
La popular y veterana emisora de radio "Radio faro del Noroeste" sigue su proyección hacia una mayor ampliación de su cobertura.
En unidad de acción con ASAJA y COAG, UPA vuelve a convocar un proceso de movilizaciones en toda España con el objetivo de alzar nuestra voz, mostrar nuestro descontento, y lograr reformas que mejoren nuestro trabajo y nuestra vida
Nos movilizamos para mejorar nuestro presente y garantizar nuestro futuro
La estrategia de UPA ha sido siempre la misma en nuestros más de 40 años de existencia: movilizarnos con contundencia, proponer con audacia y negociar con inteligencia. Es así como hemos logrado grandes avances que han mejorado la vida de cientos de miles de agricultores y ganaderos.
En estos momentos, al inicio de 2026, con un contexto geopolítico complejísimo, con una crisis climática que complica enormemente nuestro trabajo, con un relevo generacional atascado por la escasa rentabilidad de nuestras explotaciones, volvemos a enfrentarnos a decisiones políticas que no nos gustan, y que pretendemos cambiar por los cauces justos de la movilización pacífica, la representación democrática y el debate público.
Al margen de las reivindicaciones territoriales y sectoriales que vayan incluyendo nuestras Uniones Territoriales, estos son nuestros motivos para movilizarnos en este 2026:
Necesitamos más presupuesto para construir más Europa: UPA somos una organización profundamente europeísta. Siempre nos hemos manifestado así, y seguimos siéndolo. Creemos que en un contexto como el actual necesitamos una Europa fuerte y unida, y ello pasa necesariamente por una Europa con más presupuesto y mejor repartido. La propuesta de Marco Financiero Plurianual 2028-2034 no nos gusta, y lo hemos dicho desde hace meses, con protestas en Madrid en mayo y en Bruselas, el 18 de diciembre.
No podemos construir más Europa diluyendo los fondos para el campo en un fondo común y además menos dotado. La PAC lleva perdiendo presupuesto una reforma tras otra. Ya está bien. Nuestros retos son enormes, y necesitamos el apoyo de un presupuesto firme. Entendemos los retos que afronta la UE en otras materias, pero no podemos construir el futuro del continente negando al campo nuestro papel estratégico. Las instituciones europeas están demostrando cierta sensibilidad a las protestas del campo. Aprovechémoslo.
PAC: A estas alturas creemos que no es necesario decir que la PAC no es una política para el campo, sino para toda la ciudadanía europea, que compra y disfruta de los mejores alimentos del mundo a un precio asequible, en parte gracias a esta política. Lo que conocemos de la propuesta de reforma no nos gusta nada. Parece que Von der Leyen quiere una PAC menos dotada y menos común. No aceptamos la disolución de los dos pilares ni la reducción de fondos.
Ni un euro de recorte y crecimiento del presupuesto global al menos vinculado a la inflación.
Ayudas para los agricultores y ganaderos activos con un reparto más justo de las ayudas, reduciendo el importe de las ayudas según crecen las hectáreas.
Necesidad de mantener a los agricultores pluriactivos y un régimen de pequeños agricultores de hasta 5.000 euros.
Más ayudas para los jóvenes y mujeres rurales, con planes específicos de relevo generacional.
Pagos a zonas con limitaciones naturales.
Aumento de las ayudas de crisis, muy necesario en este contexto de cambio climático.
Mantener y reforzar las ayudas asociadas dirigidas a los sectores que más lo necesitan.
Acuerdos comerciales: Los acuerdos comerciales son para UPA estratégicos y necesarios de cara a encontrar nuevas salidas a los alimentos que producimos. No existe ninguna duda acerca de la trayectoria y vocación exportadora del sector agrícola español. Ahora bien, en la mayoría de los acuerdos comerciales firmados en los últimos años, el sector agrario ha sido moneda de cambio de la UE y se ha sentido discriminado.
La reciente firma del acuerdo con Mercosur ha despertado temores lógicos en el campo, derivados de años de presión sobre los precios, aumento de costes y de incertidumbres. En UPA nos hemos movilizado desde hace meses y hemos celebrado infinidad de reuniones para lograr mejorar un acuerdo que lleva décadas fraguándose y que la Comisión Europea ha impulsado como respuesta política a la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump. Gracias al trabajo realizado, podemos asegurar que este Acuerdo UE-Mercosur no es el de hace unos meses, pues contempla medidas, como ningún acuerdo jamás suscrito, para evitar perjuicios en nuestros sectores.
UPA exige que la política comercial de la UE se base en acuerdos comerciales justos que tengan como base una estrategia de cooperación y beneficio mutuo para todos las partes.
El sector agrario europeo es el líder mundial en comercio de alimentos, con más de 236.000 millones de euros anuales en exportaciones. Pretender enrocarnos en una estrategia aislacionista es absurdo y contraproducente.
Exigimos que todos los acuerdos comerciales (Mercosur, Canadá, Nueva Zelanda, Marruecos, Camboya y Myanmar…) incluyan y cumplan las cláusulas que se han comprometido para Mercosur y por supuesto que se apruebe de una vez por todas una normativa de etiquetado claro y transparente para que los consumidores decidan con conocimiento de causa.
Cadena alimentaria/Precios justos: En los últimos años hemos logrado grandes avances en materia de cadena alimentaria que contribuyen a la lucha por los precios justos. La Ley de Cadena Alimentaria, aprobada en 2013 y reforzada en 2021, es un ejemplo mundial, que ha inspirado además la Directiva europea de Prácticas Comerciales Desleales.
Estas legislaciones son un hito histórico que nos están permitiendo hacer frente a las dificultades del mercado y a las malas prácticas de ciertos agentes del mercado y de los especuladores. Aun así, sigue faltando mucho trabajo por hacer y exigimos la máxima implicación de las administraciones, que pueden y deben hacer mucho más en la vigilancia y el cumplimiento de la Ley de Cadena Alimentaria.
Exigimos:
Activación de los observatorios de precios regionales: Reuniones de análisis de la situación de los sectores más importantes coincidiendo con el inicio de las campañas de recolección.
Realización y actualización de estudios de costes de producción rigurosos en los sectores más importantes.
Campañas de información dirigidas a la industria, intermediarios y distribución de los estudios de costes de las principales producciones.
Inspecciones sobre el cumplimiento de la Ley de la Cadena a la industria e intermediarios por parte de inspectores para determinar el cumplimiento de la Ley.
Costes de producción: El alza de costes de producción es un grave problema para el campo que cobra más relevancia en el caso de los cultivos herbáceos extensivos: cereales y leguminosas. La escalada del encarecimiento de los fertilizantes que comenzó con la guerra de Putin en Ucrania sigue sin tener una respuesta adecuada, y exigimos medidas efectivas por parte de Europa, de España y de las empresas de fertilizantes.
Burocracia: Mientras un agricultor o agricultora, ganadero o ganadera, tenga que pasar más tiempo con el papeleo que con el trabajo propio de su explotación, la simplificación de los trámites burocráticos seguirá sin ser una realidad. UPA exige una verdadera simplificación de los trámites administrativos, haciendo uso de las tecnologías disponibles para ayudar a los profesionales en el desempeño de su trabajo, y no complicarles la vida.
Ganadería/Sanidad animal:
Modificación de la Catalogación en Europa de la Dermatosis Nodular con el objetivo de que desaparezca la obligatoriedad de realizar vacíos sanitarios en las explotaciones afectadas.
Garantizar vacunas suficientes para combatir las distintas enfermedades animales que nos afectan.
Más de 10.000 manifestantes y alrededor de 1.000 tractores paralizaron Bruselas el pasado 18 de diciembre en una protesta histórica. Representantes de UPA de toda España participaron en la manifestación. Tras la manifestación, una delegación de las organizaciones convocantes –de la que formaba parte el secretario general de UPA, Cristóbal Cano– se reunió con los comisarios Hansen (Agricultura), Serafin (Presupuestos), Sefcovic (Comercio) y Roswall (Medio Ambiente)
El pasado 18 de diciembre, más de 10.000 agricultores y ganaderos se desplazaron a la capital europea, Bruselas, desde los 27 Estados Miembros de la Unión. El objetivo era realizar una demostración de fuerza y de hartazgo para lograr un cambio de postura de la Comisión Europea, fundamentalmente en tres aspectos: el presupuestario, el burocrático y el comercial.
El COPA-Cogeca organizó la protesta, que se desarrolló pacíficamente –salvo actos muy puntuales y realizados al margen de los convocantes–. Los objetivos fueron reclamar:
Una PAC para después de 2027 que sea robusta, que tenga carácter común y que esté debidamente financiada y un Marco Financiero Plurianual que aporte soluciones en favor de la competitividad y del crecimiento.
Un comercio justo y transparente que proteja nuestras normas de producción y los sectores más sensibles, al tiempo que ayude a mejorar la competitividad.
Una verdadera simplificación, una mejor regulación y una mayor seguridad jurídica.
La manifestación se ha caracterizado por la coordinación, la determinación y un propósito firme común. Los agricultores han desfilado por las calles de Bruselas, desde el bulevar Albert II y el bulevar Botanique hasta Arts-Loi, donde las delegaciones nacionales han pronunciado discursos contundentes.
Participación de UPA
Representantes de UPA de toda España participaron en la manifestación. Cristóbal Cano, secretario general de UPA, pronunció un discurso desde el escenario principal de la protesta, al inicio de la marcha: “Queremos una PAC fuerte, con presupuesto y que esté a la altura del sector estratégico que somos. Parece que a alguien se le ha olvidado lo importantes que somos los agricultores y ganaderos. La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, tiene que dar marcha atrás para darnos el respeto y el lugar que necesitamos”.
Cano se refirió también a la necesidad de acuerdos comerciales justos: “No queremos ser otra vez moneda de cambio. No tenemos miedo de competir contra nadie, pero necesitamos jugar con las mismas reglas para competir en los mismos mercados.”, aseguró. Por último, reclamó una simplificación real de todas las cuestiones burocráticas y administrativas.
Negociación con la Comisión
En la mañana del día 18, la cúpula del COPA-Cogeca se reunió con el presidente del Consejo, Antonio Costa y con Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, a los que trasladaron las tres reivindicaciones esenciales que motivaron la manifestación. Por la tarde, una delegación de las organizaciones convocantes –de la que formaba parte el secretario general de UPA, Cristóbal Cano– se reunió con los comisarios Hansen (Agricultura), Serafin (Presupuestos), Sefcovic (Comercio) y Roswall (Medio Ambiente) para incidir en los mismos mensajes.
Mani-Bruselas-18D-comisario
La pelota está ahora en el tejado de la Comisión Europea, el Parlamento y el Consejo. La manifestación fue un éxito, pero la lucha continúa. Las instituciones deben ahora escuchar y tomar medidas audaces. De ello depende el futuro de la agricultura europea y de la seguridad alimentaria de 450 millones de ciudadanos.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos organizará el 18 de diciembre, junto al resto de organizaciones agrarias del continente, una gran protesta en Bruselas para exigir un cambio radical en los presupuestos europeos destinados al campo
Europa necesita políticas fuertes y comunes, con un presupuesto creciente, que permitan al sector afrontar los retos de futuro, que pasan por alimentar a la población en un contexto de emergencia climática y de incertidumbre geopolítica. Sin embargo, las propuestas presupuestarias y políticas de la Comisión Europea presidida por Ursula Von Der Leyen “no permitirán afrontar esos retos”.
Es lo que aseguran desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, que ha anunciado la convocatoria de una “gran protesta” con alrededor de 10.000 participantes, agricultores y ganaderos de toda Europa, que mostrarán su rechazo a la propuesta de Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y a la reforma de la Política Agraria Común (PAC), que ha causado una “gran decepción y descontento” en el sector y que UPA ha criticado desde que se hizo pública.
La protesta está convocada por el COPA-Cogeca, organización de la que forma parte UPA, que aportará una delegación representativa de los diferentes territorios y sectores de la agricultura y la ganadería española, encabezada por su secretario general, Cristóbal Cano. UPA reclama a la Comisión Europea un “cambio radical” en su propuesta, con un incremento de las partidas para la PAC y un mantenimiento de su carácter común.
En la actual propuesta, el presupuesto para la PAC se reduciría entre un 20 y un 30%, pasando de 386.000 a 300.000 millones de euros. Esta reducción sería un paso más en un proceso de adelgazamiento del presupuesto de ayudas al campo que comenzó en los años 80 del pasado siglo. En los últimos 40 años, la PAC ha pasado de suponer el 73,2 % en 1980 a cerca del 24,6 % en 2023. Con el nuevo presupuesto ese porcentaje se quedaría en torno al 20 %.
El pasado mes de mayo, UPA ya organizó una protesta ante la sede de la UE en Madrid para exigir una PAC fuerte y con presupuesto. El campo llevará ahora su descontento hasta Bruselas con la exigencia de una “PAC sólida, común y bien financiada para después de 2027”. También reclaman normas comerciales justas y transparentes que protejan los estándares de la UE y los sectores más sensibles y una simplificación burocrática real, con mejor regulación y seguridad jurídica.
En los momentos más duros de los gravísimos incendios forestales del verano nadie, ni en los pueblos ni en las ciudades, podía mostrarse indiferente ante las imágenes del fuego avanzando sin control por las montañas. Escenas de pueblos acosados por las llamas, casas ardiendo, animales muertos, bomberas y bomberos forestales agotados -y mal pagados- por un trabajo de extrema dureza, agricultores convirtiendo sus tractores en herramientas de lucha contra el fuego, hombres y mujeres desesperados con mangueras, escobones improvisados y hasta cubos de agua
Más allá de los protagonistas, víctimas involuntarias del desastre, la retransmisión en directo de los incendios llega a la sociedad con el filtro de la televisión o el móvil, globalizando la evidencia de que, con independencia de la causa concreta de cada fuego, veranos como el de 2025 demuestran que vivimos en una emergencia climática extrema.
Cada verano es, desde hace años, el más caluroso desde que hay registros. A lo que se añaden fenómenos de tormentas y lluvias excepcionales por las DANAS -una palabra que desgraciadamente es ya familiar para todos- provocadas por el calentamiento excesivo del mar durante los meses de calor. En definitiva, una realidad que nos exige como sociedad actuar de manera inmediata para prevenir y mitigar, las dos acciones clave frente al cambio climático.
El debate posterior a los incendios de este año está cristalizando en un gran debate político y social, aupado por el Gobierno con su propuesta de Pacto de Estado. Lo cierto es que la realidad parlamentaria, política y territorial de España no parece muy proclive a grandes pactos de Estado. Pero ello no quita fuerza a la voluntad de quién gobierna para recordar que la emergencia climática es cierta, muy grave y con efectos demoledores, desmontando negacionismos de todo tipo.
Y en este punto entramos nosotros, los hombres y mujeres que vivimos y trabajamos en campo, en los llanos, los montes y los valles, en los grandes secanos y en las riberas de los ríos; porque en nuestro trabajo radica, en gran medida, el camino que permite prevenir y mitigar.
Frente a la emergencia climática, más y agricultura y ganadería familiar, sostenible y, sobre todo, más rentable.
Solo así conseguiremos que el relevo generacional sea una apuesta convencida en las explotaciones familiares, que otras y otros jóvenes sin “herencia” vean en la actividad agraria una alternativa deseable para su futuro; y con todo ello, contribuir a que los pueblos no se vayan quedando, poco a poco, con las casas vacías.
A más campo vivo, menos incendios. A más ganadería extensiva, con animales pastando y limpiando montes y prados de malezas, menos incendios. A más compromiso real de todas las instituciones con apoyos públicos para la agricultura familiar, menos incendios.
Esperemos que si no es posible llegar a un Pacto de Estado, al menos consigamos alcanzar un gran pacto social para actuar con contundencia frente a la gran emergencia climática.
Editorial del número 306 de la revista LA TIERRA de la Agricultura y la Ganadería.
La organización agraria UPA aplaude la presentación de la Estrategia de Relevo Generacional en la Agricultura y exhorta a todos los Gobiernos a desarrollarla con urgencia
La edad media de los agricultores en la Unión Europea es de 57 años, y solo el 12 % tiene menos de 40 años, de los cuales apenas el 2,5 % son mujeres. En España, el 41 % de los titulares de las explotaciones son mayores de 65 años y tan sólo el 9 % es menor de 41 años. Datos que demuestran el enorme desequilibrio en la estructura de las explotaciones agrarias europeas, en la que España no es una excepción. Este problema lleva muchos años siendo denunciado por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, y sin embargo no ha sido suficientemente atendido desde el ámbito de la política, a todos los niveles.
Esta situación podría estar a punto de cambiar gracias a una estrategia presentada por la Comisión Europea. La Estrategia para el Relevo Generacional en la Agricultura se ha presentado esta semana, con ambiciosos objetivos como para garantizar el futuro del campo europeo ante el envejecimiento de la población agraria y la pérdida de jóvenes en las zonas rurales, pretendiendo llegar a duplicar el número de jóvenes agricultores en la Unión Europea para 2040, del 12 al 24%.
UPA ha valorado positivamente la nueva estrategia, que reconoce claramente a los y las jóvenes agricultores como figuras clave para la sostenibilidad y la seguridad alimentaria, garantizando la renovación generacional especialmente en las explotaciones familiares. El relevo generacional se enfrenta sin embargo a importantes barreras: el acceso a la tierra y al crédito, los bajos ingresos y la falta de servicios y formación en las zonas rurales.
Cinco grandes líneas de actuación
La estrategia se basa en potenciar cinco grandes líneas de actuación:
Acceso a la financiación y al crédito. La financiación es esencial en la adquisición de tierras, puesto que el sistema que más opera es el del arrendamiento, no el de propiedad. Según explican desde UPA, los jóvenes deben poder adquirir tierras para asegurar el éxito de su plan de negocio, por ello la estrategia establece triplicar la ayuda máxima para la instalación de jóvenes agricultores hasta 300.000 euros, con préstamos adaptados, garantías y condiciones más favorables
Acceso a conocimientos y habilidades. La formación y las habilidades específicas para establecer y mantener explotaciones agrícolas viables son factores clave para que los jóvenes agricultores y ganaderos se desarrollen exitosamente. Se reforzarán los programas de educación y asesoramiento agrario, incluyendo el Erasmus para Jóvenes Emprendedores (EYE) y una Plataforma Europea de Mujeres en la Agricultura. El paquete proporcionará a los estudiantes ejemplos claros y prácticos de enfoques agrícolas modernos, como la diversificación, las herramientas digitales, la sostenibilidad y el trabajo conjunto en nuevos modelos de negocio.
Acceso a la tierra. Se creará un Observatorio Europeo del Suelo para mejorar la transparencia en la propiedad del suelo, ayudando a los agricultores a acceder a las tierras disponibles y apoyando la sucesión de las explotaciones agrícolas, además de informar sobre las políticas y prevenir la especulación con el suelo, facilitando a los nuevos agricultores el inicio de su actividad.
Condiciones de vida justas y acceso a nuevas oportunidades de ingresos. Se impulsarán servicios esenciales como sanidad, transporte o conectividad digital, junto a la figura de los “Embajadores Juveniles Rurales” que promoverán una imagen moderna del campo europeo, siendo defensores de la agricultura y la vida rural y contribuyendo activamente a los debates sobre políticas.
Sucesión y jubilación. Es esencial que los agricultores de más edad que desean jubilarse tengan las oportunidades y los medios para hacerlo con dignidad y seguridad financiera, fomentando el relevo generacional y asegurando pensiones adecuadas para una vida digna.
Una de las claves: el presupuesto
La estrategia recomienda a los Estados Miembros destinar al menos el 6 % de su presupuesto agrícola a medidas específicas que favorezcan la incorporación de jóvenes y nuevos agricultores, y que elaboren estrategias nacionales antes de 2028 para facilitar este cambio generacional. Sin embargo, adolece de un presupuesto europeo propio y ambicioso, una de las claves, en opinión de UPA, para que la Estrategia logre sus objetivos.
El representante de UPA en el CEJA, Cristóbal Touriñán, participa hoy y mañana en el Consejo de Jóvenes Agricultores (CEJA) en reuniones, con la presencia de la DG Agri, en las que se analizará y valorará la nueva Estrategia, en las que los y las jóvenes de UPA depositan sus esperanzas para afrontar los retos de futuro de los y las jóvenes del campo.
Las reivindicaciones y el trabajo del sector logran retrasar hasta 2027 la obligatoriedad del cuaderno digital de explotación. La modificación legislativa europea deberá ahora trasladarse a nivel nacional
Una de las principales reivindicaciones de agricultores y ganaderos en las movilizaciones ha sido el exceso de burocracia y carga administrativa. La saturación de normas y reformas de todo tipo complica de forma importante el trabajo de los productores de alimentos, que llevan tiempo reclamando medidas que simplifiquen los trámites que están obligados a realizar. Uno de esos trámites novedosos, que causa desazón e incertidumbre en el sector, es el llamado cuaderno digital de explotación. Un elemento administrativo y burocrático cuya entrada en vigor acaba de retrasar la Unión Europea.
El pasado viernes, se aprobó en el SCOPAFF (Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos) el proyecto de propuesta de Reglamento de Ejecución (UE) de la Comisión por el que se modifica el Reglamento de Ejecución (UE) 2023/564 en lo que respecta a la transferencia a formato electrónico de los registros de productos fitosanitarios. En la práctica, esto supone que los Estados Miembros pueden aplazar un año (del 1 de enero de 2026 al 1 de enero de 2027) la obligación de disponer de un registro digital.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha calificado de “logro muy relevante” esta reforma legislativa que añade flexibilidad a un sector “muy necesitado de medidas de apoyo”. UPA vincula este cambio a los procesos de movilizaciones que se han organizado en los últimos años: “Al fin Europa se ha dado cuenta de que al sector primario hay que apoyarlo y ayudarlo”, han señalado.
A nivel nacional, UPA reclama ahora la rápida transposición de este reglamento de la UE a la legislación nacional. Una prórroga que se suma a la que ya pactó la organización con el Ministerio de Agricultura en su Acuerdo de 43 medidas de apoyo al campo, firmado el pasado 2024.
Con esta nueva prórroga, los agricultores tendrán derecho durante un año más a elegir si prefieren gestionar su cuaderno de explotación mediante medios electrónicos o en soporte de papel. UPA ha animado a los agricultores a acudir a sus oficinas en toda España donde les ayudarán a realizar este trámite de la forma más sencilla posible.
El premio reconoce a jóvenes agricultores y ganaderos de Europa y Asia Central
El acto de entrega se ha producido durante la 44ª sesión de la Comisión Europa de Agricultura, en Budapest
La joven ganadera Lourdes Perona, integrante de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) y de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el marco de la 44ª sesión de la Comisión Europea de Agricultura, celebrada en Budapest.
El galardón forma parte del Reconocimiento a Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Europa y Asia Central, una iniciativa con la que la FAO celebra su 80º aniversario destacando proyectos rurales innovadores, sostenibles y comprometidos con el territorio.
Perona ha sido seleccionada entre candidaturas de toda Europa y Asia Central, tras superar un riguroso proceso de evaluación que incluyó entrevistas en inglés con un panel de expertos de la FAO. El jurado quedó especialmente impresionado por su historia personal, su apuesta por la ganadería extensiva y ecológica, y su firme defensa del relevo generacional en el medio rural.
“Este reconocimiento supone un impulso enorme que pone en valor el esfuerzo diario, la apuesta por un modelo sostenible y la importancia de seguir apostando por la vida en nuestros pueblos”, ha declarado Lourdes Perona tras recibir la distinción. “Es también un reconocimiento al trabajo de todas las personas que, desde pequeñas explotaciones familiares, defienden una forma de producir alimentos respetuosa con el territorio, los animales y el medio ambiente”, ha añadido.
Un impulso para seguir innovando desde el territorio
Desde FADEMUR y UPA han felicitado a Lourdes y han señalado que este premio “visibiliza el papel fundamental de las mujeres rurales en la transformación del campo y en la lucha por un modelo agroalimentario más justo y sostenible”.
Este galardón no solo reconoce la trayectoria profesional de Lourdes Perona, sino que también lanza un mensaje claro: el futuro del medio rural pasa por la innovación, la sostenibilidad y el compromiso de nuevas generaciones que, como Lourdes, deciden quedarse, resistir y transformar el entorno desde dentro.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos se reúne con el comisario Hansen y con europarlamentarios en Bruselas con un mensaje rotundo en contra de la propuesta inicial de reforma de la PAC, que consideran “inasumible”.
“Queremos más reuniones cara a cara, y no a través de una pantalla. Es así como se intercambian opiniones y como se pueden cambiar las cosas en Bruselas”. Así de rotundo se ha mostrado el secretario general de UPA, Cristóbal Cano, tras visitar hoy las instituciones europeas y reunirse con algunos de sus altos representantes. Un viaje que casi se ve truncado por el ciberataque que se produjo el pasado fin de semana al aeropuerto de Bruselas y que obligó a reducir notablemente la delegación de agricultores y ganaderos de toda España prevista inicialmente.
El plato fuerte de la visita, la reunión con el comisario de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, se ha celebrado esta mañana, con temas de gran interés para el campo español como la Política Agraria Común –y su futura reforma–, los aranceles de Trump, la OCM única o el Acuerdo UE-Mercosur.
El secretario general de UPA, Cristóbal Cano, ha reclamado a Hansen una PAC con más presupuesto y que sea “verdaderamente común”. Los productores reclaman una PAC que dependa de Europa y que no dé tanto margen a los Estados Miembros para renacionalizar las políticas. La organización ha mostrado su total rechazo a la propuesta de Marco Financiero Plurianual, que consideran no ajusta las dotaciones presupuestarias destinadas al campo a los retos que afronta la sociedad europea en materia alimentaria.
UPA ha mostrado no obstante su interés en cuestiones de la reforma que califican de “positivas” como son las medidas para un reparto más justo y más social de las ayudas, apostando por el capping y la degresividad de las ayudas, fortaleciendo las ayudas asociadas, y fomentando a los jóvenes y las mujeres rurales.
La organización ha pedido a Hansen un fondo que ayude a hacer frente a la crisis climática, que contemple las estrategias de adaptación y mitigación que afectan a los agricultores y ganaderos, con un diseño más flexible.
Relaciones comerciales
En materia de acuerdos comerciales, UPA trasladado su incertidumbre por lo que consideran “claudicación de Europa ante Estados Unidos” por los aranceles que afectan a nuestras exportaciones. “Se pone una alfombra roja a exportaciones que Europa no considera sensibles, pero sí lo son en España, como las frutas y hortalizas, los lácteos o los frutos secos”.
En relación con el Acuerdo UE-Mercosur, UPA ha explicado al comisario Hansen que un acuerdo es aquel que beneficia a ambas partes, y que para los productores europeos no puede suponer una amenaza y debe servir para favorecer nuestras exportaciones en productos como el aceite de oliva o el vino. En el caso de productos potencialmente perjudicados, como la carne de vacuno, las aves de corral, el arroz o la miel “se deben aplicar cláusulas de salvaguarda”, sentencian.
Desde UPA han mostrado su apoyo a la propuesta de la Comisión para reforzar la posición de los agricultores y ganaderos en la cadena alimentaria. “Esta nueva OCM debe servir para que los agricultores y ganaderos tengamos más poder a la hora de fijar los precios para nuestros productos, con contratos por escrito, que se traduzcan en unos precios más justos para los productores”, afirman.
Encuentros en la Eurocámara
La delegación de UPA ha acudido también al Parlamento Europeo, donde han trasladado a diferentes europarlamentarios, como Cristina Maestre, del grupo de los Socialistas y Demócratas, o Juan Ignacio Zoido, del Grupo Popular, la necesidad de oponerse a la propuesta de reforma de la PAC de la Comisión Europea.
UPA ha pedido, tanto en Comisión como en Parlamento, un refuerzo de la interlocución con el sector: “hay que recuperar los Grupos de Diálogo Civil con los distintos sectores y hemos obtenido el compromiso de que se va a apostar por dar más peso al diálogo y a la presencia de agricultores y ganaderos en las instituciones europeas”.
La gran complejidad en los procesos y los equilibrios políticos para tomar decisiones es, con toda seguridad, una de las mayores ventajas con que cuenta históricamente la Unión Europea para avanzar en la integración y el progreso de los países y las poblaciones que la componemos
Nada es fácil, ni simple ni lineal. Aquí no caben personalismos abiertamente totalitarios al estilo de Trump, Putin o similares, bajo cuyo poder las cosas se hacen porque sí, porque yo lo digo. En la Unión Europea, afortunadamente, todo es más sutil; cada paso, por pequeño o grande que sea, requiere de mucha negociación y consenso. Y, finalmente, a pesar de las dificultades y la desesperación que se genera en los procesos, el resultado siempre termina, sin satisfacer a todos, siendo razonablemente positivo.
Con este espíritu lleva construyéndose y creciendo la Unión Europea desde hace casi 70 años y entre sus mayores éxitos destaca, sin duda, la consolidación de un modelo de soberanía alimentaria, surgido de las hambrunas posteriores a la segunda guerra mundial, cuya base es y sigue siendo la Política Agraria Común.
España forma parte del proyecto común europeo desde hace ya 40 años, con un peso político-económico relevante y con periodos de gran influencia estratégica en propuestas, debates y decisiones, como está ocurriendo, por ejemplo, en los últimos años, especialmente tras la crisis global de la pandemia.
Vienen a cuento estas reflexiones cuando nos enfrentamos, en el verano de 2025, al arranque de un largo camino para aprobar los presupuestos y las grandes políticas de gestión común para el período 2028-2034, cuyo primer paso ha sido, a mediados de julio, la propuesta aprobada por la Comisión Europea, en la que se incluye un importante recorte presupuestario para la PAC y cambios normativos que generan incertidumbre y amenazas sobre el futuro común de la que sigue siendo la más importante de las políticas comunes.
La carrera tiene mucho fondo, durará más de dos años, hasta que previsiblemente se aprueben los nuevos presupuestos en el otoño de 2027. Pero la respuesta sindical de las organizaciones que representamos al colectivo social y productivo más importante del campo europeo debe ser inmediata y contundente. Por eso en UPA, nada más conocer la propuesta de la Comisión, hemos dejado claro que no podemos (ni debemos) consentir que la PAC se desmantele.
Somos conscientes de que la Comisión no propone ni derribar ni poner la casa patas arriba. Incluso en su propuesta hay elementos a valorar en cuanto a la necesarias medidas diferenciadas hacia las explotaciones más pequeñas y la imprescindible incorporación de jóvenes.
Pero el recorte presupuestario, de hasta un 22%, y sobre todo los cambios en el modelo de gobernanza son muy negativos y preocupantes; especialmente cuando se habla de avanzar sin disimulo hacia una cada vez mayor renacionalización de la PAC, que progresivamente dejará de ser menos común y más nacional. La conclusión es evidente: menos igualdad entre agricultores y ganaderos en función de la capacidad (y la voluntad) de los Gobiernos de cada país.
La movilización sectorial y social en todos los Estados miembros es el único factor crítico capaz de evitar el desastre. Así se vio, en el ejemplo más reciente, cuando las grandes movilizaciones de los primeros meses de 2024 en todo el campo europeo consiguieron cambios importantes en la gestión y la simplificación de la PAC.
Las y los verdaderos profesionales del sector agrario tenemos la responsabilidad de alertar a la sociedad sobre la importancia colectiva de la Política Agraria Común. Que nadie piense que la presión es por conseguir un poco más de ayuda. Lo que está en juego es garantizar que la Unión Europea siga siendo el mejor ejemplo mundial en materia de soberanía alimentaria.
Y ello solo será posible si aseguramos el relevo generacional, la ilusión por seguir en la faena y una rentabilidad -no solo económica- que merezca la pena. En caso contrario, pasito a paso, nos encaminaremos hacia el barbecho común europeo.
La organización exige una ley clara que retrate a quien no defiende este modelo social y económico
Tras las declaraciones vertidas por el Partido Popular (PP) en el municipio lucense de Palas de Rei (3.267 habitantes), menospreciando los modelos de agricultura familiar en defensa de multinacionales externas que nos respetan los recursos ni los modelos tradicionales de la zona, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), expresa su más enérgica protesta ante este posicionamiento y actuaciones del PP de Palas de Rei, que suponen un ataque directo e injustificado contra las pequeñas explotaciones familiares que constituyen el motor productivo del municipio.
Según datos oficiales del Instituto Galego de Estatística (IGE), en Palas de Rei existen alrededor de 230 explotaciones ganaderas y un censo aproximado de 7.200 vacas, lo que supone una media de 30 vacas por explotación. Esta es la realidad productiva de la zona, tanto en modelos intensivos como extensivos: explotaciones de carácter familiar, gestionadas por cientos de personas que trabajan día a día para producir alimentos de calidad, generar riqueza económica y mantener vivo el territorio.
Un modelo que vertebra el territorio
Sin embargo, el caso de Palas de Rei no es aislado. Hace solo unas semanas, en Aragón, el gobierno de Jorge Azcón (PP) se posicionaba al lado de los intereses de las grandes empresas y fondos de inversión que afectan a la agricultura familiar, con la modificación de la Ley de Agricultura Familiar en la zona.
UPA recuerda que la agricultura familiar no solo aporta producción primaria, sino que cumple funciones sociales, ambientales y culturales insustituibles: fija población en el medio rural, evitando el despoblamiento; estructura el territorio y mantiene vivos los pueblos; contribuye a la economía local con la compra de insumos y servicios y cuida del paisaje y gestiona de forma sostenible los recursos.
Por todo ello, resulta inaceptable que desde una institución o formación política se desacredite a este modelo productivo, que no solo produce alimentos, sino que sostiene el tejido social y económico del medio rural, evita el despoblamiento, cuida del paisaje y contribuye a la vertebración territorial.Cualquier intento de desprestigiar o atacar este modelo productivo supone un grave daño no solo para las familias afectadas, sino para el conjunto de la comunidad.
En este contexto y ante el devenir de los hechos que se vienen produciendo, UPA lamenta que la agricultura familiar se use con fines ideológicos y reclama una ley que tipifique el modelo de agricultura familiar que esté apoyado y protegido por todas las fuerzas políticas.

La popular y veterana emisora de radio "Radio faro del Noroeste" sigue su proyección hacia una mayor ampliación de su cobertura.