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La carretera de acceso a Palominos a través de Barranco Hondo, en los Altos de Gáldar, ha quedado reabierta este jueves 21 de mayo
La vía quedó cerrada hace unos meses debido a unos trabajos desarrollados por un particular, además de las intensas lluvias, que provocaron peligro de descalce de la carretera.
Después de los requerimientos llevados a cabo por el Ayuntamiento de Gáldar los trabajos de estabilización del muro de contención han sido ejecutados por el particular.
Finalmente, el Ayuntamiento de Gáldar, a través de la Concejalía de Vías y Obras, que dirige Eleazar Rodríguez, ha mejorado la seguridad vial en la zona con la instalación de barreras biondas para evitar la caída de vehículos en el desnivel que existe en ese tramo de la vía.
Asimismo, también en Barranco Hondo la Consejería de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria avanza con las obras de reconstrucción de la carretera GC-223, que ya permite el acceso a los vecinos, lo que garantiza la movilidad.
La Consejería de Obras Públicas finaliza hoy los trabajos de relleno con tierra y 450 metros cúbicos de hormigón de un tramo de 20 metros que permitirá abrir la vía a la circulación con un paso regulado por semáforos
También, y debido al buen avance de los trabajos, se abre temporalmente durante el fin de semana la carretera entre La Aldea y Artenara, aunque volverá a cerrarse el lunes durante tres días
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda que dirige Augusto Hidalgo, abrirá mañana por la mañana un paso eventual, con un solo carril regulado por semáforos, en la Carretera de La Culata (GC-608), en el municipio de Tejeda, lo que permitirá a los residentes poder entrar y salir al barrio con sus vehículos privados tras dos meses de obras a causa de un derrumbe ocasionado por la borrasca Therese a finales de marzo. También, provisionalmente, y desde hoy y hasta el lunes se abre la GC-210, la carretera que une La Aldea con Artenara, y que también llevaba dos meses cerrada por derrumbes sobre la vía entre Parralillo y Acusa causados por las lluvias de Therese.
Este sábado, entre las 8:30 y las 9:00, está previsto que los operarios de la contrata que realiza esta obra de emergencia, abran el paso provisional por un solo carril de la vía de entrada al barrio de La Culata, que permanecía aislado al tránsito rodado desde que el agua de lluvia se llevara por delante el muro que sostenía la carretera el pasado 21 de marzo. Para paliar esta situación de aislamiento, Obras Públicas del Cabildo habilitó un paso en precario por la finca de un particular con una rampa de tierra que permitió a los vecinos a sacar sus coches hacia la parte de la carretera no afectada, y dejarlos allí estacionados. De esta forma, los vecinos podían salir andando de sus casas, atravesar a pie el tramo de carretera afectado y recoger su coche en el otro lado para desplazarse a otros puntos del municipio. A partir de mañana ya podrán llegar con sus coches hasta la puerta de sus casas y volver a aparcar sus vehículos junto a sus domicilios.
La obra de la GC-608 pertenece al lote 5 de los 18 contratos que se adjudicaron por la vía de emergencia tras finalizar la borrasca para atender 24 incidencias ocurridas en 21 carreteras de la isla a causa de la lluvia. Este Lote 5 se adjudicó por 1.488.000 euros, aunque, al ser una actuación de emergencia, estas cantidades podrían variar al final.
Tal y como expuso el vicepresidente Augusto Hidalgo el pasado lunes a los vecinos en una reunión organizada por el alcalde Francisco Perera, la actuación de La Culata reúne una gran complejidad porque, además de reconstruir la carretera afectada, se van a realizar importantes obras de encauzado del barranco y se van a reforzar con hormigón armado varios muros más de la vía, lo que conllevará varias semanas más de obras. Sin embargo, desde Obras Públicas se ha dado prioridad a la finalización de la reconstrucción de la carretera para permitir el paso de los vecinos de la zona y mantener abierta la vía en precario mientras se continúan el resto de trabajos.
En esta primera fase de reconstrucción de la carretera, la empresa adjudicataria ha levantado un nuevo muro de hormigón armado de 7,5 metros de altura por 20 de largo. Ese muro se ha rellenado con tierra y posteriormente con más hormigón. En total, se ha empleado 450 metros cúbicos de hormigón en este muro. También se ha gunitado (cubrir de hormigón) parte de los viejos muros de gravedad de la carretera. Todo esto
A partir del lunes, los trabajos de este lote se centrarán en realizar importantes obras de drenaje bajo la carretera para evitar que se vuelva a obturar de tierra y piedras los desagües de agua de lluvia, como ocurrió en marzo pasado. De esta forma, se van a construir desagües de agua de lluvia de más de dos metros, cuatro veces más grandes que los anteriores, y se va a acondicionar el barranco para evitar que una tromba de agua y tierra vuelva a causar daños en la carretera. También se van a afianzar varios muros antiguos con anclajes de hierro y hormigón.
Otra vía que queda abierta provisionalmente desde hoy y hasta el lunes a las 7:30 de la mañana, es la carretera que une La Aldea con Artenara, la GC-210. Un tramo de esta vía, conocida como la carretera de las presas de La Aldea, resultó muy dañado durante la borrasca Therese por el derrumbe sobre la calzada de enormes piedras que dañaron el firme y las barreras de seguridad, ocasionando el cierre completo de la vía a la altura de Acusa y Parralillo. Ahora, tras dos meses de obras en los que se han retirado desprendimientos grandes sobre la calzada y se ha podido restituir lo que se llevaron estas enormes piedras, como eran las vallas de seguridad (biondas) y muros de recalce, se permite la apertura de la vía hasta el lunes por la mañana.
A partir del lunes se vuelve a cerrar durante al menos tres o cuatro días más para hormigonar varios tramos de la calzada afectada por los desprendimientos, por lo que la GC-210 volverá a abrirse para el siguiente fin de semana. Las obras de esta carretera se incluyen en el Lote 16 de las obras de emergencia junto con las actuaciones que también se están desarrollando en el acceso a Tirma desde la Carretera de La Aldea (GC-200), con una inversión estimada para ambas vías de 618.000 euros.
La borrasca Therese azotó durante una semana, del 19 al 26 de marzo, a Gran Canaria con rachas de fuertes vientos y lluvias, de tal intensidad que se llegó a registrar un acumulado de 700 litros por metro cuadrado, circunstancias que perjudicaron a gran parte de la red insular de carreteras. Un total de 21 carreteras de la red insular acabaron dañadas con importantes desperfectos por descalces, derrumbes o hundimientos a causa de la lluvia.
Esto obligó al Servicio de Obras Públicas a adjudicar de forma casi inmediata las obras de emergencia en estas 21 carreteras agrupadas en 18 lotes que el Servicio de Obras Públicas del Cabildo ha valorado, de manera global, en 13.390.000 euros las reparaciones de las 18 obras de la emergencia por la borrasca Therese, aunque esta valoración podría variar en función de cómo se desarrollen los trabajos.
La unión temporal de empresas Ferrovial Construcción S.A. y ASYOTA ejecutará esta actuación estratégica para mejorar la fluidez del tráfico en la TF-5
La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, que dirige Pablo Rodríguez, ha adjudicado provisionalmente la ejecución de las obras del tercer carril de la autopista TF-5 entre Guamasa y el Aeropuerto del Norte, en sentido Santa Cruz de Tenerife.
La unión temporal de empresas Ferrovial Construcción S.A. y ASYOTA ha resultado adjudicataria de esta actuación, cuyo presupuesto base de licitación asciende a 66.401.344,71 euros, IGIC incluido. El proyecto permitirá mejorar la capacidad y la fluidez del tráfico en uno de los puntos más congestionados de la red viaria insular.
La intervención permitirá ampliar de dos a tres carriles este tramo de la TF-5 en dirección Santa Cruz de Tenerife, favoreciendo una mayor capacidad de absorción del tráfico y unas mejores condiciones de circulación para los miles de usuarios que transitan diariamente por esta vía.
El proyecto contempla, además, la remodelación de los enlaces de Guamasa y San Lázaro, así como la construcción de un nuevo enlace directo con el Aeropuerto de Tenerife Norte. Esta nueva configuración permitirá separar los tráficos con origen y destino norte y sur, sustituyendo el actual sistema, basado en un único acceso, por una estructura más eficiente con conexiones diferenciadas.
De esta manera, los vehículos procedentes del norte podrán acceder directamente al aeropuerto a través del nuevo enlace, evitando continuar hasta San Lázaro, como sucede actualmente. Esta reorganización permitirá reducir la carga circulatoria en el tramo más saturado de la TF-5 y contribuirá a mejorar de forma significativa la fluidez general del tráfico.
El vicepresidente Augusto Hidalgo, y el alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, presentan el proyecto a los vecinos de la zona con el objetivo de empezar las obras a finales de este año
El vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y consejero de Obras Públicas e Infraestructura, Arquitectura y Vivienda, Augusto Hidalgo, junto al alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, han presentado esta tarde a los vecinos afectados los detalles del proyecto para la mejora del trazado y ampliación de la Carretera de San José del Álamo (GC-211) cuyas obras se pretenden iniciar a finales de este año. Para ello, el Servicio de Obras Públicas trabaja ya en la licitación de estos trabajos para poder publicar la licitación en las próximas semanas con una dotación de 3.594.029 euros.
Con este proyecto se busca realizar una modernización integral de un tramo de 4,5 kilómetros de la carretera que presenta una serie de deficiencias como firme en mal estado, barreras fuera de norma, falta de homogeneidad en su trazado, o señalización defectuosa, entre otras. Por eso se considera necesario, por parte del Servicio de Obras Públicas, actuar para garantizar la viabilidad de la carretera y la seguridad de los usuarios de la vía.
Junto a Hidalgo y a Arencibia, han participado en la presentación de hoy el concejal de Vías y Obras de Las Palmas de Gran Canaria –ya que una parte del trazado de la GC-211 se encuentra en el municipio capitalino-, Carlos Díaz, el primer teniente de alcalde Teror, Sergio Nuez, y la concejala de Vías y Obras, Laura Quintana.
Desde el servicio de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria se ha planteado una obra que abordará varios aspectos. Por un lado se va a rehabilitar de manera integral y estructural el firme con la retirada de 10 centímetros del asfalto actual, en mal estado en muchas zonas, y su sustitución por uno nuevo. Se van a retirar las viejas barreras de seguridad por unas nuevas y que cumplen con la normativa actual. Además, se va a mejorar el trazado de la carretera con la demolición de las cunetas existentes, que están situadas delante de las barreras. Estas cunetas se situarán tras las barreras y ese ancho se ganará para ampliar la calzada de la vía en varios puntos.
Se proyecta el ensanche puntual de la plataforma con dos carriles de circulación de tres metros de anchura cada uno, arcenes exteriores de medio metro y bermas laterales, lo que supone una plataforma mínima de siete metros.
Algunas de estas actuaciones requerirán también de la construcción de varios muros de mampostería hormigonada en puntos específicos con alturas que van de los tres metros al metro. Por último, se va a revisar y renovar de manera integral la señalización horizontal y vertical.
El vicepresidente Augusto Hidalgo advirtió también a los residentes en los barrios de San José del Álamo y de Lo Blanco presentes en la reunión, que esta actuación se ejecutará en dos fases. Una primera en la que se actuará en el primer tramo de la carretera, entre el cruce con la Carretera de Teror (GC-21) y la entrada al casco de San José del Álamo (kilómetro 2,9 de la GC-211), y una segunda fase en el tramo de la vía que atraviesa el barrio. Durante la primera fase habrá cortes totales de la carretera durante varios días, por lo que los residentes tendrán que acceder a San José del Álamo a través de la GC-21 y de ahí por la calle El Molino, en Miraflor.
Hidalgo también explicó a los asistentes que esta actuación de mejora en la carretera GC-211 es una primera intervención ya que el Cabildo también está planificando otro proyecto complementario para cambiar el trazado de la carretera en el mismo tramo pero en varias curvas que ahora son demasiado cerradas y pueden provocar inseguridad. Sin embargo esta segunda intervención requiere de la expropiación de terrenos para poder redefinir el nuevo trazado por lo que su tramitación será más larga.
El objetivo de Obras Públicas es iniciar las obras, con un plazo de ejecución de 11 meses, a finales de 2026 y poder acabarlas al final de 2027. Ese final de esta obra coincidiría casi en el tiempo con el inicio de los trabajos para el ensanche de la Carretera de Teror (GC-21) a la altura del puente de Miraflor que también planifica el Cabildo, unas obras que requerirán el corte de la carretera durante varios días, por lo que la alternativa para llegar a Teror cuando eso se produzca será a través de la GC-211, que ya estará renovada, por San José del Álamo.
La UTE conformada por SATOCAN y Lopesan Asfaltos y Construcciones ha presentado la oferta mejor valorada
La Consejería impulsa con esta iniciativa la ampliación de la capacidad de la GC-1 en uno de los puntos con mayor intensidad de tráfico de Gran Canaria
La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias ha adjudicado provisionalmente las obras del proyecto “Mejoras de accesos y enlaces de la GC-1: Ampliación de capacidad entre La Estrella y Las Terrazas”, una actuación estratégica destinada a mejorar la fluidez y la seguridad vial en uno de los tramos con mayor intensidad de tráfico de Gran Canaria.
La mesa de contratación ha acordado la adjudicación provisional de las obras a la UTE conformada por las empresas Satocan, S.A. y Lopesan Asfaltos y Construcciones, S.A.U.
La actuación permitirá ampliar la capacidad de la GC-1 en el entorno comprendido entre La Estrella y Las Terrazas, donde actualmente se registran importantes retenciones derivadas de la elevada intensidad media diaria de tráfico.
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, ha reiterado que esta intervención “responde a una necesidad real y urgente de la ciudadanía, al actuar sobre un punto crítico de la red viaria insular donde se concentran retenciones recurrentes y elevados niveles de intensidad media diaria de tráfico”.
Asimismo, ha valorado el número de empresas que han presentado sus ofertas durante el proceso de licitación, señalando que “es una muy buena noticia que varias entidades se hayan presentado a la licitación de la ampliación de capacidad de la GC-1, una actuación prioritaria que licitamos a final de año y que permitirá que, por fin, en 2026 haya obra en la principal vía de Gran Canaria tras más de una década hablando de su necesidad sin que se ejecutara ninguna intervención”.
En esta línea, Rodríguez ha explicado que el Ejecutivo actuará “en el punto más complejo desde el punto de vista del tráfico, entre Bocabarranco y La Estrella, en el entorno de La Mareta, donde se produce el efecto embudo al pasar de cuatro a tres carriles”.
El proyecto contempla la incorporación de un cuarto carril en ambos sentidos de circulación, con el objetivo de incrementar la capacidad estructural de la vía y mejorar la conexión con los accesos de La Mareta, La Estrella, La Pardilla y Bocabarranco.
Durante el procedimiento de contratación se ha otorgado una mayor ponderación a las propuestas que incorporaban reducciones en el plazo de ejecución, así como soluciones técnicas que permitieran aperturas parciales al tráfico durante el desarrollo de las obras.
En este sentido, se ha considerado prioritaria la ejecución y puesta en servicio del tramo en sentido sur y de los accesos a La Pardilla, cerrados a mediados del pasado año.
“Cumplimos así un compromiso adquirido con el Ayuntamiento de Telde, el Cabildo de Gran Canaria y, especialmente, con los vecinos y vecinas del municipio, en particular de La Pardilla, que se han visto afectados por el cierre temporal de su acceso”, ha destacado Rodríguez.
La actuación se desarrollará bajo criterios que minimicen la afección sobre una vía que soporta más de 160.000 vehículos diarios, contemplando incluso trabajos en horario nocturno para reducir el impacto sobre la circulación.
El consejero de Obras Públicas participa en la 28 edición del Simposio Nacional de Vías y Obras de la Administración Local (Vyodeal), que organiza la Asociación Española de la Carretera
“Las infraestructuras de transporte privado son necesarias pero tienden a la congestión o colapso futuro en épocas expansiva. Por eso, los medios de transporte colectivo segregado (tren, Metroguagua o tranvía) son una necesidad vital en Canarias”, asegura el consejero
El vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, Augusto Hidalgo, ha participado hoy en Valladolid como ponente en la 28 edición del Simposio Nacional de Vías y Obras de las Administraciones Locales (Vyodeal), que organiza la Asociación Española de la Carretera (AEC), y en este marco ha defendido la necesidad de combinar, en territorios insulares y con gran densidad de población, varias alternativas de transporte además de las carreteras convencionales, dando un mayor protagonismo a transportes alternativos como el tren, a nivel insular, o la Metroguagua, en la capital de la isla.
El vicepresidente Augusto Hidalgo ha participado en una de las sesiones de trabajo del Vyodeal, llamada Nuevos tiempos, nuevos desafíos, junto a otros cuatro responsables de infraestructuras de administraciones públicos de las diputaciones de Valladolid, Valencia, Badajoz y Palencia, en la que se ha hablado de los retos y oportunidades de las redes locales de carreteras. En ese contexto, Augusto Hidalgo ha relatado que el Cabildo de Gran Canaria destina cada año unos 50 millones de euros al mantenimiento y conservación de la red insular de carreteras, que en la actualidad cuenta con algo más de 1.300 kilómetros, entre los que se incluyen los 490 kilómetros de las carreteras de interés regional (principalmente vías de alta capacidad como la GC-1, GC-2 o GC-3).
Y añadió el consejero de Obras Públicas que a esta cantidad hay que sumar otros 25 o 30 millones de euros que dedica cada año el Cabildo a obras estructurales que hay que realizar en las carreteras de la isla, de manera ordinaria o urgente tras un fenómeno atmosférico, y que no se cubren con los contratos de conservación.
“Los nuevos contratos de conservación que hemos impulsado desde mi consejería en los últimos tres años han doblado, y en algunos casos más que doblado, los costes con los que fueron adjudicados hace cinco, seis o siete años. La crisis del COVID, seguida de la invasión de Ucrania, provocaron un incremento considerable de los materiales de construcción y eso se refleja en los nuevos precios de los contratos para la conservación de las carreteras, un fenómeno que nos tememos que siga al alza con el nuevo conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz”, explicó Augusto Hidalgo.
El vicepresidente recordó que estas grandes cantidades de recursos públicos que se invierten cada año en el mantenimiento de las carreteras de la isla las financia en su totalidad el Cabildo con su presupuesto, a diferencia de las carreteras principales de la España peninsular cuyo mantenimiento costea el Estado.
“Para que se hagan una idea”, señaló hoy en Valladolid Hidalgo, “cada kilómetro de túnel de carretera que se construye en Gran Canaria nos cuesta mantenerlo al Cabildo más de los que le cuesta al Estado mantener un kilómetro de vía ferroviaria del AVE. Es decir, estamos hablando que, básicamente, un kilómetro de alta velocidad en España cuesta unos 110.00 euros al año, mientras que a nosotros un kilómetro de túnel nos cuesta 150.000 euros anuales. Estamos incluso por encima de países como Alemania, Países Bajos o Suiza, cuya media de gasto en el mantenimiento de un kilómetro de ferrocarril de alta velocidad es de 140.000 euros anuales”.
El vicepresidente expuso la necesidad de que esta información sea conocida públicamente para valorar mejor las políticas de la futura movilidad de la isla que impulsa el Cabildo. “Me gusta recalcar estas cifras porque la ciudadanía tiene la falsa apariencia de que las carreteras solo necesitan inversión cuando se hacen y que después, cuando ya están funcionando, no requieren más gasto. Y es una apariencia falsa. Como digo, entre 75 y 80 millones tenemos que invertir cada año en mantener en buen estado esas carreteras”, señaló Hidalgo en su intervención.
El vicepresidente insular justificó su argumentación exponiendo algunas cifras desglosadas de lo que cuesta cada año el mantenimiento de las carreteras de la isla, desde los 51.800 euros que cuesta conservar un kilómetros de una carretera como la Circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria, a los 18.800 euros de carreteras más convencionales en el interior de la isla. Como dato relevante de estos costes que sufraga el Cabildo grancanario, Hidalgo volvió a recordar los 150.000 euros que cuesta mantener un kilómetro de vía bajo túnel en las carreteras más importantes de la isla, teniendo en cuenta que esas vías cuentan con 31 túneles que suman 14 kilómetros, es decir, 2,1 millones de euros cada año.
Por todo ello, Hidalgo aseguró que, ahora más que nunca, es necesario implantar en Gran Canaria nuevos modelos de transporte público de viajeros más sostenibles, que favorezcan la descarbonización, que consuman menos territorio que las actuales carreteras y que tengan mayor capacidad que el actual, basado en las guaguas convencionales. De ahí que el Gobierno del Cabildo de Gran Canaria impulse el proyecto del tren que unirá Las Palmas de Gran Canaria con el sur de la Isla, y que ya cuenta con declaración de impacto ambiental favorable que abre la puerta a su aprobación definitiva y a poner en marcha las primeras expropiaciones para disponer del suelo necesario.
“Las infraestructuras de transporte privado son necesarias pero tienden a la congestión o colapso futuro en épocas expansivas”, agregó Augusto Hidalgo, “por eso, los medios de transporte colectivo segregado como el tren, el tranvía o el BRT (bus rapid transit), que en las islas está representada por la Metroguagua de la capital grancanaria, son una necesidad vital en Canarias”.
También respaldó el vicepresidente, la necesidad de lograr una movilidad más sostenible en Gran Canaria implementando medidas tendentes a reducir las emisiones de CO2 desde las infraestructuras viales del Cabildo. Para ellos, indicó Hidalgo, se ha aprobado la próxima firma de un convenio con la Agencia Insular de la Energía para dotar a las carreteras de paneles solares que doten de electricidad a las luminarias y otros dispositivos necesarios en las carreteras. Además, Obras Públicas ha cambiado en los últimos tres años las viejas luminarias de la mayor parte de las carreteras de Gran Canaria por otras tipo led de bajo consumo, y se está a punto de adjudicar un contrato para implantar tecnología ITS (sistemas inteligentes de transporte) en las vías de alta capacidad para agilizar y gestionar mejor la fluidez del tráfico. “Obras Públicas es el segundo servicio del cabildo con mayor gasto energético tras el de Aguas, es decir, las carreteras gastan tanta electricidad como generar el agua potable que consumimos en la isla. Reducir este coste es fundamental, de ahí este convenio y las otras medidas que ya estamos llevando a cabo”, concluyó Augusto Hidalgo.
Usuarios y Vecinos de la zona denuncian el grave deterioro de la carretera entre Sardina de Gáldar y la playa de Bocabarranco
Vecinos y usuarios del municipio de Gáldar han vuelto a reclamar al Ayuntamiento de Gáldar, la urgente mejora de la carretera municipal que conecta la zona de Sardina con la playa de Bocabarranco, denunciando su estado “lamentable” y el abandono prolongado de esta vía
Según explican, se trata de una carretera que lleva años presentando importantes deficiencias, con numerosos socavones, parches mal ejecutados y deformaciones en la calzada que generan desniveles peligrosos para la circulación. “En lugar de una solución definitiva, las intervenciones se limitan a arreglos puntuales que terminan empeorando la situación".
Esta vía es utilizada diariamente por numerosos vehículos que se dirigen a diferentes núcleos poblacionales como Los Dos Roques, La Furnia, Playa de Bocabarranco, El Agujero, El Frontón, Caleta Arriba, Atalaya y el casco de Gáldar, además de camiones que prestan servicio a fincas agrícolas y a un almacén de plátanos en la zona.
A esta situación se suma la falta de alumbrado público adecuado. Los vecinos y usuarios denuncian la escasez de farolas en la carretera, lo que provoca una oscuridad casi total durante la noche y aumenta el riesgo para conductores y peatones. “Hay personas que han dejado de utilizar esta vía por la noche debido a la inseguridad que genera”.
Por todo ello, solicitan al Ayuntamiento de Gáldar que proceda al asfaltado integral de la carretera y que, para ello, solicite la colaboración de la Consejería del Sector Primario y Soberanía Alimentaria del Cabildo de Gran Canaria, dirigida por el consejero Miguel Hidalgo, al tratarse de una vía de carácter agrícola.
Asimismo, los vecinos critican la falta de criterios claros en la planificación de las actuaciones municipales, señalando como ejemplo que la carretera de tierra entre El Agujero y El Frontón, con menor tránsito, ha sido recientemente dotada de alumbrado LED y se encuentra en proceso de asfaltado.
Ante esta situación, reclaman una actuación urgente que garantice la seguridad y el correcto estado de una vía clave para la conectividad y la actividad económica de la zona.
El Cabildo retoma los trabajos de estos dos muros de la GC-220 con un presupuesto de 1,5 millones de euros, y tras ejecutar otros trabajos de restauración de muros en la misma vía en el tramo entre Buenavista y Los Silos
Las obras supondrán el corte total de la vía desde el próximo lunes y hasta el 8 de mayo, todos los días laborales, a partir de las 9:00, para permitir el paso del transporte escolar, y se volverá a abrir a las 18:00
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo, ha empezado a ejecutar las obras para afianzar y apuntalar dos muros en la carretera GC-220, a la altura de Hoya Pineda, en Gáldar. Esta obra, que comenzó ayer pero que se retoma el próximo lunes, obliga a cerrar la carretera durante nueve días laborales en horario de 9:00 a 18:00 horas. Durante las horas del corte, los vecinos de Hoya Pineda tendrán que acceder a la zona baja de Gáldar a través de la GC-710 y la carretera de Montaña Alta (GC-70).
El Servicio de Obras Públicas destina 1.594.300 euros a estas obras, que ejecuta la empresa Surhisa, con las que se quiere reforzar la seguridad de estos muros de la carretera GC-220, una vía que en toda su extensión une la GC-2, a la altura de San Isidro, con los Pinos de Gáldar. Se trata de dos muros de más de 70 años que presentan un estado de deterioro que puede llegar a suponer un riesgo para los vehículos que diariamente transitan por el citado tramo.
Con esta obra se van a reforzar con gunitado (hormigón proyectado), y a apuntalar con una pantalla de micropilotes, dos viejos muros de contención, que suman 160 metros de largo, situados en el margen izquierdo de la carretera, a la altura de los kilómetros 4,1 y 4,5 de la GC-220. Las estructuras a reforzar son dos muros que sostienen a la carretera a la altura del barranco del Farragú que actualmente se encuentran en mal estado y que llegan a alturas de 10 o 12 metros.
La obra de estos dos muros está prevista que se prolongue durante cinco meses aunque la mayor parte del tiempo, salvo en las primeras dos semanas, se podrá trabajar con un carril abierto al tráfico de manera alternativa. Además de reforzar ambos paramentos, los trabajos contemplan la reposición de un tramo de 550 metros de tubería que se encuentra en mal estado y que impulsa el agua del servicio de abastecimiento de Gáldar desde el depósito del Agazal hasta las casas de Hoya Pineda, tubería que discurre en paralelo a los muros a reparar.
Esta obra de los muros de Hoya Pineda responde al compromiso adquirido por el vicepresidente Augusto Hidalgo con el Ayuntamiento de Gáldar para reparar varios desperfectos en la GC-220 para garantizar la seguridad y comodidad de los residentes y de los visitantes en la zona. De esta forma, hace unos meses ya se ejecutó y terminó una primera fase de estas actuaciones con otra obra de reconstrucción de un tramo de 115 metros de muro entre Los Silos y Buenavista.
Las obras de los dos muros que han empezado esta semana han sufrido una pequeña demora ocasionada por un cambio en el proyecto original, ya que, tras realizar las primeras excavaciones y catas en estos dos tramos de carreteras, se descubrió que existe una base de hormigón sólida bajo la carretera. Por todo ello, los técnicos del Cabildo decidieron cambiar la técnica constructiva prevista inicialmente por otra a base de micropilotes. Este cambio implicó la tramitación de un modificado del proyecto que ya está en vías de aprobación y que eleva el presupuesto inicial de los 1,2 millones de euros a los 1,5 actuales.
La nueva técnica de micropilotes que se ejecutará en estos dos muros permitirá, además, mantener la vía abierta al paso de los vecinos casi todo el tiempo, salvo los cortes de la próxima semana, a diferencia de la prevista inicialmente que implicaba el cierre total de la GC-220 durante semanas, por lo que ahora se minimiza la afección al tráfico a tan solo nueve días laborales y en horario restringido. Los cortes previstos para las próximas dos semanas se deben a la necesidad de situar sobre la totalidad de la vía la maquinaria pesada para realizar las labores de gunitado iniciales. Este conjunto de maquinaria de las primeras semanas se compone de una grúa autopropulsada –con la que los operarios se descuelgan con una barquilla hasta el barranco-, un camión hormigonera y un camión de bombeo para el hormigón.
La Consejería de Obras Públicas destina 1,5 millones para realizar, por primera vez, un inventario informatizado de los viaductos, pasarelas, muros y resto de estructuras de la red viaria insular
El vicepresidente Augusto Hidalgo ha conocido hoy de primera mano, en la estructura del viaducto de Tenoya, en plena Circunvalación, la tarea inspectora que realizan los técnicos, que ya han revisado 700 de estas estructuras
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo, ha inspeccionado ya 700 de las más de 1.600 estructuras de todo tipo que forman parte de la red insular de carreteras dentro del nuevo servicio de inspección con el que, por primera vez en la historia del Cabildo, se realiza un análisis exhaustivo con un inventario informatizado de todos los puentes, viaductos, pasarelas, bóvedas o muros que entran dentro de la conservación de infraestructuras que realiza esta Consejería. Obras Públicas destina a esta inspección exhaustiva un total de 1.556.850 euros en un contrato que incluye la revisión, la adquisición de un software especializado y la creación de un catálogo de las estructuras según su estado de conservación.
El vicepresidente Augusto Hidalgo ha conocido hoy de primera mano cómo se realiza una de estas inspecciones en el interior del viaducto de Tenoya, situado en la Circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria (GC-3) y el más de Gran Canaria con 113 metros desde el lecho del barranco. Acompañado de técnicos y responsables de la UTE formadas por las empresas IIC y Drace Geocisa, adjudicatarias de este novedoso contrato de inspección, los operarios fueron rellenando en sus tablets unas fichas digitalizadas que luego se incorporan a un nuevo software especializado adquirido por la Consejería para este fin. En las revisiones, los inspectores van sumando puntos según el estado de conservación de las construcciones con valores que van de 0 a 100 establecido por el manual de inspección de estructuras del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
“Este nuevo servicio es una apuesta importante por la seguridad y la garantía de reducir incluso costes en materia de mantenimiento de las carreteras insulares con el objeto de que no vuelvan a ocurrir circunstancias como la que se ha dado con el puente del Guiniguada, donde, 20 años después de su construcción, y por una inspección rutinaria, se observaron fallos estructurales que han provocado una rehabilitación costosa de dicha infraestructura que todavía está culminándose en este momento”, afirmó Augusto Hidalgo, “con este contrato lo que hacemos es garantizar que se haga una inspección periódica y, además, podamos hacer también un inventario exhaustivo de todos los puentes, viaductos, hasta pasarelas peatonales, falsos túneles, túneles, pasos inferiores, hasta las alcantarillas y bóvedas y muros de las infraestructuras viarias de la isla de Gran Canaria, para cerciorarnos de que todas están en perfecto estado de revista y garantizando la seguridad de sus usuarios”.
Con ese programa, que incorpora tanto descripciones técnicas, como fotos, como recomendaciones de actuación, el Cabildo contará, a partir de ahora con una herramienta que le permitirá disponer de una radiografía completa de todas las estructuras, desde las más pequeñas hasta los grandes viaductos, que servirá para detectar posibles fallos a subsanar. El objetivo que estas inspecciones exhaustivas de las estructuras se realicen cada cinco años para actualizar el programa y cumplir con la normativa estatal. El nuevo programa es capaz, incluso, de establecer un plan de actuaciones de mejora de las estructuras de la red, priorizando aquellas con más necesidades y según el presupuesto disponible.
El contrato de inspección, con una validez de 18 meses, va a permitir que se revisen las siguientes estructuras: puentes, viaductos y pasarelas; falsos túneles y túneles; pasos inferiores; marcos, pontones, tajeas y alcantarillas; bóvedas; y muros de cualquier tipología y materiales, salvo los muros de gravedad de hormigón en masa y mampostería hormigonada de altura inferior a cinco metros. En todos ellos se deben realizar las tareas de inventario, inspección y vigilancia preventiva para la detección de problemas estructurales que pudieran afectar a las condiciones de seguridad de servicio de las estructuras citadas en la Red de Carreteras de Gran Canaria, tanto propias del Cabildo de Gran Canaria como delegadas y transferidas por el Gobierno de Canarias.
Este contrato comenzó a ejecutarse el verano de 2025 aunque en los primeros meses se realizó el inventario exhaustivo de las 1.625 estructuras que se integran en la red insular de carreteras con una descripción detallada de tipología, dimensiones y componentes, así como la redacción del plan de mantenimiento de las mismas. Hasta finales del año pasado no comenzaron las revisiones in situ, que se siguen haciendo a día de hoy y que se mantendrán hasta finales de año, cuando expire el contrato. En sus primeros ocho meses, la UTE encargada del contrato ha revisado 701 estructuras, incluyendo un gran puente y 33 estructuras de grandes dimensiones. También se han inspeccionado, entre otros, 163 puentes de tamaño medio, además de 140 pontones y 166 tarjeas, estructuras de drenaje que se construyen bajo las carreteras para permitir el paso del agua.
Como ya se dijo, los inspectores completarán fichas de inventario de todas y cada una de las estructuras existentes en la red de carreteras y en ellas recogen la información sobre el estado de cada estructura en un momento dado, con el fin de verificar que es capaz de cumplir la finalidad para la que ha sido construida, con un nivel de seguridad apto que se sitúa entre el 0 y el 70. Por encima de 70 es cuando se recomienda una intervención de reforma o restauración.
El servicio de Obras Públicas tiene previsto que el personal de este contrato realice todas las inspecciones hasta la finalización del mismo, momento en el cual, seguirá la programación de inspecciones el personal propio del servicio de Conservación de Carreteras del Cabildo, con la formación que recibirá en el ámbito de este contrato.
Con este nuevo servicio, que se pone en marcha por primera vez en la historia del Cabildo, la Consejería de Obras Públicas busca tener una recopilación actualizada y completa del estado de conservación, y las necesidades de reparación, de todas estas estructuras que redunde en mayores garantías de seguridad para los usuarios de las vías competencia del Cabildo.
El Consejo de Gobierno aprueba la adjudicación inmediata de las obras para reparar estas vías que sufrieron descalces o derrumbes durante el temporal, por un importe de 5,8 millones de euros, y que se unen a las otras ocho obras de emergencia que ya están en marcha
El Consejo de Gobierno del Cabildo de Gran Canaria celebrado hoy ha aprobado, a propuesta de la Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda que dirige Augusto Hidalgo, la adjudicación de otras ocho obras de emergencia para la reparación de 12 carreteras más que sufrieron desperfectos graves tras el paso de la borrasca Therese por la isla a finales del mes de marzo. Hace diez días, se aprobó la declaración de la emergencia de un total de 18 obras con las que se van a reparar una veintena de carreteras de la red insular y se procedió a la adjudicación inmediata de las primeras ocho obras de reparación de las diez carreteras que peor estado presentaban y que ya llevan en obras casi un mes, incluso cuando la borrasca aún seguía activa. Por tanto, quedarían dos obras de emergencia aún por adjudicar.
El presupuesto aproximado de estas ocho obras es de 5.885.000 euros. De manera global, el Servicio de Obras Públicas del Cabildo ha valorado en 13.390.000 euros las reparaciones de las 18 obras de la emergencia por la borrasca Therese, aunque esta valoración podría variar en función de cómo se desarrollen los trabajos.
En ese lote de ocho nuevas obras se incorporan los trabajos para devolver la seguridad y la viabilidad a las siguientes carreteras: la Carretera del Centro (GC-15), a la altura del restaurante Perera, en San Mateo; taludes en las carreteras San Fernando-Tejeda (GC-60), Los Cuchillos (GC-65) y Taurito (GC-500); la de Cercados de Espino (GC-505); en las carreteras sin asfaltar GC-602 (presa de Ayagaures) y GC-604 (presa de Las Niñas); la de Las Meleguinas (GC-324) en Santa Brígida; las de La Yedra (GC-421), Cruz del Herrero (GC-423) y La Solana (GC-422), en San Mateo; y por último, una reposición de muro en la Carretera del Hormiguero (GC-291).
La borrasca Therese azotó durante una semana, del 19 al 26 de marzo, a Gran Canaria con rachas de fuertes vientos y lluvias, de tal intensidad que se llegó a registrar un acumulado de 700 litros por metro cuadrado, circunstancias que perjudicaron a gran parte de la red insular de carreteras. Las vías más afectadas fueron las situadas en el sur, centro y cumbres de la isla, llegando la lluvia y el viento a provocar el cierre, en su gran parte de manera temporal, de hasta 25 carreteras en un solo día, el pasado martes 24 de marzo. Un total de 22 carreteras de la red insular acabaron dañadas con importantes desperfectos por descalces, derrumbes o hundimientos a causa de la lluvia.
Por todo ello, Obras Públicas puso en marcha de forma inmediata, en la mayoría de los casos con las empresas que ya llevaban la conservación habitual de las vías, los trabajos de emergencia en las primeras diez obras, a las que, a partir de hoy, se añaden otras ocho obras.
En los siete días que duró la alerta un total de 300 operarios de las contratas de conservación de carreteras y de los propios trabajadores del Cabildo atendieron hasta 250 incidencias de importancia en la red de carreteras de Gran Canaria, logrando recuperar la normalidad en la mayoría de ellas en cuestión de horas o días. Sin embargo, la gravedad de algunos desperfectos mantiene aún cerradas, o con paso muy limitado, a una decena de carreteras que requieren de grandes obras de reparación para volver ser puestas en servicio. En la mayoría de los casos serán obras que requieran de varios meses de trabajos.

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