El artista grancanario Domingo Díaz (1959) inaugura el día 25 de enero la programación anual del Centro de Artes Plásticas del Cabildo grancanario, con su muestra individual ‘Fuego’, una propuesta escultórica cuyo discurso gira en torno a la artificialización de la Naturaleza y cuyas piezas resueltas mediante una iconografía pop surgen de una serie de estudios realizados a partir de la geometría y de la propia esencia de los objetos

La exposición, que será inaugurada a las 19:00 horas en el citado espacio ubicado en el número 8 de la calle Colón del barrio de Vegueta, podrá visitarse hasta el día 23 de febrero, en horario de lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas.

Díaz, que al referirse a la tradición moderna en la que estarían encuadradas sus esculturas admite que navega entre alguna de las tendencias escultóricas que se han producido en las últimas décadas como la abstracción geométrica, la escultura orgánica o la instalación, señala que, en conjunto, sus obras encarnan el concepto de construcción natural que devuelve a la experiencia artística todo su valor humano y espiritual.

“En esta última obra mis motivaciones suponen un paso más en la temática que vengo desarrollando hace años sobre la pertenencia del hombre a la Naturaleza y su imposibilidad para permanecer fuera de sus propias leyes y de un común e inevitable destino, de forma que los fenómenos humanos tienen su reflejo en lo natural y viceversa. Ahora me dirijo al hábitat de nuestro entorno, recuperando del paisaje, desde el elemento del fuego, como en otras ocasiones lo hice con el mar, la tierra, la flora o la fauna”, avanza el creador, consciente de que hoy en día todo lo que conforma la realidad física solo puede manifestarse teniendo como punto de partida la ilusión y el juego de las apariencias. “En el espacio de la exposición, se instalan los fragmentos descontextualizados de una naturaleza artificial, siguiendo un proceso de abstracción que conduce directamente al espectador hacia la obra y hacia sus propias percepciones y experiencias”, agrega Díaz, quien a mediados de los años 80 del siglo pasado empieza a interesarse por la pintura y la escultura acudiendo a la escuela Lujan Pérez de la capital grancanaria.

Racionalizar y abstraer el universo

“Mi intención es que los espectadores deambulen entre las piezas escultóricas observándolas, respirándose entre ambos el intimismo que acompaña a los que examinan minuciosamente un vegetal extraño. Con todo ello se crea un contexto en el que se yuxtapone la naturaleza y el artificio en un proceso de imitación interrelacionado”, prosigue explicando el creador. “Voy creando una peculiar simbología, con sencillos signos abstractos, que surgen en un intento por controlar las formas naturales y la propia esencia de los objetos, en un intento por racionalizar y abstraer el universo”.

Coincidiendo con la exposición individual, el artista llevará a cabo el día 7 de febrero, a las 10:00 horas, una visita guiada para el público general a su muestra que se exhibe en la sala del Centro de Artes Plásticas del Cabildo, en la que explicará cada una de las piezas, las motivaciones conceptuales, emocionales y sociales que ha provocado su ejecución, a la vez que sus características técnicas.

Tras su exhibición en Madrid, la exposición que revisita el legado del pintor se inaugura en las salas Cabrera Pinto de La Laguna y el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz, a partir del sábado 27, a las 12:00 horas

Cuenta con una selección de ochenta obras, distribuidas entre las dos sedes, que abarcan desde los primeros años de su producción, hasta su última etapa

La exposición Juan de Miranda lo pintó, muestra que celebra el tricentenario del nacimiento de este artista canario, llega a Tenerife después de su paso por el Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Organizada por el Gobierno de Canarias, con la colaboración del Cabildo de Gran Canaria, Acción Cultural Española (AC/E) y el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, supone un descubrimiento para el público y la visibilidad de un pintor innovador en su época.

Comisariada por la catedrática de Historia del Arte, Margarita Rodríguez González, reúne una selección de más de ochenta obras repartidas entre las dos sedes que la acogen, las salas Cabrera Pinto y el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, que transitan desde los primeros años de la producción de Juan de Miranda, hasta su última etapa, donde se convirtió en uno de los artistas más solicitados por la aristocracia y la iglesia.

Para esta exposición se ha financiado la recuperación de una trentena de pinturas que forman parte de la muestra, así como de un buen número de documentos de archivo. El Gobierno de Canarias ha realizado la restauración de más de la mitad de los cuadros intervenidos y de un buen número de documentos contado, además, con la valiosísima colaboración de otras administraciones públicas: Cabildo de Gran Canaria, Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, Generalitat Valenciana y AC/E (Acción Cultural Española, sin olvidar la participación de la Diócesis de Tenerife, Diócesis de Canarias y LM Art Colección, destacando también las aportaciones de propietarios privados y agrupaciones culturales.

«Conocer y reconocer la historia no es solo una obligación, sino también una necesidad, especialmente cuando se trata de recordar y valorar a aquellos que se significaron”. Esta es, según apunta Margarita Rodríguez González, una de las principales razones que han motivado la gestación de Juan de Miranda lo pintó. La travesía de un artista canario entre el Barroco y la Ilustración, sobre la exposición conmemorativa del nacimiento de uno de los máximos exponentes del arte canario de la época Moderna. La muestra, supone visibilizar a un pintor innovador y aún poco conocido, que hizo de puente entre dos períodos históricos.

La exposición, a juicio de la comisaria, «revela el recorrido artístico de Juan de Miranda por la renovación en la pintura. Es más, entenderle a él y su obra es comprender la encrucijada del arte del siglo XVIII bajo la mirada de un artista nacido en la periferia del reino que apostó por modernizar y oxigenar el gusto en su tierra tras su regreso a las islas”, concluye.

A pesar de que su influencia y legado son patentes, sus obras no han estado siempre todo lo visibles que deberían. De ahí esta exposición que muestra cómo se singularizó en un contexto específico, entre el Barroco y el Neoclasicismo, entre las ideas anteriores y las reinterpretaciones modernas, sabiendo unir conceptos anteriores e ideas dieciochescas en favor de las necesidades de su obra. Indudablemente, estamos ante un pintor producto de su tiempo, inmerso en una sociedad confesional, por lo que la temática de la mayor parte de sus cuadros estuvo determinada por los encargos religiosos que le reclamaban tanto la Iglesia como la clientela privada, gracias a los que se granjeó un importante prestigio. Igual fortuna tuvo en el campo del retrato, en el que, aunque con un catálogo menos abundante, se puede observar la calidad de su pincel.

Juan de Miranda lo pintó

El recorrido se organiza en cinco capítulos temáticos, “Retrato civil”, “Retrato religioso”, “Inmaculadas”, “Infancia de Jesús” y “Vida pública de Jesús” precedidos de un Prefacio, asi como de una aproximación a la trayectoria vital y un apartado dedicado a la conservación y restauración del patrimonio.

Los capítulos dedicados a la vida de Jesús, Infancia y Vida Pública, que pueden visitarse en el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, ilustran los primeros tiempos de la vida de Jesús con un cuadro de gran formato dedicado a la Adoración de los pastores que se conserva en la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife y que ha sido cedido en préstamo por la Diócesis de Tenerife. Su importancia radica, entre otras cuestiones, porque debió de ser la carta de presentación con la que Miranda se mostró ante la sociedad tinerfeña cuando regresó a Canarias en los años setenta, lo que aprovecharía para expresar gran parte del bagaje adquirido en su periplo fuera de las islas, es decir, el lenguaje tardo barroco y setecentista ampliamente desarrollado como si de una pintura mural se tratase. El cuadro, dentro de la iniciativa liderada por el Gobierno de Canarias ha sido completamente restaurado a lo largo de 2023 para formar parte de este proyecto.

En las salas Cabrera Pinto se muestra la Trayectoria Vital, el Retrato Civil y Religioso, las Inmaculadas, así como los trabajos de conservación y restauración de las piezas.

La exposición, podrá visitarse hasta el próximo 24 de marzo, en ambos espacios.

Es posible aprender observación astronómica ‘casera’, conocer cómo es vivir en el espacio o descubrir la composición de un agujero negro

El Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología prosigue en su objetivo de mirar al cielo. La exposición ‘Cosmos y Universo’ acerca el conocimiento astronómico a todo tipo de públicos, mezclándose los contenidos científicos más actualizados con la experimentación.

Los módulos prácticos logran poner en práctica el aprendizaje. La guía de uso del Planisferio Celeste permite descubrir el cielo de forma intuitiva para identificar las estrellas y constelaciones, a cualquier hora y época del año. También es posible subirse a una plataforma para entender las órbitas de los planetas que rotan alrededor del Sol, girando del mismo modo que lo hacen las patinadoras.

Una maqueta hiperrealista de un traje de astronauta, que se utilizará en las futuras misiones a la Luna, lidera una serie de maquetas que replican los satélites, cohetes y materiales más importantes en la historia de la exploración espacial. A su vez, se cuenta con elementos originales como un guante que acompañó en varios paseos espaciales al cosmonauta Serguéi Avdéyev.

Canarias dispone de un protagonismo especial en la exposición, reflejándose su importante papel a nivel astronómico. Se describen las diferentes partes y avances técnicos del Gran Telescopio Canarias del Roque de Los Muchachos (La Palma), además de exponerse numerosas fotografías astronómicas realizadas en el Archipiélago, potencia en destinos ‘Starlight’, certificación de destinos ideales para la contemplación de cielos estrellados.

El recorrido por el espacio también se fija en el pasado de Las Islas, mostrando los métodos que utilizaba la población aborigen para medir el paso del tiempo en base a la posición de los astros.

Octavio del Toro (Gran Canaria, 1966) rinde homenaje a la enigmática figura de la harimaguada aborigen en la exposición que inaugura el día 19 de enero en el Museo Municipal de Arucas.

La citada exposición, que podrá contemplarse en el mencionado espacio cultural hasta el día 9 de febrero, forma parte del Circuito ‘Itineraria’ que impulsa el la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario a través de su Centro de Artes Plásticas, en estrecha colaboración con los municipios de la isla. La exposición ‘Harimaguadas’, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Arucas, permanecerá abierta con entrada gratuita de lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 horas, así como los sábados, de 9:00 a 14:00 horas. Dicha exposición recorrerá con posterioridad otros municipios de la isla.

la obra Dracaena TamaranaeLas contundentes figuras de Octavio del Toro ocupan con sus volúmenes todo el espacio disponible en la arpillera que utiliza como base para las obras que conforman esta muestra.

Harimaguada o maguada era el nombre con el que se denominaba a una serie de mujeres dedicadas, entre otras cosas, a ciertos rituales y al culto entre los antiguos canarios. Eran intermediadoras entre lo terrenal y lo divino, siendo unas figuras muy respetadas por la sociedad de aquel momento. La visión particular del artista sobre su figura y el lugar que ocupaban en la sociedad prehispánica centra la reflexión sobre la que gira esta exposición. “Para mí constituyen la representación de la importancia de la mujer”, explica del Toro, “tanto en aquella sociedad como pienso que, actualmente, en la nuestra”.

La interpretación que el pintor grancanario lleva a cabo de estas mujeres sacerdotisas en forma de figuras, ídolos y estatuillas se caracteriza por la recreación de sus rutinas. En las imágenes del artista (acrílicos sobre arpillera de distintos tamaños) las harimaguadas realizan sus rituales, sus ceremonias de verter leche, manteca, (quizás agua) en cazoletas, entre riscos, en medio de un paisaje no por más o menos inventado, sí reconocible, de montañas, roques, dragos, palmeras y tabaibas. “Me pregunto si, ante los sobresaltos en los que vivimos actualmente día sí, día no, no necesitaríamos otra vez de la intervención de esas harimaguadas”, reflexiona el pintor.

El indigenismo de Antonio Padrón es uno de los principales referentes para Octavio del Toro que, iniciado primero en la escultura, desarrolla su actividad artística de forma paralela a su labor como docente en la emblemática Escuela Luján Pérez, cuna de la formación de las mejores generaciones de artistas que ha dado la isla. El misterio del mundo íntimo femenino y el misticismo son dos temas recurrentes en esta corriente artística. En el caso del galdense Antonio Padrón, se personifica en la figura de la santera, mujer que representaba el mundo espiritual y oculto del universo femenino tradicional en Canarias.

Itineraria inaugura la exposición Harimaguadas de Octavio del Toro en MogánTrayectoria de Octavio del Toro

Octavio del Toro nace en Las Palmas de Gran Canaria en 1966. Comienza en edad temprana a interesarse por la escultura, ingresando en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Las Palmas graduándose en la especialidad de Volumen (Vaciado/Modelado).

Complementariamente, amplía su formación en fundición a la cera perdida en la misma escuela. Se decanta por la pintura y, apoyándose en sus conocimientos del volumen, explora los contenidos estéticos de la corriente del indigenismo.

Su inquietud finalmente le lleva a ingresar como alumno en la Escuela Luján Pérez. Desde 1998 ha ejercido la actividad como docente en dicha escuela en la especialidad de Dibujo-Pintura, así como en La Fundación Luján Pérez de Santa María de Guía.

En su obra, Octavio del Toro ofrece al espectador la oportunidad de enfrentarse a su propio y rico mundo de imágenes. Las figuras reinan en el espacio acotado del lienzo, ocupan el escenario de cada uno de ellos con una presencia contundente y nítida.

El artista, a lo largo de años de trabajo y de investigación, ha ido construyendo y elaborando su propio mundo, un universo fácilmente identificable, poblado de unas figuras características, magníficamente dibujadas, de grandes cuerpos plenos que casi ocupan todo el espacio, reutiliza y reinterpreta elementos de la tradición cultural y de nuestra realidad insulares y les da un nuevo enfoque y una nueva vida.

Las figuras tienen una apariencia voluminosa, conseguida con la utilización de los colores que, en matices de una gama muy personal, van creando esas superficies amplias.

La técnica comúnmente escogida es el acrílico sobre arpillera con brocha, utilizada ésta con tanta habilidad que a primera vista parece un trabajo realizado con aerógrafo, tal es la maestría alcanzada por el pintor en el manejo de ese instrumento.

Los rotundos volúmenes delineados por Octavio del Toro invitan a involucrarnos en su mundo de figuras y figuraciones; participemos en el juego y figuremos nosotros también en este denso y silencioso mundo de paisajes básicos, poblados de personajes tratados con un humor sin sarcasmo, de colores intensos y refinados.

El Museo Agáldar de Historia de la Ciudad abre sus puertas a una nueva experiencia visual con la exposición ‘A la deriva’, de la artista gallega María del Pilar Boullosa Álvarez, a partir de este martes, 16 de enero, a las 16:00 horas

La muestra forma parte del circuito de Artes Plásticas ‘Itineraria’ que impulsa la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, a través de su Centro de Artes Plásticas y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Gáldar.

La obra de Boullosa, centrada en la naturaleza, invita a reflexionar sobre la problemática ambiental, específicamente en torno a los residuos plásticos que inundan las playas, en especial en la región de la Macaronesia. Como residente de la isla de Gran Canaria, la artista ha experimentado de cerca la abundancia de estos desechos, lo que le ha impulsado a convertirse en parte activa de la solución. Su compromiso social se traduce en la participación en limpiezas de playas, donde recopila no sólo pequeños residuos plásticos sino también objetos de mayor envergadura.

En su obra artística, Boullosa utiliza como base creativa estos materiales recolectados, que no pueden ser reciclados. Con este enfoque, busca sensibilizar sobre la amenaza que representan los plásticos en nuestros océanos. La Macaronesia, destacada en estudios por la acumulación de desechos marinos debido a las corrientes, se convierte en un punto focal en su expresión artística, para reflejar la urgente necesidad de concienciación sobre el impacto del plástico en el medio ambiente y la cadena alimenticia.

“Busco representar los éxitos y fracasos de la humanidad como colectivo y especie, determinados por su nivel de responsabilidad social y ecológica dentro del contexto de la globalización", explica la creadora. La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 9 de febrero, es gratuita y se podrá disfrutar de lunes a viernes, de 9:00 a 18:30 horas, así como los sábados y domingos, de 10:30 a 18:30 horas.

‘El mundo de la Inocencia’ se inaugura el lunes 15 de enero a las 11:00 horas y permanecerá abierta hasta el 15 de febtrero, en horario de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas

La Galería del Ayuntamiento de Teror inaugura el lunes 15 de enero, a las 11:00 horas, la exposición fotográfica ‘El mundo de la Inocencia’, organizada por la ONG ‘Educanepal’. La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el 15 de febrero en horario de lunes a viernes, de 9:00 a 15:00 horas, hace recorrido visual que recoge el mundo que rodea a José Díaz, fundador de ‘Educanepal’, en su día a día en Nepal durante los primeros quince años de su vida en el distrito de Makwanpur, donde aún sigue realizando su labor de prevención del tráfico y explotación laboral de menores.

el escondite 777x583Las fotos pretenden acercarnos a la espontaneidad de los niños, a su desparpajo e inocencia, a su timidez, al desparpajo y las emociones que puedan esconderse detrás de cada rostro.

También muestran la sabiduría y humildad que ha curtido a los mayores y su esfuerzo diario por sobrevivir en medio de las montañas, dependiendo exclusivamente de la tierra y el ganado, aceptando cada día como viene, incluso en las circunstancias más adversas.

Educanepal es una asociación sin ánimo de lucro, con la que el Ayuntamiento de Teror ha colaborado varios años a través de proyectos de Cooperación para el Desarrollo de Países Empobrecidos, aportando subvenciones.

Fue fundada en el año 2003 por José Díaz tras dos años de voluntariado en los cuales vivió de primera mano las carencias de muchos niños, la falta de recursos para asistir a la escuela, la explotación laboral de menores y el tráfico de niñas que eran forzadas a prostituirse con apenas 8 u 9 años.

Con la ayuda de unas pocas personas comenzó un proyecto de escolarización de niños y de apoyo a las comunidades donde viven. Educanepal se crea para que este proyecto se conozca y así permitir que todo aquel que lo desee pueda colaborar en dotar con una educación básica a tantos niños que no pueden asistir al colegio por falta de recursos, prevenir la explotación laboral infantil y el tráfico de menores.

Así mismo Educanepal tiene el compromiso de apoyar a las comunidades donde viven estos niños con proyectos que repercutan directamente en satisfacer sus necesidades básicas: agua, alimentación y generación de recursos.

La exposición fotográfica ‘Las puertas de la Macaronesia’, que alberga la Casa de Colón, invita a sumergirse en la rica historia de los puertos y aeropuertos que han realizado una función crucial en el desarrollo económico, social y cultural de los archipiélagos de Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde. La muestra, auspiciada por varias instituciones, reúne más de un centenar de imágenes, seleccionadas de entre los archivos institucionales de todas estas regiones, para hacer un viaje visual itinerante que se prorroga en el centro museístico de Vegueta hasta el 4 de febrero y propone ahora visitas guiadas, de la mano de su comisario, Gabriel Betancor

Hay dos citas para los recorridos, los días 16 y 31 de enero, ambos con entrada libre y gratuita, a las 19:00 horas. La exposición recorrerá posteriormente cada uno de los archipiélagos macaronésicos, hasta verano de 2024. El horario de exhibición en la Casa de Colón hasta su clausura es de lunes a viernes, de 10:00 a 21:00 horas; los sábados, de 10:00 a 18:00 horas y los domingos y festivos, de 10:00 a 15:00 horas.

La muestra, compuesta por más de cien imágenes, revela un imaginario común y genuino de un área geográfica que comparte, no solo características geológicas, climáticas y biológicas, sino también una serie de rasgos culturales peculiares que la diferencia de otras zonas del mundo.

De ahí que el propósito de la exposición sea el de poner en valor el abundante patrimonio fotográfico de la Macaronesia, que documenta su devenir, su gente y su medio natural. Y lo hace con el ánimo de divulgar este legado cultural entre los habitantes de los archipiélagos. Prueba de ello es el propio planteamiento de la exposición, que se ha realizado mediante el esfuerzo conjunto de los principales archivos audiovisuales y fotográficos de los archipiélagos de la región, que han colaborado para hacer posible esta muestra única.

Colaboración institucional

El proyecto expositivo nació de la iniciativa de los Cabildos de Gran Canaria y Lanzarote, a través del Archivo de Fotografía Histórica de Canarias de la FEDAC y Memoria Digital de Lanzarote del Centro de Datos, en estrecha colaboración con el Archivo y Biblioteca Regional de Ponta Delgada, en Azores, el Museo de Fotografía de Madeira de la Consejería de Cultura del Gobierno de Madeira y el Instituto del Archivo Histórico Nacional del Gobierno de Cabo Verde.

Además, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha contribuido con su conocimiento para documentar el contexto sociohistórico de los puertos y aeropuertos en la Macaronesia. La exposición ha sido también cofinanciada por la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Canarias, y cuenta, por último, con la colaboración de la compañía aérea Binter.

Los puertos de la Macaronesia, la conexión atlántica

Durante los siglos de los descubrimientos y la colonización, los archipiélagos de la Macaronesia sirvieron como escalas importantes para las expediciones transoceánicas, convirtiéndose sus puertos y embarcaderos en infraestructuras fundamentales para el comercio y la navegación en la región atlántica.

Estos puertos han sido mucho más que meros pasos comerciales, convirtiéndose en lugares de encuentro e intercambio cultural, atrayendo a comerciantes, marineros y exploradores de diversas nacionalidades, lo que ha creado un ambiente multicultural y cosmopolita en los archipiélagos.

También los aeropuertos de la Macaronesia, aunque más tardíamente, se convirtieron en elementos clave para la conectividad interinsular y con el exterior. Desde la primera mitad del siglo XX, cada archipiélago contó con instalaciones que facilitaron el transporte aéreo de personas y mercancías, desempeñando un papel importante en las escalas aeronáuticas del Atlántico.

Trampolines para el turismo

A lo largo del tiempo, tanto los puertos como los aeropuertos de la Macaronesia han experimentado una modernización significativa y hoy en día siguen teniendo un rol vital en el desarrollo turístico y económico de los respectivos archipiélagos.

En este contexto, la exposición ‘Las puertas de la Macaronesia’ propone realizar un recorrido visual e histórico por la región con el objetivo de mostrar, a través de su legado fotográfico, las infraestructuras comunes a todas las islas: puertos y aeropuertos, las auténticas ‘puertas’ de estos archipiélagos.

La exposición ‘Mujeres de aquella época: el retrato femenino en colecciones privadas (1888-1932)’ ha sido una de las propuestas más exitosas y visitadas de los últimos meses en la Casa-Museo Pérez Galdós

Para poder ‘exprimir’ al máximo la inmersión en la intrahistoria de estas particulares piezas artísticas, en su mayoría desconocidas o no expuestas hasta la fecha, el centro propone los últimos recorridos guiados, antes de cerrar sus puertas definitivamente el próximo 31 de enero. De la mano de su personal técnico, las visitas explican la génesis de esta muestra, en el marco de las colecciones privadas, y la relevancia de estos retratos en el contexto de la época y de las mujeres retratadas como protagonistas, entre otros aspectos. Las visitas se llevarán a cabo los días 10 y 17 de enero, a las 19:00 horas.

Las plazas son limitadas, por lo que las personas interesadas en participar en este recorrido interactivo deben solicitar inscripción previa, a través del siguiente formulario:

(https://forms.gle/nkjZCWkf761ZYE327)

O por teléfono en el 928 37 37 45 ext. 12311. El horario de llamadas es de 10.00 a 14.00 horas, de martes a viernes. Los colectivos a partir de 7 personas pueden solicitar igualmente las visitas en el mismo contacto telefónico.

Sobre la exposición

En la España del último cuarto del siglo XIX, las mujeres que representaban distintos segmentos y roles, ya fueran el de madre, hija, bailarina o distinguida dama, intentaron posicionarse en una sociedad que siempre las relegaba a un segundo plano, para dar testimonio con su ejemplo de los nuevos retos que suponía la entrada al siglo XX. Sus posados en el retrato femenino de la época también empiezan a revelar este cambio trascendental.

‘Mujeres de aquella época: el retrato femenino en colecciones privadas (1888-1932)’, que acoge la Casa-Museo Pérez Galdós, pretende reflejar la revolución que barruntaba el cambio de siglo. Comisariada por Daniel Montesdeoca García, historiador y director del Museo Néstor de la capital grancanaria, centro colaborador en la iniciativa, la propuesta, que estará abierta al público hasta el próximo 31 de enero, recoge una buena parte de los estilos que se atienen al arco cronológico correspondiente al último cuarto del siglo XIX y a los tres primeros decenios del XX, con especial hincapié en los movimientos modernistas, la belle époque y el art déco.

La muestra está compuesta por 17 obras pictóricas y un busto. El 75% de las piezas han permanecido inéditas hasta la fecha al pertenecer a colecciones privadas. Esta iniciativa tiene el interés de dar a conocer cómo se estructuró el retrato femenino desde los últimos años del siglo XIX hasta más allá del primer cuarto del siglo XX. Como explica el propio comisario de la iniciativa, Daniel Montesdeoca, “en gran medida, las piezas se encuentran sujetas a un espacio cronológico que coincide con el de don Benito Pérez Galdós (fallecido en 1920), gran conocedor del arte de su época, además de contar con importantes amigos pintores y escultores, como Aureliano de Beruete o Arturo Mélida, con el que departía sobre el futuro de la plástica española y el de sus jóvenes representantes”.

Joyas ocultas en colecciones privadas

En total, la exposición está compuesta por 17 óleos y gouaches y un busto de escayola, correspondientes a firmas muy conocidas, como la de Néstor Martín Fernández de la Torre, del que se muestra el retrato de su madre, pintado cuando el artista contaba 16 años, y el de una pariente, Nieves Sagrera i Amat. Se incluye en la selección un Julio Romero de Torres y otra obra de su hermano Enrique, piezas que han permanecido inéditas hasta el momento. También se exponen otras obras de Beltrán Masses, Julio Moisés, Ismael Smith, Nin i Tudó, Moya Calvo, Brull i Vinyoles, Anselmo Miguel Nieto, Ángel de la Fuente, Eduard Jener, Eduardo Soria, Julio Borrell Pla, Carlos Vázquez Úbeda o Ismael Blat.

“Algunas de estas piezas cuentan una historia que se vincula con personajes canarios de un modo u otro”, aclara Montesdeoca. En su totalidad se encontraban adscritas a importantes colecciones españolas o hispanoamericanas, pero ahora conforman el acervo patrimonial de Canarias, al ser parte de las colecciones de don José Antonio Casimiro y la familia Montesdeoca García-Sáenz. “La sorpresa radica en que el 90% de ellas nunca se han expuesto al público”, añade el comisario.

“El propio Benito Pérez Galdós pudo admirar algunas de estas obras en las distintas exposiciones nacionales a las que era asiduo visitante, al igual que en los salones de reputadas casas, entre las que destaca la del coleccionista Lázaro Galdiano. A ellas se suman los museos, instituciones, como el Ateneo, o incipientes galerías de arte que poblaban el Madrid de la Regencia de doña María Cristina de Habsburgo y el reinado de su hijo, Alfonso XIII”, contextualiza el director del Museo Néstor.

Revolución en femenino

En un primer momento, la propuesta radicó en mostrar la evolución del retrato femenino dentro del arco existencial del escritor Benito Pérez Galdós, que abarcaría desde su nacimiento, en 1843, a su deceso, en 1920. “Deseaba hacer hincapié en la manera de acercar al visitante la evolución en la moda, el estilo y la percepción de lo femenino desde el romanticismo a la modernidad. Tenemos que tener en cuenta que, para el escritor, la mujer juega un papel importante, no sólo en su obra, sino también en su vida personal”, explica el director del Museo Néstor, artífice de la iniciativa. Pero la realidad se impuso. “La imposibilidad de pedir préstamos a otras instituciones nacionales hizo que me decantara por un discurso sustentado en los nombres representados en colecciones locales”, detalla el comisario de ‘Mujeres de aquella época’.

La Casa Verde de Firgas acoge la Exposición “Recorrido por la historia de: HardCore Punk en La Gran Canalla” a partir del viernes 12 de enero

El viernes 12 de enero de 2024, a las 19.00 horas, se procederá a la Inauguración de la Exposición “Recorrido por la historia de: HardCore Punk en La Gran Canalla” en el Centro Socio-Cultural LA CASA VERDE de la Villa de Firgas (c/ Los Berreros, nº 2)

En esta muestra se puede ver un repaso a la historia de tres grupos musicales canarios como SUBRESIDUOS, REPRESIÓN 24 HORAS y MALFORMACIONES KONGÉNITAS.

Como nos comenta Gonzalo Martínez, comisario de la muestra, “Entre las tres bandas protagonistas de esta Exposición suman más de 100 años de vida, comparten origen, estilo, ideología, e incluso componentes en más de una ocasión.

El secreto de la longevidad pese a la hostilidad del entorno que rechaza y minusvalora todo lo que no sea de consumo masivo, está ante todo en su filosofía de vida. En el uso del medio en este caso el rock en sus vertientes más radicales y para algunos hasta ruidosas como medio de expresión y difusión de ideas, de denuncia contra las injusticias del sistema.

Nunca tuvieron como fin el generar más dinero que el necesario para poder seguir creando y malviviendo. Con la autogestión por bandera y el DIY (Do it Yourself/Hazlo tu mismo) como herramienta de subsistencia. Parientes cercanos del sempiterno Juan Palomo, nunca han recurrido a dinero público. A lo largo de los años han reunido una buena colección de elementos que ahora nos muestran en La Casa Verde de Firgas, Discografías, carteles, memorabilia de todo tipo, y hasta algún libro editado contando sus vivencias. Les invitamos a conocer el “lado oscuro” del rocanrol hecho en Canarias, donde queda patente ante todo y como bien postulan, predicando con el ejemplo, que lo suyo No es Sólo Música”.

La Exposición “Recorrido por la historia de: HardCore Punk en La Gran Canalla” se podrá visitar en el Centro Socio-Cultural La Casa Verde de Firgas del 12 al 31 de enero de 2024, los miércoles, jueves y viernes, en horario de 18.00 a 20.00 h.; y en horarios especiales para colectivos y centros educativos que así lo soliciten.

‘Moya: paisajes, oficios, tradiciones y rostros’ es un recorrido histórico por la Villa de Moya a través de 60 imágenes antiguas del pueblo pertenecientes al Archivo de Fotografía Histórica de Canarias del Fondo para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (Fedac). La muestra se complementará con textos que hacen referencia al municipio de Moya, extraídos la obra unitaria del poeta Tomás Morales ‘Las Rosas de Hércules’, L. I y L. II (1922 y 1919) y con textos del escritor moyense Enrique Nácher, pertenecientes a su obra ‘Guanche’ (1957). Estos volúmenes forman parte de la biblioteca especializada de esta Casa-Museo, gestionada por la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria

La exposición se inaugura el día 22 de diciembre, a las 12:00 horas, y permanecerá abierta en la sala de exposiciones temporales del museo hasta el domingo, 28 de abril de 2024 de 10:00 a 18:00 horas, con entrada gratuita.

La muestra se compone de 60 fotografías, fechadas entre 1890 hasta 1980. En ellas aparecen distintos paisajes de la Villa de Moya, desde la costa hasta la cumbre (el barrio del Roque, las plataneras de Cabo Verde, el Barranco de Moya, el Jardín de Corvo, el Barranquillo del Laurel, la Montaña de Doramas, el casco antiguo del municipio o el barrio de Fontanales); así como la antigua ermita del pueblo, la fachada de la Casa-Museo Tomás Morales o el oficio de las tejas ‘musleras’ del municipio. Destacan distintos retratos de señores realizando tejas, campesinos y artesanos, y también el proceso de realización de los tradicionales bizcochos.

Morales y Nácher escriben sobre la Villa

Las fotografías irán acompañas de una selección de nueve textos pertenecientes a la obra unitaria de Tomás Morales (1884-1921) ‘Las Rosas de Hércules’, donde el poeta, en la serie de poemas de 'Vacaciones sentimentales’, rememora su infancia en Moya y su tierra natal en composiciones como 'Laxitud soñolineta de la noche aldeana', 'Y he recordado…El breve rincón de un pueblecillo', 'Entonces era un niño con los bucles rizados', 'Por fin se terminaron aquellas vacaciones', ‘Elogio a las campanas’...; o en poemas como 'Tarde en la selva', la célebre selva de Doramas, que no es más que Los Tiles de Moya.

También se incluye una selección de doce extractos de la obra ‘Guanche’ (1957), de Enrique Nácher, que fue Premio Benito Pérez Galdós de novela. La novela está ambientada a finales del siglo XX en el norte de Gran Canaria, entre Moya, Arucas y Las Palmas de Gran Canaria. Nácher nos muestra a una serie de hombres y mujeres moviéndose entre barrancos, plataneras, casas diseminadas, cumbre y costa, acercándonos a la realidad del pueblo canario. Así lo recuerda el propio autor en el siguiente texto: "Desde Moya, situada en las alturas de la costa norte, se desciende al mar por un endiablado zigzag de una estrecha carretera. Y a medida que se baja van surgiendo a los lados los estanques de agua rojiza, los platanares escalonados en las laderas, la caña dulce, los abismos de piedra y, más lejos, entre las montañas y el mar, una estrecha franja de tierra llana ocupada por el verde mate de los platanares."

La muestra se complementará con una treintena de ediciones referentes al municipio de Moya de los fondos bibliográficos y documentales de la Casa-Museo Tomás Morales. El equipo coordinador de la propuesta destaca las siguientes ediciones: ‘Las Rosas de Hércules’, L. II y L. I (1919y 1922) de Tomás Morales; ‘Tomás Morales en su tiempo: 1884-1921’ (1984), de Manuel González Sosa; ‘Guanche’ (1957) de Enrique Nácher; ‘Don Chano Corvo: Crónica de un jardinero y su jardín’ (1999), de Jóse Miguel Alzola; ‘Historia de la Villa de Moya’ (2008), de Pedro C. Quintana Andrés y Vicente Suárez Grimón; ‘Moya literaria y fotográfica’ (2022) y un largo etcétera.

La Casa-Museo Tomás Morales, por su carácter específico de hogar natal del escritor modernista, tiene como objetivo primordial el de custodiar, defender el nombre y difundir la obra de su titular, además de guardar la palabra y memoria del poeta y de otros legados similares o complementarios, estudiarlos, divulgarlos y transmitirlos a la sociedad.

Sobre los escritores y el Premio Benito Pérez Galdós

Tomás Morales (1884-1921) es uno de los principales poetas del movimiento modernista hispánico. Su obra unitaria ‘Las Rosas de Hércules’ se forjó en la estela del simbolismo francés y bajo el signo del máximo representante del modernismo literario en lengua española, Rubén Darío (1867-1916). Su legado literario aporta una visión singular al variado panorama poético del primer cuarto del siglo XX, en el que lo mitológico y lo estético configuran un lenguaje que pretende definir radicalmente el espacio psicogeográfico que le tocó habitar.

El Premio Benito Pérez Galdós fue creado y patrocinado por el Cabildo Insular de Gran Canaria y el Patronato de la Casa de Colón (Las Palmas de Gran Canaria, 1957), se otorgó por vez primera a la novela ‘Guanche’, de Enrique Nacher. Se premiaba entonces una novela ya publicada. Enrique Nácher Hernández (1912-2002). Nacido en el moyense barrio de El Pagador, se traslada en 1918 con su familia a Valencia, ciudad en la que el autor estudiará Medicina para doctorarse, posteriormente, en Madrid.

Durante la guerra civil, ejerce como médico militar. Junto a la literatura, también se dedica a la pintura y la fotografía. Aunque desde entonces fija su residencia en Valencia, regresa de forma recurrente a Gran Canaria. En una de esas estancias, en 1957, realizó un amplio reportaje fotográfico que se recuperaría, años después, en el volumen ‘Tal como éramos’ (1995). Ha obtenido los premios Valencia de Literatura (1953), Ondas (1954), Pérez Galdós (1957), Ciudad de Sevilla (1958), Sinergia (1960) o Blasco Ibáñez (1969). También fue finalista del Premio Nacional de Narrativa de 1957.

Se da la circunstancia de que el mismo año de su fallecimiento visitaría Gran Canaria por última vez, con motivo del homenaje que se le tributó en la localidad de Bañaderos, barrio en donde se descubrió una lápida en su memoria.