A lo largo del primer semestre de 2023 el Cuerpo General de la Policía Canaria ha intervenido 56 animales

Todas las actuaciones han tenido lugar en Tenerife, en los municipios de Güímar, La Matanza de Acentejo, San Miguel de Abona, Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Arico, El Sauzal, Candelaria, Tacoronte, Granadilla de Abona, Fasnia, Arona, La Victoria de Acentejo y San Juan de la Rambla

Agentes del Grupo de Medio Ambiente (Gruma) del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC) han realizado, en el transcurso del presente año, treinta y ocho inspecciones por presunto maltrato animal y, como resultado de ellas, han intervenido cincuenta y seis animales e instruido cuatro delitos. Así se deprende del informe elaborado, con fecha 20 de junio, por la Unidad Operativa de Seguridad Interior y Policía Administrativa (UOSIPA) del citado cuerpo.

Los municipios donde se han llevado a cabo estas intervenciones han sido Güímar (siete actuaciones), La Matanza de Acentejo (cinco), San Miguel de Abona (cinco), Santa Cruz de Tenerife (cuatro), La Laguna (cuatro), Arico (tres), El Sauzal (dos), Candelaria (dos), Tacoronte (una), Granadilla de Abona (una), Fasnia (una), Arona (una), La Victoria de Acentejo (una) y San Juan de la Rambla (una).

En el mes de enero, por ejemplo, tuvo lugar una investigación a una persona, en el municipio de Arico, por un presunto delito de maltrato animal, a raíz de la aparición del cadáver de un ejemplar canino, en estado de descomposición, en la desembocadura del barranco del Bonito.

Otra actuación que conviene mencionar es la efectuada, en el mes de marzo, en el término municipal de La Matanza de Acentejo, en la que se propone sancionar al dueño de siete perros debido a las condiciones higiénico-sanitarias deplorables en las que tenía a los animales.

También en marzo, conjuntamente con miembros de Servicios Sociales y un veterinario, todos ellos adscritos al Ayuntamiento de La Laguna, se realiza una inspección a una vivienda de este término municipal, en la que se encuentran más de setenta ejemplares caninos y varias aves –gallinas y patos–, todos ellos propiedad de una única persona y en unas condiciones higiénico-sanitarias deficientes que habían provocado enfermedades en varios de los perros, por lo que hubo que trasladar a uno de ellos, de manera urgente, a una asociación para su tratamiento veterinario.

En el mes de abril se efectúan dos investigaciones que dieron como resultado dos posibles delitos de maltrato animal. El primero de ellos, el día 13, en San Miguel de Bona, fruto de las pésimas condiciones higiénico-sanitarias en las que se encontraban varios ejemplares caninos.

Condiciones higiénicas

El segundo, el día 27, en los términos municipales de Arona y San Miguel de Abona, donde se investiga a diez personas relacionadas con un presunto delito de maltrato animal. En esta intervención se retiraron diecinueve perros y un poni, debido a las lesiones que presentaban y a las condiciones altamente insalubres, desde el punto de vista higiénico-sanitarias, en que se encontraban.

Durante el mes de mayo se investiga a tres personas como autores de un presunto delito de maltrato animal, debido a las condiciones higiénico-sanitarias y lesiones físicas que presentaban doce perros, un poni, un caballo, dos asnos, tres tortugas y dieciséis ejemplares caprinos y bovinos.

La investigación comienza a raíz de una denuncia presentada en dependencias del Cuerpo General de la Policía Canaria por unas graves lesiones que presenta un ejemplar canino en su pata delantera derecha, la cual le acabó generando una grave deformidad que le impide caminar con normalidad. Acto seguido, agentes pertenecientes a la Unidad Operativa de Seguridad Interior y Policía Administrativa (UOSIPA) inspeccionan la ubicación donde se haya dicho animal, dando como resultado el descubrimiento de más animales con lesiones y en unas condiciones higiénico-sanitarias deplorables.

Identificadas diez personas como presuntas autoras de un delito de maltrato y abandono animal

Los agentes retiran diecinueve ejemplares caninos y un poni ante la falta de condiciones óptimas para su cuidado

En el transcurso de este año se ha llevado a cabo con éxito la retirada y aseguramiento de 105 ejemplares, gracias a la estrecha colaboración con las asociaciones de protección animal

Agentes de la Unidad de Seguridad Interior y Policía Administrativa del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC) han llevado a cabo una investigación en la zona sur de la isla de Tenerife, donde se han identificado a diez personas como presuntas autoras de un delito de maltrato y abandono animal.

La Asociación de Defensa y Protectora de Animales de Canarias puso en conocimiento de las autoridades canarias el estado deplorable de cuatro ejemplares caninos, que presentaban lesiones físicas evidentes y se encontraban en condiciones de abandono, en un entorno higiénico-sanitario inadecuado.

Agentes pertenecientes al Grupo de Medio Ambiente (GRUMA) procedieron a la retirada de cuatro ejemplares caninos debido a las lesiones, que requerían atención veterinaria, y a la falta de condiciones óptimas para su cuidado por parte de los responsables de los animales.

Durante la primera inspección, se descubrió que los cuatro perros intervenidos eran propiedad de dos individuos, ninguno de los cuales era titular legal de los animales. Durante la inspección de una segunda parcela propiedad del titular de los ejemplares iniciales, donde según testigos había alrededor de quince animales más, el presunto infractor, al tener conocimiento de la investigación, procedió a retirar la mayoría de los animales de la finca para evitar problemas legales. Sin embargo, abandonó a cuatro ejemplares caninos que presentaban síntomas y comportamiento indicativo de maltrato animal, lo que llevó a su decomiso.

Posteriormente, los agentes lograron localizar la finca donde se encontraba el resto de los animales, lo cual provocó la retirada de un total de diez ejemplares caninos y un équido. Estos animales presentaban lesiones físicas evidentes que eran determinantes en el caso, además de encontrarse en condiciones higiénico-sanitarias nefastas. Como resultado, se está investigando a diez personas como presuntas autoras de los delitos de maltrato y abandono animal y se ha procedido al decomiso de diecinueve cánidos y un ejemplar de poni.

Los animales intervenidos han sido trasladados a dos refugios de animales ubicados en el norte y sur de la isla, respectivamente, donde recibirán la custodia y atención necesarias para su recuperación.

Las autoridades reiteran su compromiso de proteger a los animales y tomar medidas enérgicas contra el maltrato animal. Se tomarán todas las acciones legales necesarias para garantizar la justicia en este caso y se alienta a la comunidad a denunciar cualquier acto de maltrato o abandono animal.

En el transcurso de este año se ha llevado a cabo con éxito la retirada y aseguramiento de 105 ejemplares, gracias a la estrecha colaboración con las asociaciones de protección animal de Tenerife. Estos animales se encuentran ahora bajo el cuidado y resguardo adecuados, garantizando su bienestar.

El Cuerpo General de la Policía Canaria reafirma su compromiso de seguir trabajando en estrecha colaboración con las asociaciones de protección animal y otras entidades relevantes para garantizar la seguridad y el bienestar de los animales en la comunidad canaria. La protección y el cuidado de los seres vivos son valores fundamentales para el cuerpo policial, y se seguirán tomando medidas contundentes contra cualquier forma de maltrato o abuso animal.

Con motivo del inicio del periodo hábil de caza, agentes del CGPC llevaron a cabo una inspección en la que hallaron 33 perros, uno de ellos muerto y en avanzado estado de descomposición, y el resto en una evidente situación de abandono

Tras el operativo, los animales intervenidos, en su mayoría de raza galgo y podenco, quedaron bajo la tutela y en las instalaciones de la Asociación de Defensa y Protectora de Animales de Canarias (Adepac), a disposición de la Autoridad Judicial

Agentes pertenecientes al Grupo de Medio Ambiente (GRUMA) del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC), adscrito a la Dirección General de Seguridad y Emergencias de la Consejería de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, que dirige Julio Pérez, han llevado a cabo recientemente, con motivo del inicio del periodo hábil de caza, la investigación y posterior denuncia de un vecino de la isla de Tenerife como presunto autor de un delito de maltrato animal a 33 perros.

La intensificación de los dispositivos de inspección y control sobre la actividad de caza dio como resultado, en uno de los operativos realizados, la detección de un varón que transportaba siete canes en el interior de un armazón metálico, de construcción casera, y que presentaba salientes punzantes y terminaciones cortantes, constituyendo un potencial peligro para los animales que viajaban en su interior.

En la citada intervención, además, los agentes observaron cómo algunos de los perros mostraban indicadores de no encontrarse en un buen estado de salud, tales como deshidratación, delgadez, conjuntivitis, uñas largas o verrugas, hechos que, unidos a la actitud e información extraída al conductor, en relación a una finca en la que tenía alrededor de 30 perros más, y ante las sospechas de que estos se encontraran en malas condiciones, provocó que se iniciara una investigación para determinar la ubicación de la parcela y confirmar las sospechas.

Una vez recabada toda la información, y ante los indicios manifestados, los agentes, junto con un facultativo veterinario de la Asociación de Defensa y Protectora de Animales de Canarias (Adepac), que emitió el correspondiente informe pericial y personal, llevaron a cabo una inspección de la finca, donde hallaron 33 perros, uno de ellos muerto y en avanzado estado de descomposición, y el resto en una evidente situación de abandono, hacinados en jaulas de pequeñas dimensiones dispuestas en el interior de una estructura formada por planchas metálicas y de madera superpuestas, y habitáculos que carecían de limpieza y que contenían gran cantidad de heces, orines y restos óseos de otros perros fallecidos.

El resto de perros sufría lesiones e infecciones como caquexia, filaria, deshidratación severa, otitis, conjuntivitis, alopecias, palidez de mucosas, fiebre, parásitos, tumores, heridas producidas por objetos cortantes. Varios de ellos fueron ingresados de urgencia y, en algunos casos, con la necesidad de un tratamiento de transfusión de sangre, resultando dos de ellos fallecidos al día siguiente de ser rescatados en las condiciones higiénico-sanitarias bajo las que se hallaban.

Tras el operativo, los animales intervenidos, en su mayoría de raza galgo y podenco, han quedado bajo la tutela y en las instalaciones de Adepac, a disposición de la Autoridad Judicial, y el atestado entregado en el Juzgado de Instrucción competente.

Asimismo, y durante la intervención policial, también se procedió a la incautación de tres hurones, dos ejemplares vivos y uno de ellos cadáver, que ha sido remitido al Instituto Universitario de Sanidad Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, donde se procederá a realizar el correspondiente análisis histopatológico.