La Consejería de Obras Públicas finaliza hoy los trabajos de relleno con tierra y 450 metros cúbicos de hormigón de un tramo de 20 metros que permitirá abrir la vía a la circulación con un paso regulado por semáforos

También, y debido al buen avance de los trabajos, se abre temporalmente durante el fin de semana la carretera entre La Aldea y Artenara, aunque volverá a cerrarse el lunes durante tres días

La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda que dirige Augusto Hidalgo, abrirá mañana por la mañana un paso eventual, con un solo carril regulado por semáforos, en la Carretera de La Culata (GC-608), en el municipio de Tejeda, lo que permitirá a los residentes poder entrar y salir al barrio con sus vehículos privados tras dos meses de obras a causa de un derrumbe ocasionado por la borrasca Therese a finales de marzo. También, provisionalmente, y desde hoy y hasta el lunes se abre la GC-210, la carretera que une La Aldea con Artenara, y que también llevaba dos meses cerrada por derrumbes sobre la vía entre Parralillo y Acusa causados por las lluvias de Therese.

Este sábado, entre las 8:30 y las 9:00, está previsto que los operarios de la contrata que realiza esta obra de emergencia, abran el paso provisional por un solo carril de la vía de entrada al barrio de La Culata, que permanecía aislado al tránsito rodado desde que el agua de lluvia se llevara por delante el muro que sostenía la carretera el pasado 21 de marzo. Para paliar esta situación de aislamiento, Obras Públicas del Cabildo habilitó un paso en precario por la finca de un particular con una rampa de tierra que permitió a los vecinos a sacar sus coches hacia la parte de la carretera no afectada, y dejarlos allí estacionados. De esta forma, los vecinos podían salir andando de sus casas, atravesar a pie el tramo de carretera afectado y recoger su coche en el otro lado para desplazarse a otros puntos del municipio. A partir de mañana ya podrán llegar con sus coches hasta la puerta de sus casas y volver a aparcar sus vehículos junto a sus domicilios.

La obra de la GC-608 pertenece al lote 5 de los 18 contratos que se adjudicaron por la vía de emergencia tras finalizar la borrasca para atender 24 incidencias ocurridas en 21 carreteras de la isla a causa de la lluvia. Este Lote 5 se adjudicó por 1.488.000 euros, aunque, al ser una actuación de emergencia, estas cantidades podrían variar al final.

Tal y como expuso el vicepresidente Augusto Hidalgo el pasado lunes a los vecinos en una reunión organizada por el alcalde Francisco Perera, la actuación de La Culata reúne una gran complejidad porque, además de reconstruir la carretera afectada, se van a realizar importantes obras de encauzado del barranco y se van a reforzar con hormigón armado varios muros más de la vía, lo que conllevará varias semanas más de obras. Sin embargo, desde Obras Públicas se ha dado prioridad a la finalización de la reconstrucción de la carretera para permitir el paso de los vecinos de la zona y mantener abierta la vía en precario mientras se continúan el resto de trabajos.

En esta primera fase de reconstrucción de la carretera, la empresa adjudicataria ha levantado un nuevo muro de hormigón armado de 7,5 metros de altura por 20 de largo. Ese muro se ha rellenado con tierra y posteriormente con más hormigón. En total, se ha empleado 450 metros cúbicos de hormigón en este muro. También se ha gunitado (cubrir de hormigón) parte de los viejos muros de gravedad de la carretera. Todo esto

A partir del lunes, los trabajos de este lote se centrarán en realizar importantes obras de drenaje bajo la carretera para evitar que se vuelva a obturar de tierra y piedras los desagües de agua de lluvia, como ocurrió en marzo pasado. De esta forma, se van a construir desagües de agua de lluvia de más de dos metros, cuatro veces más grandes que los anteriores, y se va a acondicionar el barranco para evitar que una tromba de agua y tierra vuelva a causar daños en la carretera. También se van a afianzar varios muros antiguos con anclajes de hierro y hormigón.

Otra vía que queda abierta provisionalmente desde hoy y hasta el lunes a las 7:30 de la mañana, es la carretera que une La Aldea con Artenara, la GC-210. Un tramo de esta vía, conocida como la carretera de las presas de La Aldea, resultó muy dañado durante la borrasca Therese por el derrumbe sobre la calzada de enormes piedras que dañaron el firme y las barreras de seguridad, ocasionando el cierre completo de la vía a la altura de Acusa y Parralillo. Ahora, tras dos meses de obras en los que se han retirado desprendimientos grandes sobre la calzada y se ha podido restituir lo que se llevaron estas enormes piedras, como eran las vallas de seguridad (biondas) y muros de recalce, se permite la apertura de la vía hasta el lunes por la mañana.

A partir del lunes se vuelve a cerrar durante al menos tres o cuatro días más para hormigonar varios tramos de la calzada afectada por los desprendimientos, por lo que la GC-210 volverá a abrirse para el siguiente fin de semana. Las obras de esta carretera se incluyen en el Lote 16 de las obras de emergencia junto con las actuaciones que también se están desarrollando en el acceso a Tirma desde la Carretera de La Aldea (GC-200), con una inversión estimada para ambas vías de 618.000 euros.

La borrasca Therese azotó durante una semana, del 19 al 26 de marzo, a Gran Canaria con rachas de fuertes vientos y lluvias, de tal intensidad que se llegó a registrar un acumulado de 700 litros por metro cuadrado, circunstancias que perjudicaron a gran parte de la red insular de carreteras. Un total de 21 carreteras de la red insular acabaron dañadas con importantes desperfectos por descalces, derrumbes o hundimientos a causa de la lluvia.

Esto obligó al Servicio de Obras Públicas a adjudicar de forma casi inmediata las obras de emergencia en estas 21 carreteras agrupadas en 18 lotes que el Servicio de Obras Públicas del Cabildo ha valorado, de manera global, en 13.390.000 euros las reparaciones de las 18 obras de la emergencia por la borrasca Therese, aunque esta valoración podría variar en función de cómo se desarrollen los trabajos.

El vicepresidente Augusto Hidalgo, y el alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, presentan el proyecto a los vecinos de la zona con el objetivo de empezar las obras a finales de este año

El vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y consejero de Obras Públicas e Infraestructura, Arquitectura y Vivienda, Augusto Hidalgo, junto al alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, han presentado esta tarde a los vecinos afectados los detalles del proyecto para la mejora del trazado y ampliación de la Carretera de San José del Álamo (GC-211) cuyas obras se pretenden iniciar a finales de este año. Para ello, el Servicio de Obras Públicas trabaja ya en la licitación de estos trabajos para poder publicar la licitación en las próximas semanas con una dotación de 3.594.029 euros.

Con este proyecto se busca realizar una modernización integral de un tramo de 4,5 kilómetros de la carretera que presenta una serie de deficiencias como firme en mal estado, barreras fuera de norma, falta de homogeneidad en su trazado, o señalización defectuosa, entre otras. Por eso se considera necesario, por parte del Servicio de Obras Públicas, actuar para garantizar la viabilidad de la carretera y la seguridad de los usuarios de la vía.

Junto a Hidalgo y a Arencibia, han participado en la presentación de hoy el concejal de Vías y Obras de Las Palmas de Gran Canaria –ya que una parte del trazado de la GC-211 se encuentra en el municipio capitalino-, Carlos Díaz, el primer teniente de alcalde Teror, Sergio Nuez, y la concejala de Vías y Obras, Laura Quintana.

Desde el servicio de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria se ha planteado una obra que abordará varios aspectos. Por un lado se va a rehabilitar de manera integral y estructural el firme con la retirada de 10 centímetros del asfalto actual, en mal estado en muchas zonas, y su sustitución por uno nuevo. Se van a retirar las viejas barreras de seguridad por unas nuevas y que cumplen con la normativa actual. Además, se va a mejorar el trazado de la carretera con la demolición de las cunetas existentes, que están situadas delante de las barreras. Estas cunetas se situarán tras las barreras y ese ancho se ganará para ampliar la calzada de la vía en varios puntos.

Se proyecta el ensanche puntual de la plataforma con dos carriles de circulación de tres metros de anchura cada uno, arcenes exteriores de medio metro y bermas laterales, lo que supone una plataforma mínima de siete metros.

Algunas de estas actuaciones requerirán también de la construcción de varios muros de mampostería hormigonada en puntos específicos con alturas que van de los tres metros al metro. Por último, se va a revisar y renovar de manera integral la señalización horizontal y vertical.

El vicepresidente Augusto Hidalgo advirtió también a los residentes en los barrios de San José del Álamo y de Lo Blanco presentes en la reunión, que esta actuación se ejecutará en dos fases. Una primera en la que se actuará en el primer tramo de la carretera, entre el cruce con la Carretera de Teror (GC-21) y la entrada al casco de San José del Álamo (kilómetro 2,9 de la GC-211), y una segunda fase en el tramo de la vía que atraviesa el barrio. Durante la primera fase habrá cortes totales de la carretera durante varios días, por lo que los residentes tendrán que acceder a San José del Álamo a través de la GC-21 y de ahí por la calle El Molino, en Miraflor.

Hidalgo también explicó a los asistentes que esta actuación de mejora en la carretera GC-211 es una primera intervención ya que el Cabildo también está planificando otro proyecto complementario para cambiar el trazado de la carretera en el mismo tramo pero en varias curvas que ahora son demasiado cerradas y pueden provocar inseguridad. Sin embargo esta segunda intervención requiere de la expropiación de terrenos para poder redefinir el nuevo trazado por lo que su tramitación será más larga.

El objetivo de Obras Públicas es iniciar las obras, con un plazo de ejecución de 11 meses, a finales de 2026 y poder acabarlas al final de 2027. Ese final de esta obra coincidiría casi en el tiempo con el inicio de los trabajos para el ensanche de la Carretera de Teror (GC-21) a la altura del puente de Miraflor que también planifica el Cabildo, unas obras que requerirán el corte de la carretera durante varios días, por lo que la alternativa para llegar a Teror cuando eso se produzca será a través de la GC-211, que ya estará renovada, por San José del Álamo.

La UTE conformada por SATOCAN y Lopesan Asfaltos y Construcciones ha presentado la oferta mejor valorada

La Consejería impulsa con esta iniciativa la ampliación de la capacidad de la GC-1 en uno de los puntos con mayor intensidad de tráfico de Gran Canaria

La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias ha adjudicado provisionalmente las obras del proyecto “Mejoras de accesos y enlaces de la GC-1: Ampliación de capacidad entre La Estrella y Las Terrazas”, una actuación estratégica destinada a mejorar la fluidez y la seguridad vial en uno de los tramos con mayor intensidad de tráfico de Gran Canaria.

La mesa de contratación ha acordado la adjudicación provisional de las obras a la UTE conformada por las empresas Satocan, S.A. y Lopesan Asfaltos y Construcciones, S.A.U.

La actuación permitirá ampliar la capacidad de la GC-1 en el entorno comprendido entre La Estrella y Las Terrazas, donde actualmente se registran importantes retenciones derivadas de la elevada intensidad media diaria de tráfico.

El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, ha reiterado que esta intervención “responde a una necesidad real y urgente de la ciudadanía, al actuar sobre un punto crítico de la red viaria insular donde se concentran retenciones recurrentes y elevados niveles de intensidad media diaria de tráfico”.

Asimismo, ha valorado el número de empresas que han presentado sus ofertas durante el proceso de licitación, señalando que “es una muy buena noticia que varias entidades se hayan presentado a la licitación de la ampliación de capacidad de la GC-1, una actuación prioritaria que licitamos a final de año y que permitirá que, por fin, en 2026 haya obra en la principal vía de Gran Canaria tras más de una década hablando de su necesidad sin que se ejecutara ninguna intervención”.

En esta línea, Rodríguez ha explicado que el Ejecutivo actuará “en el punto más complejo desde el punto de vista del tráfico, entre Bocabarranco y La Estrella, en el entorno de La Mareta, donde se produce el efecto embudo al pasar de cuatro a tres carriles”.

El proyecto contempla la incorporación de un cuarto carril en ambos sentidos de circulación, con el objetivo de incrementar la capacidad estructural de la vía y mejorar la conexión con los accesos de La Mareta, La Estrella, La Pardilla y Bocabarranco.

Durante el procedimiento de contratación se ha otorgado una mayor ponderación a las propuestas que incorporaban reducciones en el plazo de ejecución, así como soluciones técnicas que permitieran aperturas parciales al tráfico durante el desarrollo de las obras.

En este sentido, se ha considerado prioritaria la ejecución y puesta en servicio del tramo en sentido sur y de los accesos a La Pardilla, cerrados a mediados del pasado año.

“Cumplimos así un compromiso adquirido con el Ayuntamiento de Telde, el Cabildo de Gran Canaria y, especialmente, con los vecinos y vecinas del municipio, en particular de La Pardilla, que se han visto afectados por el cierre temporal de su acceso”, ha destacado Rodríguez.

La actuación se desarrollará bajo criterios que minimicen la afección sobre una vía que soporta más de 160.000 vehículos diarios, contemplando incluso trabajos en horario nocturno para reducir el impacto sobre la circulación.

Obras Públicas informa del cierre de la acera peatonal del Centro de Salud del Puerto hasta el entorno de Belén María

La actuación, que tendrá lugar a partir del 13 de mayo, mantendrá dos carriles por sentido tanto en la GC-1 como en el acceso al Sebadal, salvo afecciones puntuales y temporales

Los trabajos corresponden a la fase de desvío de servicios afectados del proyecto de soterramiento de Belén María

No se prevén cierres totales al tráfico y se garantizará en todo momento la continuidad de la circulación

La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Infraestructura Viaria, que dirige Rosana Melián, informa de que a partir del próximo miércoles, 13 de mayo, comenzarán a aplicarse nuevos desvíos y modificaciones en la circulación en el entorno de Belén María, en Las Palmas de Gran Canaria, con motivo del avance de las obras del proyecto de soterramiento de la Avenida Marítima y mejora de los enlaces de Belén María-Torre Las Palmas. Fase I. Enlace Belén María.

Estas afecciones forman parte de la fase de ejecución de los desvíos de servicios afectados, que incluye actuaciones sobre redes de abastecimiento, saneamiento, telecomunicaciones y suministro eléctrico, lo que hace necesario ampliar el ámbito de ocupación de las obras.

La Consejería garantiza que se mantendrán operativos dos carriles por sentido tanto en la GC-1, en ambos sentidos de circulación, como en la calle Doctor Juan Domínguez Pérez, principal acceso a la zona industrial de El Sebadal. No obstante, de forma excepcional y temporal, podrá producirse la reducción a un único carril por sentido en determinados momentos de la ejecución de los trabajos.

Asimismo, no se contemplan cierres totales de la circulación y se preservarán en todo momento los movimientos habituales del tráfico. Las afecciones se concentrarán en la glorieta de Belén María, en el tramo de la GC-1 más próximo a la intersección, aproximadamente 500 metros en ambas calzadas, y en la calle Doctor Juan Domínguez Pérez.

Desde la Consejería se recomienda a los conductores planificar sus desplazamientos con antelación y prestar especial atención a la señalización provisional instalada en la zona de obras para garantizar la seguridad y la fluidez del tráfico durante el desarrollo de los trabajos.

La Consejería realiza este sábado trabajos en la glorieta de Belén María

Estas afecciones al tráfico se producirán, de forma puntual, entre las 10:00 y las 12:30 horas del próximo 4 de mayo, en el carril derecho de la calzada sentido sur de la Avenida Marítima GC-1/AM

La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Infraestructura Viaria, informa de afecciones al tráfico este próximo lunes en el entorno de la glorieta de Belén María, en Las Palmas de Gran Canaria, con motivo del desarrollo de las obras de ‘Soterramiento de la Avenida Marítima y mejora de los enlaces Belén María–Torre Las Palmas. Fase I: Enlace Belén María’.

Los trabajos afectarán a la circulación este próximo 4 de mayo, de forma puntual, en horario de 10:00 a 12:30 horas, procediendo al cierre del carril derecho de la calzada sentido sur de la Avenida Marítima GC-1/AM, en los 200 metros más próximos a la glorieta de Belén María, sin que se produzcan cierres totales de la circulación.

Esta actuación provocará el cierre puntual en dicha franja horaria de la calle D. José Guerra Navarro (acceso al centro de salud de El Puerto desde la GC-1), por lo que los vehículos de emergencias deberán acceder desde la calle Juan Rejón.

La Consejería lamenta las molestias que estos trabajos puedan ocasionar y recomienda a los conductores programar sus desplazamientos teniendo en cuenta estas afecciones provisionales, así como extremar la precaución.

El Cabildo retoma los trabajos de estos dos muros de la GC-220 con un presupuesto de 1,5 millones de euros, y tras ejecutar otros trabajos de restauración de muros en la misma vía en el tramo entre Buenavista y Los Silos

Las obras supondrán el corte total de la vía desde el próximo lunes y hasta el 8 de mayo, todos los días laborales, a partir de las 9:00, para permitir el paso del transporte escolar, y se volverá a abrir a las 18:00

La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo, ha empezado a ejecutar las obras para afianzar y apuntalar dos muros en la carretera GC-220, a la altura de Hoya Pineda, en Gáldar. Esta obra, que comenzó ayer pero que se retoma el próximo lunes, obliga a cerrar la carretera durante nueve días laborales en horario de 9:00 a 18:00 horas. Durante las horas del corte, los vecinos de Hoya Pineda tendrán que acceder a la zona baja de Gáldar a través de la GC-710 y la carretera de Montaña Alta (GC-70).

El Servicio de Obras Públicas destina 1.594.300 euros a estas obras, que ejecuta la empresa Surhisa, con las que se quiere reforzar la seguridad de estos muros de la carretera GC-220, una vía que en toda su extensión une la GC-2, a la altura de San Isidro, con los Pinos de Gáldar. Se trata de dos muros de más de 70 años que presentan un estado de deterioro que puede llegar a suponer un riesgo para los vehículos que diariamente transitan por el citado tramo.

Con esta obra se van a reforzar con gunitado (hormigón proyectado), y a apuntalar con una pantalla de micropilotes, dos viejos muros de contención, que suman 160 metros de largo, situados en el margen izquierdo de la carretera, a la altura de los kilómetros 4,1 y 4,5 de la GC-220. Las estructuras a reforzar son dos muros que sostienen a la carretera a la altura del barranco del Farragú que actualmente se encuentran en mal estado y que llegan a alturas de 10 o 12 metros.

La obra de estos dos muros está prevista que se prolongue durante cinco meses aunque la mayor parte del tiempo, salvo en las primeras dos semanas, se podrá trabajar con un carril abierto al tráfico de manera alternativa. Además de reforzar ambos paramentos, los trabajos contemplan la reposición de un tramo de 550 metros de tubería que se encuentra en mal estado y que impulsa el agua del servicio de abastecimiento de Gáldar desde el depósito del Agazal hasta las casas de Hoya Pineda, tubería que discurre en paralelo a los muros a reparar.

Esta obra de los muros de Hoya Pineda responde al compromiso adquirido por el vicepresidente Augusto Hidalgo con el Ayuntamiento de Gáldar para reparar varios desperfectos en la GC-220 para garantizar la seguridad y comodidad de los residentes y de los visitantes en la zona. De esta forma, hace unos meses ya se ejecutó y terminó una primera fase de estas actuaciones con otra obra de reconstrucción de un tramo de 115 metros de muro entre Los Silos y Buenavista.

Las obras de los dos muros que han empezado esta semana han sufrido una pequeña demora ocasionada por un cambio en el proyecto original, ya que, tras realizar las primeras excavaciones y catas en estos dos tramos de carreteras, se descubrió que existe una base de hormigón sólida bajo la carretera. Por todo ello, los técnicos del Cabildo decidieron cambiar la técnica constructiva prevista inicialmente por otra a base de micropilotes. Este cambio implicó la tramitación de un modificado del proyecto que ya está en vías de aprobación y que eleva el presupuesto inicial de los 1,2 millones de euros a los 1,5 actuales.                                                       

La nueva técnica de micropilotes que se ejecutará en estos dos muros permitirá, además, mantener la vía abierta al paso de los vecinos casi todo el tiempo, salvo los cortes de la próxima semana, a diferencia de la prevista inicialmente que implicaba el cierre total de la GC-220 durante semanas, por lo que ahora se minimiza la afección al tráfico a tan solo nueve días laborales y en horario restringido. Los cortes previstos para las próximas dos semanas se deben a la necesidad de situar sobre la totalidad de la vía la maquinaria pesada para realizar las labores de gunitado iniciales. Este conjunto de maquinaria de las primeras semanas se compone de una grúa autopropulsada –con la que los operarios se descuelgan con una barquilla hasta el barranco-, un camión hormigonera y un camión de bombeo para el hormigón.

A partir del 13 de abril este enlace hacia la GC-300 permanecerá cerrado temporalmente para ejecutar trabajos en la glorieta de acceso al municipio

Los conductores deberán utilizar itinerarios alternativos como el semienlace de Santidad-Cardones o la carretera de Visvique para acceder a la zona

La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Infraestructura Viaria, que dirige Rosana Melián, informa de que a partir del 13 de abril se cerrará el ramal de entrada a Santidad desde la GC-20 hacia la GC-300 con motivo de las obras de la Circunvalación de Arucas, correspondientes al proyecto de acondicionamiento de la GC-20 (del PK 3+400 al 4+870), en la isla de Gran Canaria.

Debido a las próximas actuaciones previstas dentro de este proyecto, se procederá a una nueva fase de desvío del tráfico necesaria para poder continuar con los trabajos en la glorieta de entrada a Arucas, conocida como la glorieta de Cruz Roja.

El cierre de este ramal obligará a redirigir el tráfico hacia Santidad a rutas alternativas habilitadas para garantizar la movilidad en la zona. Entre otras alternativas, los conductores podrán optar por tomar la salida desde la circunvalación GC-3 en dirección Arucas-Firgas a través del semienlace de Santidad-Cardones, continuando posteriormente por la Avenida Pedro Morales Déniz, o optar por la GC-43 (carretera de Visvique) y, una vez en el cruce con la GC-300 (carretera Los Castillos), continuar hasta su destino en la zona de Santidad.

La previsión es que esta fase del desvío entre en funcionamiento el lunes 13 de abril y tenga una duración estimada de 40 días, periodo necesario para ejecutar trabajos pendientes como la conexión de la salida de aguas al cauce del barranco.

Desde la Dirección General de Infraestructura Viaria se ruega a los conductores extremar las precauciones, respetar la señalización provisional y planificar sus desplazamientos con antelación, con el objetivo de minimizar las afecciones al tráfico mientras se desarrollan las obras.

El Consejo de Gobierno extraordinario da luz verde a la contratación, con una dotación inicial de 13,3 millones, de los trabajos para recuperar todas las carreteras dañadas, y a la adjudicación inmediata de las obras ya en marcha en las diez vías en peor estado

Un Consejo de Gobierno del Cabildo de Gran Canaria celebrado hoy, a propuesta de la Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, ha aprobado la declaración de la emergencia de un total de 18 obras con las que se van a reparar las 21 carreteras de la red insular más afectadas por la borrasca Therese tras su paso por la isla. El área que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo también ha confirmado la autorización para la adjudicación inmediata de las obras de reparación de las diez carreteras que peor estado presentan y que ya llevan en obras más de 15 días, incluso cuando la borrasca aún seguía activa.

En una primera estimación, el Servicio de Obras Públicas del Cabildo calcula que será necesaria una inversión de 13.390.000 euros para estas 18 actuaciones, aunque ese presupuesto podrá variar en función de cómo vayan avanzando las obras.

La borrasca Therese azotó durante una semana, del 19 al 26 de marzo, a Gran Canaria con rachas de fuertes vientos y lluvias, de tal intensidad que se llegó a registrar un acumulado de 700 litros por metro cuadrado, circunstancias que perjudicaron a gran parte de la red insular de carreteras. Las vías más afectadas fueron las situadas en el sur, centro y cumbres de la isla, llegando la lluvia y el viento a provocar el cierre, en su gran parte de manera temporal, de hasta 25 carreteras en un solo día, el pasado martes 24 de marzo. Un total de 21 carreteras de la red insular acabaron dañadas con importantes desperfectos por descalces, derrumbes o hundimientos a causa de la lluvia.

Por todo ello, Obras Públicas puso en marcha de forma inmediata, en la mayoría de los casos con las empresas que ya llevaban la conservación habitual de las vías, los trabajos de emergencia en las primeras ocho obras, que afectan a las diez carreteras más dañadas, al mismo tiempo que se tramitó la declaración de la emergencia de todas las obras que ha sido ratificado hoy. Esto permitirá agilizar la adjudicación casi inmediata de las diez obras restantes, que afectan a 11 carreteras más, que también hay que ejecutar para devolver la normalidad y la conectividad a la red insular.

En este sentido, el Servicio de Obras Públicas señala que ya se dispone de varias empresas con capacidad inmediata de ejecución para la adjudicación de algunas de las actuaciones, al contar con disponibilidad efectiva de medios humanos y materiales, experiencia en actuaciones análogas y conocimiento para el ámbito territorial de actuación.

La declaración de la emergencia se justifica en el bien entendido de que las obras a realizar tienen su origen en “un acontecimiento imprevisible de carácter extraordinario asociado a la borrasca Therese, cuyas precipitaciones alteraron de forma súbita y generalizada las condiciones geotécnicas e hidráulicas del terreno produciendo daños en la red insular de carreteras”. Estas obras se corresponden con actuaciones que deben ser ejecutadas “de manera inmediata” para eliminar situaciones que suponen un riesgo grave, cierto e inminente para la integridad física de las personas usuarias de las vías, no pudiendo descartarse nuevos riesgos imprevistos, como la caída de materiales sobre la vía.

En los siete días que duró la alerta un total de 300 operarios de las contratas de conservación de carreteras y de los propios trabajadores del Cabildo atendieron hasta 250 incidencias de importancia en la red de carreteras de Gran Canaria, logrando recuperar la normalidad en la mayoría de ellas en cuestión de horas o días. Sin embargo, la gravedad de algunos desperfectos mantiene aún cerradas, o con paso muy limitado, a una decena de carreteras que requieren de grandes obras de reparación para volver ser puestas en servicio. En la mayoría de los casos serán obras que requieran de varios meses de trabajos.

Las diez carreteras en las que se está actuando con más celeridad son la GC-60, que une Tejeda con Maspalomas, cerca de Ayacata; la carretera del Centro (GC-15), con varias actuaciones entre San Mateo y Tejeda; la carretera de La Culata (GC-608), la de Ariñez (GC-400) y la de Temisas (GC-550); el tramo entre La Aldea y El Parralillo (GC-210); el acceso a Tirma (GC-200); la de Risco Blanco (GC-654) y Hoya de Tunte (GC-655), en San Bartolomé de Tirajana; y la de El Chorrillo (GC-607), en Tejeda.

El vicepresidente Augusto Hidalgo informa que se van a destinar 13,1 millones a 26 actuaciones de recuperación de una veintena de carreteras afectadas por derrumbes, descalces y hundimientos

La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria, que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo, ha iniciado ya varias de las 12 obras de emergencia necesarias para actuar sobre las carreteras más afectadas por la borrasca Therese que, tras su paso por la isla la semana pasada, ha obligado a proyectar 26 actuaciones de reparación en un total de 21 carreteras de la red insular dañadas por descalces, derrumbes o hundimientos. El Cabildo prevé una inversión no inferior a los 13.120.000 euros en estas 26 obras para restaurar con todas las garantías de seguridad la conectividad en esas vías.

La borrasca Therese azotó durante una semana a Gran Canaria con rachas de fuertes vientos y lluvias, de tal intensidad que se llegó a registrar un acumulado de 700 litros por metro cuadrado, circunstancias que perjudicaron a gran parte de la red insular de carreteras. Las vías más afectadas fueron las situadas en el sur, centro y cumbres de la isla, llegando la lluvia y el viento a provocar el cierre, en su gran parte de manera temporal, de hasta 25 carreteras en un solo día, el pasado martes 24 de marzo.

“Desde la Consejería de Obras Públicas vamos a iniciar las obras de emergencia para devolver la conectividad a esas 12 carreteras, las más afectadas por la borrasca Therese. Esta borrasca nos va a obligar a hacer 26 obras de emergencia en toda la isla. Hay que recordar que hemos tenido que hacer hasta, en aumento crítico, hasta 250 actuaciones, 45 de ellas de arbolado, pero estas 12 carreteras son las que más afecciones tienen y las que están cortadas en este momento”.

En los siete días que duró la alerta un total de 300 operarios de las contratas de conservación de carreteras y de los propios trabajadores del Cabildo atendieron hasta 250 incidencias de importancia en la red de carreteras de Gran Canaria, logrando recuperar la normalidad en la mayoría de ellas en cuestión de horas o días. Sin embargo, la gravedad de algunos desperfectos mantiene aún cerradas, o con paso muy limitado, a una docena de carreteras que requieren de grandes obras de reparación para volver ser puestas en servicio. En la mayoría de los casos serán obras que requieran de varios meses de trabajos.

Por todo ello, y según explicó el vicepresidente Augusto Hidalgo, ya se están iniciando, y en algunos casos tramitando, las correspondientes obras de emergencia para devolver la normalidad a esa docena de carreteras que a día de hoy permanecen cerradas y más trabajo requieren, pero también a las otras nueve vías que también necesitan de una intervención pese a estar abiertas al tráfico.

Una de las carreteras en las que se está actuando con más celeridad es en la GC-60, que une Tejeda con Maspalomas, y que sigue cortada al tráfico cerca de Ayacata por el descalce del muro de contención y de la plataforma bajo el pavimento. Para recuperar la conectividad con el sur de la isla, los operarios del Cabildo han estado trabajando los últimos días en habilitar un carril paralelo (by pass) a la carretera ganando espacio a la montaña y hormigonando el pavimento, para permitir, a partir de este fin de semana, que los coches puedan circular por este tramo de la GC-60. Sin embargo, el trabajo de recuperación de la vía original va a requerir de una compleja obra de drenaje y reconstrucción del muro de contención que ocupará varios meses de trabajos y una inversión aproximada de un millón de euros.

Otras tres obras en las que se trabaja ya mientras se tramita la emergencia son las de la carretera de La Culata (GC-608), la de Ariñez (GC-400) y la de Temisas (GC-550) por su afección a núcleos de población que ahora ven limitada su movilidad por las roturas en las carreteras. En esas vías el agua de la lluvia reventó los muros de contención de la carretera llevándose por delante gran parte del pavimento, lo que requerirá costosas obras de reconstrucción valoradas en 1,6 millones para la GC-608, de 420.000 euros para la GC-400 y de un millón para la GC-550.

En el caso de La Culata, Obras Públicas ha habilitado un by pass para que los vecinos puedan dejar sus coches al otro lado de la carretera rota y atravesar a pie la zona del derrumbe. En Ariñez, los vecinos afectados tienen la opción de usar un camino vecinal para poder llegar a sus casas. Se da la circunstancia de que en Ariñez ya se produjo un incidente parecido en diciembre con la borrasca Emilia que ocasionó que se activara una obra de emergencia que aún está en marcha.

Los desprendimientos de grandes piedras sobre las carreteras durante la borrasca, algunas de centenares de toneladas, también produjeron considerables desperfectos a las vías, provocando socavones, hundimientos o la pérdida por completo de las vallas de seguridad de las calzadas. Es el caso de las carreteras entre La Aldea y El Parralillo (GC-210), el acceso a Tirma (GC-200), la carretera de Cruz del Herrero (GC-423) y La Yedra (GC-421), en San Mateo, la de Risco Blanco (GC-654), en San Bartolomé de Tirajana.

En la carretera de Cercados de Espino (GC-505), en el término municipal de San Bartolomé de Tirajana, fue la potencia del agua que corría por el barranco de Arguineguín la que causó los desperfectos a esta vía que cruza el cauce, arrastrando hasta los anclajes de acero de las vallas de seguridad que acabaron sumergidas en el lecho del barranco, y levantando parte del pavimento. Además de estos daños, también se produjeron desprendimientos en taludes, que se unirán al resto de obras de reparación de esta vía que requerirán de una inversión cercana al millón de euros.

Otras dos grandes obras que mantendrán las carreteras fuera de servicio durante una temporada son las que habrá que realizar en las dos únicas carreteras no asfaltadas de la red insular, la carretera de Ayagaures (GC-602) y la carretera de Las Niñas (GC-604). En la primera de ellas, la circulación del agua del aliviado de la presa de Fataga causó la mayor parte de los estragos También las escorrentías producidas por las lluvias erosionaron considerablemente el pavimento de tierra de ambas vías y causaron el derrumbe de muchos muretes, lo que conllevará amplias obras de reparación que sumarán 1,3 millones de inversión cada una.

Además de estas doce vías más perjudicadas y que requerirán de obras de gran envergadura, Augusto Hidalgo indicó que su Consejería también tramita actuaciones de mejora de taludes, contención de muros y colocaciones mallas en otras nueve carretas, que, inicialmente no requerirán de cierres prolongados. Destacan entre estas la carretera del Centro (GC-15), con varias actuaciones entre San Mateo y Tejeda; la GC-210, en Tejeda; la carretera de Los Cuchillos (GC-65), en Santa Lucía; la GC-42, en Teror; o en la carretera de subida al Hormiguero (GC-291), en Guía.

Además de los descalces y caídas de piedras sobre las carreteras que han causado daños de consideración a las vías de la red insular, las carreteras del Cabildo también sufrieron durante la borrasca Therese el embate de los fuertes vientos que provocaron hasta 45 incidencias por caídas de árboles o ramas sobre la calzada. Los operarios de la conservación de zonas arboladas tuvieron que intervenir esos días en multitud de carreteras aunque el grueso de las actuaciones se concentró en la carretera del Centro (GC-15) como en las de Moya, Montaña Alta o Fontanales.

Como recordó el vicepresidente Hidalgo, estas nuevas obras de emergencia se suman a otras cuatro que ya se iniciaron el pasado mes de enero tras el paso de la borrasca Emilia, que provocó graves daños a las carreteras de Ariñez (GC-400), Barranco de la Virgen (GC-305) en Firgas, Barranco Hondo (GC-223) y Tejeda (GC-60), con un importe cercano a los dos millones de euros.

Finalmente, el consejero de Obras Públicas hizo un llamamiento para que, de cara a los días festivos de esta Semana Santa, se transmita a la población un mensaje claro de máxima precaución en la red viaria insular. “En estos momentos, el riesgo por desprendimientos continúa siendo muy elevado en toda la isla, ya que los taludes existentes en los márgenes de las carreteras se encuentran en situación de inestabilidad, con alta probabilidad de nuevos desprendimientos. Prueba de ello son los episodios registrados esta semana en distintas carreteras como la GC-60 o la GC-210”, aseguró Augusto Hidalgo.

Asimismo, es importante insistir en que muchas carreteras siguen presentando acumulaciones de barro, arrastres y material suelto sobre la calzada, lo que incrementa significativamente el riesgo de accidente. Los trabajos de limpieza aún no han finalizado. Esta situación es especialmente peligrosa para motociclistas, pudiendo provocar pérdidas de control y deslizamientos.

La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria, que dirige Augusto Hidalgo terminará hoy, a excepción de la limpieza de las cunetas, los trabajos de emergencia para el saneo y estabilización del talud situado en el kilómetro 12 de la GC-41, a la salida del casco de Valsequillo, en los que se registró hace un mes y medio un importante desprendimiento de tierra. La circulación volverá a restablecerse esta tarde con normalidad en toda la calzada, en ambos carriles, después de que los trabajos en el talud obligaran a cerrar, primero al completo y luego de manera alternativa, un tramo de 600 metros de esta carretera en horario de mañana y tarde

La Consejería de Obras Públicas destinó 175.872 euros a la ejecución de esta obra que fue declarada como emergencia por la inestabilidad del talud y el riesgo de nuevos desprendimientos. El tramo afectado se encuentra entre el Puente de San Miguel (kilómetro 12) hasta la entrada a Las Vegas, una curva con un talud de 15 metros de altura en su margen derecho del que se desprendieron rocas y tierras hace un mes y medio debido a los efectos de las continuas borrascas de finales de 2025 y principios de 2026.

Por otro lado, esta obra contaba con una particularidad destacada: el empleo de Brook, un robot que, aunque habitualmente es utilizado para la demolición de forjados de edificios, aportó mayor seguridad y rapidez a los trabajos realizados.

Es habitual que cuando se producen fenómenos climatológicos adversos, esta carretera se vea afectada por desprendimientos de piedras y arrastres de material de los taludes contiguos, por lo que la realización de esta obra de emergencia no solo protegerá a los usuarios de la carretera, sino que también garantizará la continuidad del tráfico en una ruta crítica para la movilidad en la zona.

 

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