Presentación del Libro: "Nada reseñable" Jonás Vega Morera

Presentación del Libro: "Nada reseñable" de Jonás Vega Morera que se celebrará el próximo jueves día 9 de abril a las 19:30 horas, en la Biblioteca Pública del Estado en Las Palmas y que será presentado por Santiago Gil

Jonás Vega Morera nació en Santa María de Guía (Las Palmas) en 1976 aunque actualmente vive en Madrid, donde trabaja como profesor de marketing y comunicación. Ha publicado las novelas Los amigos circunstanciales (2005) y Estación en curva (2007). También ha participado en el libro de relatos homenaje a la movida madrileña El último baile (2008)

Al igual que le ocurre al protagonista de su novela, durante los últimos años ha estado ligado al mundo editorial en la sombra, pero de todo esto, por la cantidad de contratos firmados y cláusulas de confidencialidad, es seguro que no dirá ni mu. Nada reseñable es su última novela... o eso dice

2 Captura de pantalla 2026 04 06 190905PRÓLOGO

¿Os imagináis que al abrir la boca escuchásemos, de repente, la voz de otra persona saliendo de nuestra garganta? Sería de lo más extraño. No solo por el sonido ajeno, sino por la sensación inmediata de haber sido desplazados, de que alguien ha ocupado nuestro lugar.

Ahora imaginemos algo distinto: un cuarto sin ventanas, una mesa y un micrófono encendido. Frente a él, nosotros mismos, obligados a grabar nuestras palabras con voz impostada, no para decir lo que pensamos, sino para que otros las repitan luego. Permanecer en la sombra, sabiendo que otra persona será admirada por ideas que no le pertenecen. Y lo más difícil de todo: hacerlo por voluntad propia, por la excusa del dinero, o tal vez, simplemente, por amor a las palabras.

Eso es lo que lleva años haciendo Fran, el protagonista de Nada reseñable, cuyo trabajo como autor fantasma para una gran editorial lo obliga a escribir libros que firmarán otros: presentadoras de televisión, políticos, influencers… e incluso una bruja famosa que asegura ser hija ilegítima del Generalísimo.

Este tipo de vida hace que Fran se sienta un don nadie, un impostor atrapado entre la voz propia y la prestada, un fraude. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez? ¿Quién no ha pensado que no era suficiente, que, de alguna manera, se había conformado con las migajas en lugar de atreverse a reclamar la hogaza completa?

Jonás Vega Morera, con una prosa sencilla y de gran belleza, nos introduce en un laberinto de espejos a varias voces, donde pasamos de vernos reflejados en un escritor que no acaba de encontrar su lugar en el mundo, a su antagonista, Marcelo Durán, un exministro de dudosa reputación, acusado de abuso de menores, para quien Fran debe redactar unas memorias que blanqueen su imagen. Al mismo tiempo, el lector puede asomarse a la visión de Fran de niño, que viaja en sueños cada noche a sus recuerdos del pueblo, junto a una abuela que huele a flores y a Heno de Pravia, y a su tío, el funerario, los únicos que parecen comprenderlo y aceptarlo tal como es.

La frialdad del escritor maduro, que se siente aislado y excluido del mundo editorial, contrasta con la ternura del niño que busca su lugar en un mundo que margina a quienes son diferentes o muestran una mayor sensibilidad. Lo que nos recuerda que, en el fondo, seguimos siendo ese niño lleno de curiosidad e ilusión que una vez fuimos y que, a veces, deberíamos detenernos para escucharlo y dejarnos guiar por él.

Nada reseñable habla de la soledad y de la pérdida, pero también de la pasión y de la búsqueda de la identidad, incluso en la edad adulta. Es, además, un estupendo ejercicio de metaliteratura, con un gran uso de la ironía, donde el autor nos muestra las costuras del mundo editorial y las dificultades del oficio de escritor: «El proceso de escritura es lento, doloroso (…), hay siempre un tiempo en que uno no sabe bien hacia dónde va, ni tan siquiera si va». Es precisamente en ese espacio de duda y de búsqueda donde surge lo que nos hace humanos y donde la escritura se convierte en un reflejo de nosotros mismos, recordándonos que todo creador deja parte de sí en cada palabra que escribe.

Como dice el autor, «detrás de cada escritor hay algo más que literatura: hay vida, miedo, memoria y furia». De ahí la importancia de atrevernos a hablar con voz propia, con fuerza, para que se nos oiga bien, siendo dueños de nuestras palabras y dejando, por fin, de ser esclavos de nuestros silencios. Esto es algo que, sin lugar a dudas, Jonás Vega Morera logra con gran maestría en esta novela, invitándonos a explorar la complejidad del alma humana y recordándonos que, al final, cada palabra escrita es un acto de valentía y de autenticidad. Espero que la disfrutéis tanto como yo y que nunca permitáis que nadie os arrebate la voz.
Luis Maura, enero de 2026

SINOPSIS COMERCIAL

Fran es un escritor fantasma al filo de los cincuenta. Él nunca firma, y su cara jamás aparece en las solapas de las obras que publica. Simplemente escribe por encargo para otros, convencido de que el anonimato es una pantalla protectora que le compensa por aquello que nunca tendrá: fama, prestigio, acaso un lugar oficial en el canon y, sobre todo, en el corazón de los lectores. Un día la editorial para la que trabaja le hace una oferta que no puede rechazar.

Debe escribir la biografía de un poderoso ministro caído en desgracia, un personaje turbio y tremendamente conocido que necesita lavar su imagen antes de que comience el complicado proceso judicial que tiene por delante. Lo que al principio parecía un encargo más, bien pagado y con poco desgaste, acabará convirtiéndose para Fran en una tortuosa negociación con el cliente y consigo mismo para decidir el contenido, el tono y el enfoque de la obra. Es decir, para encargarse de algo que, al menos en la teoría, solo debería concernir al verdadero autor de un libro. A través de un interesante juego de espejos en el que las ideas de autoría y originalidad muestran todas sus aristas,

Nada reseñable ofrece una profunda reflexión sobre la gran mentira estructural del mundo editorial. Muestra su falsedad y su oportunismo, pero también aquello que tiene de real y que, cuando ya no se puede confiar en ninguno de sus otros componentes, solo puede encontrarse de manera genuina en las palabras que alguien, quien sea, ha plasmado sobre las páginas.

Una lúcida autopsia del sistema literario. Una meditación sobre la identidad, la creación y el doble filo del anonimato en una sociedad ávida de visibilidad.

RESEÑA CRÍTICA
Nada reseñable es una lúcida autopsia del sistema literario, una meditación sobre la identidad, la creación y el anonimato con la que su autor logra una pieza de notable calidad, que conjuga elegancia formal y profundidad en el planteamiento.

Fran un escritor fantasma al filo de los cincuenta se construye con una profundidad psicológica que logra sostener tanto la ironía como la desolación que recorren la historia. Escribe libros bajo nombres que no son suyos. Recibe el encargo de escribir la biografía de un personaje algo turbio: Marcelo Durán, antiguo ministro que atraviesa un mal momento por algunos problemas muy recientes con la justicia y la opinión pública. Tener que ponerse en su piel para escribir su "biografía" trastoca todos sus planteamientos y su estilo de vida, inspirándole a emprender un camino diferente, quizá menos provechoso económicamente, pero mucho más esperanzador.

A través de un juego de espejos vemos al escritor dentro del escritor. El escritor que necesita el anonimato para sobrevivir, pero que se disuelve en él.

La novela reflexiona sobre la mentira estructural del mundo del libro -autores que no escriben, escritores que firman por otros, lectores que compran nombres más que ideas—. La obra no moraliza, pero sugiere que la creación literaria contemporánea está plagada de falsedad y oportunismo. Explora con profundidad la disociación entre identidad y autoría, la precariedad cultural, la hipocresía editorial y la búsqueda de autenticidad en un entorno que premia la imagen sobre el contenido.

La metaliteratura, los sueños y el subconsciente se entremezclan con acierto en esta novela original que usa un tono mordaz e irónico, transformando lo que podría haber sido una novela intelectual en exceso, en una tragicomedia cargada de un agudo y afilado humor negro. Así que, como alguien dice en estas páginas: que cada uno con su culo haga un tambor.

Modificado por última vez en Lunes, 06 Abril 2026 18:24