cocineros/as que vienen de fuera" que ya preguntan y lo piden para usarlo en sus menús.

Un privilegio

La misma idea comparte el chef de Casa Romantica, Aridani Alonso, reconocido como ‘Mejor Cocinero de Canarias’. “Teniendo un producto tan único e identitario como el café del Valle de Agaete, me siento un privilegiado por poder usarlo e integrarlo en la gastronomia”. Él lo tiene claro: “No es solo su ultra calidad, es fino, elegante, lo podemos usar todo el año y eso nos abre muchísimo el abanico” gastronómico.

Mientras otro tipo de productos se pueden encontrar de gran calidad en varios lugares de Canarias o solo en una corta temporada, el café es algo que tiene una raíz profunda en el Valle de Agaete y que conecta con el comensal todo el año. “Es la producción de café más importante de toda Europa” y por ello “un ingrediente que nos aporta mucho en la cocina, nos mejora”.

En el caso de Casa Romántica, con su propia plantación de café, “tenemos un producto de máxima calidad que aunque se recoge durante una temporada, al secarlo, nos permite usarlo los 12 meses del año”. En este momento, Aridani Alonso ya trabaja en nuevas propuestas gastronómicas de la mano del café de Agaete que se suma al postre por excelencia de este restaurante del Valle combina que café de Agaete, chocolate y algarroba, y también el petit four como pase final del menú degustación.

El café de Agaete ha conquistado al mundo desde su cultivo artesanal profundamente ligado al territorio que le ha llevado a hacerse un hueco como icono gastronómico de Canarias y cada vez más valorado dentro de la alta cocina. Su carácter traspasa el producto para ser seña de identidad, embajador de la producción agrícola, sinónimo de paisaje, tradición, sostenibilidad y trabajo artesano.

La incorporación del café de Agaete a la alta gastronomía refleja la evolución de un producto histórico que ha sabido mantener su esencia artesanal mientras se posiciona entre los ingredientes más exclusivos y diferenciadores de la cocina canaria contemporánea. En la actualidad, podemos encontrarlo no solo en los platos, también en cócteles o en cervezas artesanas de especialidad.

En un momento donde la gastronomía internacional valora cada vez más el origen, la autenticidad y el producto de territorio, el Valle de Agaete busca consolidarse como uno de los grandes referentes gastronómicos europeos vinculados al café, combinando paisaje, herencia agrícola y creatividad culinaria en torno a una producción excepcional.

Esta comunicación forma parte de una campaña de puesta en valor del café de Agaete es una iniciativa de la Asociación para el Desarrollo y Fomento Agropecuario del municipio de Agaete (Agroagaete) y el Proyecto Paraguas apoyado por AIDER Gran Canaria (7119 LEADER del Plan Estratégico de la Política Agraria Común).

El municipio de Agaete avanza en el proyecto ‘Café de Mujer’, una iniciativa que sitúa a las mujeres en el centro del cultivo del café y refuerza el valor social del sector agrícola local. Desarrollado en el singular Valle de Agaete, el enclave cafetero más importante de Europa, el programa ha devuelto a las mujeres al lugar protagonista que merecen y que se han ganado durante dos siglos de trabajo en el sector, ejerciendo como embajadoras del saber tradicional en torno a uno de los productos más identitarios de Gran Canaria

“Café de Mujer” nació como un programa de capacitación profesional dirigido principalmente a mujeres del municipio, con el objetivo de facilitar su incorporación a la cadena de valor del café. A través de un itinerario formativo que combinaba teoría y práctica en fincas locales, las participantes adquirieron conocimientos en cultivo, la recolección, procesos de postcosecha, control de calidad y comercialización de marca.

El programa ha ido creciendo año a año, incorporando contenidos en sostenibilidad, agroecología y transformación del producto, análisis y enriquecimiento del suelo, poda o plagas, además de visibilizar su trabajo y su papel histórico en la agricultura del Valle de Agaete.

Este es el nuevo reto del proyecto, que se adentra en las pequeñas explotaciones familiares donde las mujeres han desempeñado un papel clave, especialmente en la recolección manual, la selección del fruto y el mantenimiento de las fincas, siendo pieza clave para garantizar la continuidad de esta actividad agrícola.

El proyecto “Café de Mujer” ha ido de esta forma evolucionando con el objetivo de reconocer este legado, para que el sector primario sea una oportunidad real de desarrollo profesional, reforzando el protagonismo femenino dentro del sector primario.

Esta no es la única acción vinculada a la iniciativa , que ha incorporado proyectos de visibilización que han permitido poner rostro a las mujeres del café como la exposición ‘Mujeres del Café de Agaete’, instalada en el núcleo del barrio de San Pedro, donde se recogen testimonios, historias de vida y experiencias vinculadas al cultivo.

En 2026, el proyecto se integra plenamente en las estrategias de desarrollo rural del municipio, reforzando la profesionalización del sector, la sostenibilidad del cultivo y el posicionamiento del café como recurso económico y cultural.

Un modelo de futuro para el sector primario

‘Café de Mujer”’se presenta hoy como un ejemplo de innovación social aplicada al medio rural. Su enfoque combina tres dimensiones clave: formación y empleo femenino, visibilización del trabajo de las mujeres y revalorización del café como producto identitario.

En un contexto donde el relevo generacional y la sostenibilidad son retos prioritarios, el proyecto persigue que el futuro del sector primario integre igualdad, conocimiento y territorio para que sea a su vez una herramienta de cohesión social y de desarrollo con perspectiva de género.

La iniciativa, enmarcada en el Proyecto Paraguas apoyado por AIDER Gran Canaria (7119 LEADER del Plan Estratégico de la Política Agraria Común), busca a su vez potenciar el conocimiento y la difusión de las peculiaridades del café del Valle dentro y fuera del archipiélago.