El Estado del Bienestar es un elemento indisociable de la democracia. La provisión pública, universal y gratuita de servicios y derechos fundamentales para el desarrollo de una vida plena es uno de los mayores logros históricos de la humanidad. De hecho, el debilitamiento del sistema social en las últimas décadas está íntimamente relacionado con la crisis de la democracia

Los estados del bienestar tienen que afrontar múltiples retos, como el envejecimiento poblacional y la multiplicación de las personas que necesitan asistencia, pero sin duda hay tres elementos que siguen siendo la columna vertebral de cualquier sociedad próspera: la educación, las politicas sociales de protección a las personas más vulnerables y la sanidad públicas. El objetivo de este artículo es exponer la que a mi juicio es una preocupante situación de la sanidad en las islas.

Veamos algunos datos. Quizás el más elocuente sea la mala valoración que los propios canarios y canarias le dan a su sanidad. Según el barómero sanitario del CIS, la valoración de seis sobre diez que los canarios ponen a su sistema sanitario es la segunda nota más baja de España, solo empeorada por la de los andaluces (5,9).

Y parece que hay razones suficientes para la insatisfacción. El tiempo medio que un paciente espera para una cita con un especialista es de 122,8 días de media, el segundo peor dato de España y que supone un incremento de más de 20 días en un año. Para las intervenciones quirúrgicas la situación es incluso peor, un paciente canario espera 153 días de media para una operación de este tipo lo que supone un aumento de 9 días respecto al pasado año. Fíjense que el dato se refiere a una media, la realidad es que en muchas especialidades e intervenciones quirúrgicas el tiempo de espera puede estar entre seis meses y un año. Los indicadores de atención a la salud mental son de juzgado de guardia. Los hacinamientos en las urgencias de los hospitales son inhumanos. Vemos que las cifras no solo indican un mala situación sino un deterioro continuado de la atención sanitaria en las islas.

En estos momentos hay en Canarias 36.395 pacientes en listas de espera (casi 3.500 más que hace un año) y casi 145.000 esperando consulta con un especialista. Es una situación insostenible y su solución tiene que convertirse en la prioridad absoluta del Gobierno de Canarias, porque las consecuencias sobre la salud pública son demoledoras.

No obstante, la atención primaria es un área donde las cifras son aún más graves por sus consecuencias. La atención primaria en los centros de salud es una de los fundamentos de nuestro sistema, si falla este primer paso no se pueden realizar derivaciones a un especialista y comienza a fallar toda la cadena de atención. Según datos de la Asociación para la Defensa de la Salud Pública Canaria (ADSPC), solo el 10,8% de los pacientes consiguen cita en atención primaria en 24 horas y la espera suele ser de unos 7 a10 días, pero se llega a más de 14 días en algunos casos. Esto también tiene como consecuencia que algunas dolencias se agraven y se comiencen a saturar las urgencias.

La asociación en defensa de los servicios públicos de salud viene denunciando insistentemente la escasez de personal sanitario para hacer frente a esta situación. Reclaman que se bajen los cupos actuales para pasar de 1.500 pacientes por médico de familia a 1.300. Además exigen acabar con la temporalidad y precariedad de personal sanitario que en más de 60% no tiene plaza fija, y que van encadenando contratos temporales en muchos casos durante más de 10 años.

Las consecuencias del desprestigio del sistema de salud público ya se están empezando a ver. Según un informe sobre la situación de la atención especializada en las comunidades autónomas, el 54,7% de la población prefiere ser atendida por un especialista en la sanidad privada antes que en la pública. Y es que el estado de la sanidad pública obliga a las clases medias que pueden permitírselo a contratar un seguro privado (su contratación no para de aumentar) y abandona a su suerte a las familias más pobres que ven drásticamente reducida su calidad y esperanza de vida. Si esto lo unimos a los conciertos crecientes entre la sanidad pública y la privada estamos ante un escenario de privatización paulatina y encubierta de nuestro sistema sanitario público.

También me gustaría detenerme en un hecho que en ocasiones pasa desapercibido pero que tiene un efecto brutal en el sistema sanitario y son los preocupantes datos de salud pública, en especial en lo que se refiere a sobrepeso y obesidad. El 24,5% de la población de entre 6 y 9 años de Canarias tiene sobrepeso y el 18,5%, obesidad. Somos la segunda comunidad autónoma de España con mayor prevalencia de obesidad infantil. En el caso de los adultos, el 17,5% de la población canaria mayor de 18 años tiene obesidad y el 39,87% sobrepeso.

Además, esto no es un problema individual de las personas y/o las familias, sino que se trata de un fenómeno que está directamente ligado a la pobreza. Las personas (sobre todo niños y niñas) de rentas más bajas sufren en mucha mayor medida este problema. Es la consecuencia de la falta de recursos económicos para acceder a alimentos de calidad, falta de tiempo para dedicar a la alimentación (como consecuencia de la precariedad), falta de educación en materia nutricional, etc.

Todo eso implica que la incidencia de dolencias relacionadas con el sobrepeso y la vida sedentaria (hipertensión, colesterol, diabetes, enfermedades coronarias, cáncer, etc.) será muy alta especialmente a partir de determinadas edades, lo que sin duda implica una mayor demanda de servicios sanitarios para paliar estas consecuencias que en muchos casos son crónicas.

Necesitamos un gran pacto por la sanidad y la salud pública en Canarias. Como defiende la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en su manifiesto, la Sanidad Pública universal y de calidad es uno de los pilares para asegurar la solidaridad y la equidad dentro de una sociedad, y más dentro de una sociedad empobrecida y desigual como la canaria.

Este pacto tiene que ser amplio y tener una mirada integral. Hay que elaborar un plan de choque para acabar con las listas de espera, proporcionar una dotación adecuada de personal al sistema de salud, acabando con la precariedad y la temporalidad, frenar los conciertos de crecimiento galopante con la privada, reforzar la atención primaria y construir las infraestructuras sanitarias adecuadas para la descongestión del sistema (el sur y sureste de Gran Canaria necesitan un hospital comarcal, por ejemplo).

Pero también es importante asumir la dimensión social de la salud, invirtiendo en prevención, en educación nutricional, con una red de comedores públicos escolares que proporcione alimentación de calidad basándonos en nuestros agricultores y ganaderos locales. Hay que fomentar el deporte de base, incluso en los colegios, y reforzar las infraestructuras deportivas públicas en barrios y pueblos, con precios bajos o gratuidad para las rentas más bajas, etc, etc.

En definitiva, necesitamos un compromiso colectivo para abordar un problema complejo pero que tiene una gran incidencia sobre la vida de los y las canarias. La alternativa supondría sin duda, un agravamiento de los datos de salud pública, una quiebra en una pieza fundamental de nuestro Estado del Bienestar y un aumento de la desigualdad.

Prueben, como cuando éramos niños, a sumergirse completamente en el agua y a respirar con un tubo. Si algo tapona el pequeño conducto empiezan inmediatamente los síntomas de ahogamiento. Eso mismo es lo que algunos están consintiendo en el caso de la comunicación marítima con las Islas Verdes

La Palma, El Hierro y La Gomera tienen un enorme problema con el puerto de Los Cristianos. Durante años ha sido el pulmón por el que ha respirado la economía de nuestras islas. Ese tubo es el ejemplo del que les hablaba por el que han circulado miles de viajeros y toneladas de mercancías que han dinamizado las economía de las tres islas más pobres del Archipiélago. Pero desde hace ya mucho tiempo el puerto de Los Cristianos ha empezado a dar señales de colapso. Sus accesos son insuficientes, están colapsados y limitan de forma insuperable las posibilidades operativas de unas infraestructuras portuarias que no fueron concebidas para su actual volumen de uso.

El proyecto alternativo se llamaba Fonsalía. Fue una propuesta lanzada hace más de veinticinco años y sobre la que parecía existir un consenso mayoritario. Suponía casi un veinte por ciento menos de tiempo de navegación, en el caso de La Gomera, con el consiguiente ahorro de combustible, de contaminación y de costos. Pero después de una inexplicable parálisis, como muchas de las grandes obras en Canarias, repentinamente fue abandonado. Y lo que ahora se propone, o eso he escuchado, es buscar otra solución.

Lo siento pero no tenemos tiempo para buscar. Hay que encontrar y hacerlo ya. Las Islas Verdes no pueden admitir y no van a permitir que todo siga igual durante otro cuarto de siglo, discutiendo a nivel teórico qué alternativas pueden plantearse mientras nuestra conectividad entra en colapso. En las dos grandes islas capitalinas se invierten cientos de millones en nuevos proyectos aeroportuarios y portuarios. Y ello es así porque son conscientes de la importancia de las comunicaciones como instrumento al servicio del crecimiento económico, el desarrollo y la prosperidad. Nadie permitiría la asfixia portuaria en ninguna de las dos grandes economías de Canarias pero es justo eso lo que están consiguiendo con La Gomera, La Palma y El Hierro.

Cualquier propuesta para crear un nuevo sistema de acceso viario al puerto de Los Cristianos supone la práctica paralización de la infraestructura o, al menos, una seria limitación de su ya mermada operatividad durante los años que duren las obras. El remedio podría ser incluso peor que la enfermedad. Y hablar del puerto de Granadilla como un posible destino alternativo supone aumentar el tiempo de navegación entre media hora y cuarenta minutos, con el consiguiente aumento de los tiempos, del combustible y de los costos de las navieras mezclando además viajeros y mercancías con los usos de un puerto industrial, cosa que a largo plazo puede ser un grave error logístico.

Las Islas Verdes siguen padeciendo los sobrecostos de la doble insularidad que no solo castiga a sus poblaciones sino que hace extremadamente difícil la implantación de cualquier negocio. La fragilidad de las economías de estas tres islas podría sufrir un golpe de gracia si se colapsa el sistema de comunicaciones marítimas. Dicho mal y pronto: si nos tapan el tubo nos asfixiaremos. ¿Alguien cree que lo vamos a aceptar resignadamente?

La Palma está empezando a recuperarse, lentamente, de los terribles efectos de la erupción volcánica. Y El Hierro está sobrellevando el aluvión de migrantes que llegan a sus costas. Pero además de estas situaciones puntuales, sin duda extremadamente graves, nuestras Islas Verdes se juegan la supervivencia en la existencia de un moderno sistema de comunicaciones aéreo y marítimo, para viajeros y mercancías. Incluso para el centralismo canario, siempre embebido en las cosas de las dos grandes islas capitalinas, debería ser fácil de entender.

No tenemos más tiempo. No podemos perderlo en interminables diálogos de sordos y comisiones de análisis. En las Islas Verdes necesitamos una alternativa a Los Cristianos y la necesitamos con la máxima urgencia. Durante casi un cuarto de siglo se nos engañó con la propuesta de un nuevo puerto que luego fue abandonado. Que nadie piense que nos van a engañar durante otros veinticinco años con fuegos de artificio. No lo podemos permitir sencillamente porque nos estamos jugando el futuro de nuestra gente. Algunos deberían tenerlo muy presente.

El proyecto de alto el fuego humanitario presentado por Rusia, cuyo enfoque equilibrado hacia la última guerra entre Israel y Hamas la ha posicionado como el único actor verdaderamente neutral en este conflicto, es probablemente la última oportunidad para evitar que Asia Occidental vuelva a caer en un ciclo autosostenible. de desestabilización

El Representante Permanente de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzia, reveló el viernes que su país ha redactado un alto el fuego destinado a evitar que se desarrolle una crisis humanitaria sin precedentes en Gaza. Sus declaraciones completas a la prensa tras las consultas del Consejo de Seguridad de la ONU de ese día sobre Oriente Medio se pueden leer aquí , pero lo esencial es detener los combates al menos el tiempo suficiente para que los civiles puedan evacuar de forma segura. Un intercambio de rehenes/prisioneros podría ganar suficiente tiempo para esto, después del cual el proceso de paz podría reiniciarse.

Nadie debería hacerse ilusiones de que este noble esfuerzo tendrá éxito debido a la casi certeza de que Estados Unidos finalmente lo vetará por solidaridad sesgada con Israel, aunque aún podría servir para remodelar poderosamente las percepciones globales sobre lo que está a punto de suceder. pasar. El Embajador Nebenzia se hizo eco de la comparación que hizo el Presidente Putin ese mismo día del bloqueo de Gaza por parte de Israel con el bloqueo nazi de Leningrado, que resultó en la muerte de su hermano mayor antes de que él naciera.

También condenó la exigencia poco realista de Israel de que más de un millón de civiles huyeran hacia el sur en un plazo de 24 horas, a lo que describió como un gueto de facto a lo largo de la frontera egipcia . Aunque tanto el Embajador como el Jefe de Estado reafirmaron el derecho de Israel a la autodefensa, ambos creen que su respuesta al ataque terrorista de Hamas el pasado fin de semana es tremendamente desproporcionada. La insinuación es que el autoproclamado Estado judío desperdició cualquier apoyo que de otra manera podría haber tenido entre la mayor parte de la comunidad global.

Si la operación terrestre de Israel comienza antes de que los civiles hayan sido evacuados de manera segura de la zona de conflicto, lo cual es extremadamente difícil para muchos de ellos en medio de los incesantes ataques aéreos llevados a cabo durante el bloqueo recién impuesto a su tierra natal, entonces se desarrollará una crisis humanitaria sin precedentes. Este peor escenario podría ser inevitable, pero el proyecto de alto el fuego de Rusia al menos demostrará que se hicieron esfuerzos bien intencionados para evitarlo, especialmente si un gran número de países lo copatrocinan.

En ese caso, quedará registrado históricamente que esta tragedia fue evitable pero no pudo evitarse debido al apoyo de los gobiernos occidentales a la sed de sangre de Israel después del ataque terrorista de Hamás, cuyas razones son especulativas pero pueden ser parcialmente atribuibles a geopolítica. Estados Unidos y sus aliados consideran a Israel como su “portaaviones insumergible” que siempre debe ser apoyado en cuestiones de seguridad a pesar de desacuerdos ocasionales porque sirve para dividir y gobernar la región en su beneficio.

Hablando objetivamente, los intereses de Israel y los de países vecinos como Arabia Saudita se beneficiarán mejor si se continúa el proceso de normalización que luego podría desbloquear oportunidades económicas mutuamente beneficiosas , pero ese escenario en el mejor de los casos podría volverse imposible si se desarrolla la inminente crisis humanitaria. Según se informa , Riad ya ha congelado sus conversaciones con Tel Aviv en respuesta al bombardeo de Gaza por parte de este último, y podría abandonar completamente esta política si sus correligionarios continúan siendo masacrados.

Por lo tanto, Israel debe ser salvado de sí mismo en cierto sentido, ya que la sed de sangre de los elementos ideológicamente más extremos de su actual liderazgo amenaza sus intereses objetivos antes mencionados y el mayor bien asociado de la región. El proyecto de alto el fuego propuesto por Rusia, cuyo equilibrio Su enfoque hacia la última guerra entre Israel y Hamas lo ha posicionado como el único actor verdaderamente neutral en este conflicto, por lo que es probable que sea la última oportunidad para evitar que Asia occidental vuelva a caer en un ciclo autosostenible de desestabilización.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

Los formuladores de políticas podrían haber temido que hacer referencia explícita al derecho de Israel a la autodefensa y condenar inequívocamente el ataque de Hamás como terrorismo pudiera haber sido manipulado por los principales medios de comunicación como si apoyaran a Israel a expensas de Palestina, ya que eso es lo que todas esas declaraciones occidentales pretenden transmitir

El subdirector general israelí para Asia y el Pacífico, Rafael Harpaz, expresó su decepción por la reacción de China al último conflicto en su llamada con el enviado especial de ese país para la cuestión de Oriente Medio, Zhai Jun, según un comunicado publicado en el sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores el viernes aquí en hebreo. . Harpaz estaba molesto porque las declaraciones oficiales de China como ésta aquí no hacían referencia al derecho de Israel a la autodefensa ni condenaban inequívocamente el terrorismo.

Los expertos impulsados ​​por la agenda probablemente se abalanzarán sobre este acontecimiento para presentarlo como una prueba de que China está en contra de Israel y apoya el terrorismo, todo con la intención de desacreditar a la República Popular ante los ojos del público occidental, pero la expresión de decepción de Harpaz hacia Zhai no debería No se debe analizar demasiado. China siempre aspira a lograr un equilibrio entre los intereses de todas las partes interesadas relevantes en cualquier conflicto extranjero, y el conflicto palestino-israelí, al que es relativamente nuevo, no es una excepción.

Sus diplomáticos son extremadamente sensibles a las percepciones, ya sean completamente infundadas o algo convincentes, de que su país está parcializado en sus compromisos con los partidos en conflicto. Por lo tanto, prefieren hacer declaraciones generales e inofensivas a declaraciones específicas y potencialmente escandalosas para evitar que sus palabras se tergiversen y supongan que implican apoyo a un lado en particular. Teniendo en cuenta estas cuidadosas consideraciones, China ha reaccionado hasta ahora como lo ha hecho ante este conflicto.

Los formuladores de políticas podrían haber temido que hacer referencia explícita al derecho de Israel a la autodefensa y condenar inequívocamente el ataque de Hamás como terrorismo pudiera haber sido manipulado por los principales medios de comunicación como si apoyaran a Israel a expensas de Palestina, ya que eso es lo que todas esas declaraciones occidentales pretenden transmitir. Sin embargo, Rusia reafirmó oficialmente el derecho de Israel a la autodefensa y condenó inequívocamente el ataque de Hamas como terrorismo , pero esos mismos medios no manipularon esto de esa manera.

En cambio, ignoraron en gran medida las declaraciones del Kremlin, ya que sus palabras desacreditaron su falsa narrativa de que Rusia participó en el ataque de Hamás y supuestamente se beneficiaría de un conflicto regional a gran escala. Esta reacción sugiere que los principales medios de comunicación podrían haberse comportado de manera similar en el caso de que China hubiera hecho lo mismo en lugar de presentar tales declaraciones como si fueran a expensas de Palestina, pero en cualquier caso, ninguna de las ideas anteriores pretende desacreditar el enfoque cauteloso de China.

La República Popular tiene el derecho soberano de formular políticas como sus expertos crean que es de interés para su país, y no importa cuál sea la opinión que uno pueda tener sobre sus declaraciones hasta este momento, sería un error interpretarlas como hipócritas o que socavan sus propias causas. . Después de todo, China recuerda periódicamente al mundo el derecho a la autodefensa en medio de los diversos conflictos territoriales en los que está involucrada, y los funcionarios nunca han flaqueado ante la lucha contra el terrorismo en Xinjiang y Hong Kong.

Los principales medios de comunicación lo saben, ya que sus expertos han criticado a China por estas posiciones en innumerables ocasiones, generalmente alegando que está explotando estas posiciones como pretextos para imponer su voluntad a expensas de otros, pero ahora muchos podrían olvidarse convenientemente de estas mismas narrativas. . Aquellos que de repente cambian el guión a este respecto y afirman que a China no le importan los derechos de los países a la autodefensa y a proteger a sus pueblos del terrorismo se expondrán como propagandistas.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

Las declaraciones oficiales confirman que la posición de la India es tan equilibrada como la de Rusia

Mucha gente ha tenido la impresión de que la posición de la India respecto de la última guerra entre Israel y Hamas favorece al autoproclamado Estado judío a expensas de Palestina, lo que representa un cambio fundamental en su postura hacia este conflicto que ya dura décadas, pero eso es una percepción inexacta. El Primer Ministro Narendra Modi tuiteó dos veces sobre el conflicto hasta el momento hasta el 13 de octubre, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Arindam Bagchi, acaba de dar una sesión informativa que abordó este tema. Esto es lo que dijeron:

* 7 de octubre: Primer Ministro Modi

- “Profundamente conmocionado por la noticia de los ataques terroristas en Israel. Nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas inocentes y sus familias. Nos solidarizamos con Israel en este momento difícil”.

* 10 de octubre: Primer Ministro Modi

- “Agradezco al Primer Ministro @netanyahu por su llamada telefónica y por brindarme una actualización sobre la situación actual. El pueblo de la India apoya firmemente a Israel en esta hora difícil. India condena enérgica e inequívocamente el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.

* 12 de octubre: Portavoz Bagchi (comentarios abreviados)

- “Sobre la cuestión de cómo vemos a Hamás, por ejemplo… Como usted sabe, la designación de una organización terrorista según las leyes indias es una cuestión legal. Y creo que te remitiría, Milán, preguntaste... Te remitiría a las autoridades pertinentes en esto. Creo que hemos sido muy claros en que vemos esto como un ataque terrorista.

¿Cómo vemos la situación en Palestina o nuestra posición al respecto? Nuestra política a este respecto ha sido duradera y coherente. La India siempre ha abogado por la reanudación de negociaciones directas para establecer un Estado de Palestina soberano, independiente y viable, que viva dentro de fronteras seguras y reconocidas, al lado de Israel y en paz.

Como dije, nuestro objetivo es ayudar a nuestros ciudadanos. Pero creo que existe una obligación universal de respetar el derecho internacional humanitario. También existe una responsabilidad global de luchar contra la amenaza del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. Y creo que eso resume con precisión cómo consideramos esta posición. Creo que he cubierto la mayoría de las consultas”.

Para resumir la política que esos dos articularon: 1) India cree que Hamas llevó a cabo un ataque terrorista contra Israel; 2) Por lo tanto, la India naturalmente apoya a Israel como otra víctima del terrorismo; 3) al mismo tiempo, India también mantiene su apoyo constante a un Estado palestino independiente; 4) ese mismo Estado debe, sin embargo, vivir en paz con Israel; y 5) si bien Israel tiene derecho a la autodefensa, su respuesta a este ataque terrorista debe permanecer dentro de los límites del derecho internacional humanitario.

Por lo tanto, la política de la India hacia la última guerra entre Israel y Hamas es muy similar a la de Rusia, como se explica aquí:

* “ El presidente Putin sobre Israel: citas del sitio web del Kremlin ”

* “ Interpretación de la reacción oficial de Rusia ante la última guerra entre Israel y Hamás ”

* “ Es engañoso afirmar que Rusia se beneficia de la última guerra entre Israel y Hamás ”

* “ Es poco probable que Rusia permita que Siria se involucre en la última guerra entre Israel y Hamás ”

* “ El apoyo de Rusia a la independencia palestina no debería ser presentado como una política antiisraelí ”

* “ Rusia tiene un enfoque equilibrado hacia la última guerra entre Israel y Hamás ”

El primer artículo confirma el apasionado apoyo del presidente Putin al derecho de Israel a la autodefensa, especialmente cada vez que es víctima de ataques terroristas, como lo demuestran sus comentarios relacionados que se publicaron en el sitio web oficial del Kremlin entre 2000 y 2018. El segundo analiza luego la respuesta inicial de la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zakharova, a la última guerra entre Israel y Hamás y llama la atención sobre su llamamiento a ambas partes para que "implementen un alto el fuego inmediato, renuncien a la violencia (y) ejerzan moderación".

El tercer artículo desmiente la narrativa de noticias falsas de que Rusia se beneficia de este conflicto, lo que implica falsamente que tuvo algo que ver en él, mientras que el cuarto sobre Siria crea conciencia sobre la forma práctica que tiene el apoyo del presidente Putin al derecho de Israel a la autodefensa. adoptadas con respecto a ese país. La quinta pieza luego aclara el enfoque de Rusia hacia el conflicto palestino-israelí en general antes de la última, resumiendo todo a la luz de dos principales funcionarios describieron el último ataque de Hamás como terrorismo.

Como puede verse, tanto Rusia como India apoyan el derecho de Israel a la autodefensa, especialmente cuando es víctima de ataques terroristas del tipo que sus funcionarios creen que acaba de llevar a cabo Hamás. Sin embargo, ninguno de los dos piensa que las acciones de este grupo desacrediten la causa de la independencia palestina, ya que cada uno de ellos sigue comprometido a que Israel implemente las Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU con este fin. Rusia y la India también quieren que la respuesta de Israel se mantenga dentro de los límites del derecho internacional humanitario.

Sin embargo, la principal diferencia entre estos dos es que el presidente Putin ha culpado explícitamente a Estados Unidos por el último conflicto, mientras que ningún funcionario indio lo ha hecho ni se espera que lo haga. Los intereses rusos se promueven recordando al mundo que Estados Unidos monopolizó el proceso de paz y luego no logró garantizar que se implementaran las Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que perpetuó el dilema de seguridad que condujo directamente a los acontecimientos del fin de semana pasado. Esto sirve para presentar a Moscú como un mediador mucho más neutral.

Rusia quiere revivir el Barrio de Medio Oriente en el que Estados Unidos participa junto con la UE y la ONU o potencialmente ser pionero en un marco alternativo más pragmático entre ella, Israel, la Autoridad Palestina y posiblemente también Hamás (si ese grupo no es destruido por la (hora en que termina el último conflicto). Ninguno de los dos escenarios es posible mientras los principales interesados ​​sigan en deuda con el proceso de paz monopolizado por Estados Unidos, de ahí la necesidad de desacreditarlo para que todo vuelva a encarrilarse.

La India no forma parte del Cuarteto antes mencionado y no cree que tenga ninguna posibilidad realista de ser pionera en un marco alternativo entre ella y los principales actores del conflicto, razón por la cual sus intereses no se ven favorecidos por explicar las razones detrás de la última eventos. Además, a diferencia de Rusia, que lucha contra un proxy guerra con Estados Unidos en Ucrania, la India es hoy en día uno de los principales socios estratégicos de Estados Unidos , por lo que sería contraproducente criticar la posición de este último ante este conflicto.

Por mucho que algunos miembros de la comunidad de medios alternativos puedan sentir la importancia de esta diferencia, es un hecho que Rusia y la India comparten la misma postura hacia todo lo demás. Apoyan el derecho de Israel a la autodefensa pero quieren que cumpla con el derecho internacional humanitario, y sus funcionarios condenan el ataque terrorista de Hamas pero no creen que desacredite la causa de la independencia palestina. Por lo tanto, la posición de la India respecto de la última guerra entre Israel y Hamas es tan equilibrada como la de Rusia.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

Azerbaiyán no envió escuadrones de la muerte a Karabaj para masacrar a los armenios como lo hizo Hamás con Israel para masacrar a los judíos, ni bombardeó Karabaj hasta dejarlo en el olvido como lo está haciendo Israel con Gaza. Teniendo esto en cuenta, ningún israelí honesto o partidario de Hamás puede acusar a Azerbaiyán de los mismos crímenes que su enemigo

El mundo entero está observando con horror la última guerra entre Israel y Hamas después de que cada lado acusara al otro de crímenes muy graves. Israel considera la masacre a gran escala de sus civiles por parte de Hamas como un acto de terror dirigido a la limpieza étnica de los judíos. Del mismo modo, Hamás considera que la campaña de bombardeos a gran escala de Israel en Gaza, que ha matado a un número aproximadamente igual de civiles, es un acto de terrorismo de Estado destinado a una limpieza étnica de los palestinos. Sea cual sea el bando que uno apoye, está claro que ambos civiles están sufriendo.

Las trágicas escenas que se han desarrollado en Israel y Gaza durante la semana pasada están grabadas en la mente de todos, razón por la cual muchos sienten muy fuertemente este conflicto después de ver cuán devastadoras han sido ya las consecuencias humanitarias en tan poco tiempo. Por lo tanto, no en vano mucha gente cree que uno o ambos bandos están intentando una limpieza étnica. Por el contrario, algunos afirmaron anteriormente que Azerbaiyán estaba realizando una limpieza étnica de los armenios a pesar de la ausencia de tales escenas.

Hace poco menos de un mes, la operación antiterrorista de un día de duración de Azerbaiyán puso fin decisivamente al conflicto de Karabaj que llevaba tres décadas de duración. Después de la derrota de su bando, el lobby de la diáspora armenia alegó falsamente que Azerbaiyán estaba conspirando para “genocidir” a sus compañeros étnicos, lo que asustó a muchos de ellos y los hizo huir y, por lo tanto, artificialmente Allí fabricó la óptica de una “limpieza étnica”. Los políticos y los medios occidentales , tanto tradicionales como alternativos , se hicieron eco de estas afirmaciones infundadas.

The Guardian citó al “defensor del pueblo de derechos” de esa antigua región separatista en ese momento en su artículo aquí para informar que el último conflicto sólo mató a 10 civiles de la población estimada de la región antes de la guerra de 120.000 personas. Estas pérdidas estadísticamente insignificantes no califican como “limpieza étnica” o “genocidio” según ninguna medida objetiva. Además, Bakú se comprometió a defender los derechos de todos aquellos armenios que decidan permanecer en Karabaj tras su próxima reintegración total a Azerbaiyán.

Teniendo estos hechos en mente, sumados a la falta de destrucción física de esa región, nunca hubo ninguna base creíble sobre la cual alguien pudiera afirmar que Azerbaiyán cometió crímenes contra su minoría armenia, a diferencia de la situación actual en Israel y Gaza. Hasta ahora, más de 1.000 civiles de ambos lados han sido asesinados, y todos ya están familiarizados con las trágicas escenas de las que cada parte es responsable, al igual que son conscientes de sus mutuas acusaciones de limpieza étnica que no son descabelladas, como se explicó.

Aquellos que continúan afirmando que Azerbaiyán limpió étnicamente a los armenios se exponen a sí mismos como propagandistas impulsados ​​por una agenda después de todo lo que acaba de desarrollarse en la última guerra entre Israel y Hamas. Azerbaiyán no envió escuadrones de la muerte a Karabaj para masacrar a los armenios como lo hizo Hamás con Israel para masacrar a los judíos, ni bombardeó Karabaj hasta dejarlo en el olvido como lo está haciendo Israel con Gaza. Teniendo esto en cuenta, ningún israelí honesto o partidario de Hamás puede acusar a Azerbaiyán de los mismos crímenes que su enemigo.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

Las respuestas desproporcionadas de Israel al ataque de Hamás están alcanzando niveles de violencia intolerables. Las FDI no sólo están bombardeando intensamente la Franja de Gaza y dejando miles de víctimas civiles, sino que también están internacionalizando rápidamente el conflicto, con incursiones contra regiones fronterizas en Egipto, Siria y Líbano, además de promover una invasión generalizada de colonos en Cisjordania. Esto muestra claramente cómo la guerra del Estado sionista está estratégicamente injustificada, al no ser una respuesta racional al ataque palestino

Desde el inicio de su "contraofensiva" contra los palestinos, los israelíes han llevado a cabo una serie de bombardeos contra países vecinos. El sur del Líbano ha sido blanco de misiles israelíes con la excusa de disuadir a las tropas de Hezbollah, que muchos expertos creen que pronto se unirán a los palestinos en las hostilidades. El grupo chiita también ha lanzado cohetes contra Israel, lo que hace casi seguro que pronto habrá una escalada significativa en la frontera, con una confrontación abierta entre Hezbollah y las FDI.

El escenario de escalada en la frontera libanesa no parece estratégicamente beneficioso para Israel. Las FDI ya están intentando con todas sus fuerzas enfrentarse a Hamás, y hasta ahora no han logrado expulsar completamente al grupo del territorio israelí. Hezbolá es considerablemente más fuerte que Hamás y su implicación en el conflicto podría tener graves consecuencias para Tel Aviv, obligando a las tropas israelíes a luchar en diferentes frentes al mismo tiempo, debilitando su capacidad de combate.

A pesar de esto, Israel realmente no parece estar actuando racionalmente. Los movimientos militares de Tel Aviv no se basan en cálculos estratégicos. Existe una única directriz agresiva para ampliar las fronteras israelíes y derrotar a todos los "enemigos" del Estado sionista al mismo tiempo. Esto queda claro teniendo en cuenta que hay una incursión de colonos armados israelíes contra el territorio de Cisjordania , incluso sin que haya habido participación alguna de los palestinos locales en el ataque de Hamás.

Varios palestinos en Cisjordania ya han muerto, han resultado heridos o sus propiedades han sido confiscadas en recientes invasiones de colonos judíos. Lamentablemente, la situación tiende a empeorar cada vez más. Si esta agresión continúa, el impacto será sin duda el fin de cualquier tipo de negociación para una solución pacífica en Cisjordania, y las hostilidades se reanudarán también en este flanco de Palestina.

En el mismo sentido, Siria también se ha convertido en un objetivo frecuente de los ataques israelíes en el contexto de las "respuestas" a Hamás. Israel lanzó una serie de ataques contra regiones sirias, tanto para tratar de disuadirlas de ayudar a los palestinos como para impedir un intento de retomar los Altos del Golán. Obviamente, estos ataques sólo aumentan aún más las posibilidades de una escalada, y es probable que unidades militares autónomas sirias se unan a los palestinos en un futuro próximo.

E incluso los objetivos no militares han sido destruidos por las FDI. La región fronteriza de Rafah entre Egipto y Gaza ha sido blanco de brutales ataques destinados a impedir la llegada de ayuda humanitaria a los palestinos, además de asesinar a refugiados que intentaban entrar en Egipto. La medida no tiene valor estratégico, es totalmente irresponsable y amenaza con revertir una política histórica de estabilidad entre los dos países. Egipto fue el primer país árabe en tener paz con Israel, pero las actitudes sionistas podrían acabar con el acuerdo.

El resultado de la violencia es siempre una escalada de tensiones. Cuanto más actúa irracionalmente Israel y bombardea a los países vecinos para impedirles ayudar a Palestina, más motiva a esos países a respaldar a los palestinos. Egipto no se ha dejado intimidar por los ataques y continúa enviando ayuda humanitaria a Gaza. En la misma línea, Jordania , otro país árabe que tiene un acuerdo de paz con Israel, está expresando firmemente su apoyo a Palestina. Cada vez más, las naciones árabes e islámicas parecen unidas en una agenda común pro palestina, aislando a Israel en la arena internacional.

El apoyo irrestricto a Israel parece corresponder exclusivamente a Estados Unidos y sus representantes. Esto convierte al conflicto palestino en otro centro de tensión en el actual proceso de transición geopolítica hacia un mundo multipolar. Las políticas de apartheid, expansionismo y neocolonialismo son cada vez menos toleradas y se alienta a los pueblos explotados a reaccionar ante la agresión. En este contexto, o los países hegemónicos aceptan reformular sus políticas para adaptarse a la realidad multipolar o habrá un escenario de guerra.

Se puede decir que, aún más débil militarmente, Palestina está de alguna manera ganando la confrontación con Israel, ya que está siendo eficiente en la creación de una coalición de países que apoyan sus demandas. La presión sobre Israel está aumentando no sólo militar y políticamente, sino también diplomática y económicamente. Para evitar el desastre, Tel Aviv necesita actuar racionalmente y aceptar negociar la paz en términos mutuamente favorables para judíos y palestinos.

Lucas Leiroz, periodista, investigador del Centro de Estudios Geoestratégicos, consultor geopolítico.

Fuente: InfoBrics

Si Egipto abre sus fronteras a todos los refugiados, entonces existe una posibilidad muy real de que la mayoría de la población huya, aumentando así las posibilidades de que sean reemplazados por colonos israelíes en algún momento después de que termine la guerra

Al mismo tiempo, Egipto también enfrenta acusaciones de permitir un posible genocidio en caso de que mantenga su frontera cerrada durante el transcurso de la inminente operación terrestre de Israel, lo que podría contribuir directamente a que las víctimas civiles alcancen una escala inimaginable

La última guerra entre Israel y Hamas obligó a Egipto a enfrentarse al dilema de presionarlo para que facilite la limpieza étnica de los palestinos de la Franja de Gaza abriendo sus fronteras a todos los refugiados o permita su posible genocidio manteniéndolos atrapados en la zona de conflicto con todo lo que eso implica. por su seguridad. La tercera opción teórica de lanzar una operación de “Responsabilidad de Proteger”/”Intervención Humanitaria” (R2P/HI) contra Israel es políticamente irreal y no hay indicios de que se esté considerando.

El tiempo corre para que Egipto elija el “mal menor” de estos dos desde que Israel anunció que está planeando una operación terrestre que seguirá a su campaña de bombardeos a gran escala, que empeorará aún más el ya inmenso sufrimiento del pueblo palestino. Aunque el autoproclamado Estado judío afirma que cada objetivo civil que ataca es supuestamente una base secreta de Hamás de algún tipo, ningún observador honesto puede negar los daños colaterales que esto ha causado y la enorme pérdida de vidas que siguió.

El Primer Ministro Netanyahu prometió destruir a Hamás y no puede cumplirlo sin llevar a cabo la operación terrestre planificada por su gobierno en Gaza. Es irrelevante en este contexto si Israel tendrá éxito o no en última instancia, ya que la cuestión es que la próxima fase inminente de este conflicto conducirá a un derramamiento de sangre aún mayor. Obviamente, innumerables lugareños quieren escapar de lo que se avecina, pero Egipto hasta ahora se niega a permitirles cruzar la frontera.

El presidente Sisi dijo que no permitirá que el conflicto se resuelva a expensas de otros, lo que fue ampliamente interpretado como una señal de que está en contra de facilitar la limpieza étnica del pueblo palestino de Gaza por parte de Israel, aceptando su reubicación forzosa en el vecino Sinaí. región. Si Egipto abre sus fronteras a todos los refugiados, entonces existe una posibilidad muy real de que la mayoría de la población huya, aumentando así las posibilidades de que sean reemplazados por colonos israelíes en algún momento después de que termine la guerra.

Ese resultado resultaría en la eliminación de facto de Gaza de la solución de dos Estados exigida por el derecho internacional según las Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU y la consiguiente especulación de que Egipto llegó a un acuerdo secreto con Israel para este fin. Por lo tanto, Sisi lo considera políticamente inaceptable, al menos por el momento, de ahí que insista en mantener la frontera cerrada y, en su lugar, buscar un alto el fuego a pesar de que este último es políticamente poco realista hasta que termine la siguiente fase del conflicto.

Al mismo tiempo, Egipto también enfrenta acusaciones de permitir un posible genocidio en caso de que mantenga su frontera cerrada durante el transcurso de la inminente operación terrestre de Israel, lo que podría contribuir directamente a que las víctimas civiles alcancen una escala inimaginable. Si eso sucede, entonces Egipto sería parcialmente culpable de este crimen contra la humanidad después de saber lo que estaba a punto de suceder y aún así negarse a permitir que los civiles huyeran, destruyendo así irreparablemente su reputación y la de Sisi.

Ese resultado sería el mismo que el mencionado anteriormente con respecto a la despoblación forzada de Gaza y el probable reemplazo de los lugareños por colonos israelíes después de que termine la guerra, con la única diferencia de que muchos más de esos mismos lugareños serían asesinados en el proceso. A Israel no le importan las bajas civiles, ya que está sediento de sangre después de los ataques terroristas de Hamas , y algunos de sus líderes posiblemente han querido realizar una limpieza étnica o incluso genocidio a los palestinos desde hace algún tiempo.

La decisión de Egipto de mantener la frontera cerrada por ahora parece basarse en su expectativa de que Israel será presionado con éxito por las creíbles preocupaciones del público mundial sobre los palestinos para que se contenga, suspenda su operación terrestre en Gaza y acepte otro alto el fuego con Hamás. . Sin embargo, Israel ya ha demostrado ser inmune a la opinión pública en lo que respecta a la conducción de sus operaciones militares, por lo que Sisi se equivoca si realmente piensa que su postura detendrá de alguna manera la guerra.

También podría ser que esté calculando cínicamente que no se culpará a Egipto por el posible genocidio del pueblo palestino, ya que el público mundial probablemente estará demasiado concentrado en condenar a Israel después. Su potencial martirio podría entonces repercutir a lo largo de la historia y ser explotado por Egipto o cualquier otro país en pos de objetivos políticos futuros, ya sean nacionales o internacionales. Incluso si eso no es lo que Sisi tiene en mente, sí podría ser la forma en que responda después de cualquier genocidio inminente en Gaza.

En cualquier caso, Egipto se encuentra ahora mismo bajo la máxima presión para articular su política al resto del mundo, ya que más de dos millones de personas están literalmente en juego. Mantener la frontera cerrada parece muy malo a los ojos de la opinión pública. En el mejor de los casos, parece que Egipto quiere que los mismos palestinos a los que dice apoyar sigan sufriendo como parte de una gran apuesta para poner fin a la guerra, mientras que en el peor, parece que Sisi no tiene ni idea de su posible genocidio o ni siquiera le importa. mucho si sucede.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

El derecho prioritario número uno del Kremlin es garantizar la seguridad de sus ciudadanos (dobles) en la zona de conflicto y luego hacer todo lo que esté a su alcance para reducir la escalada de los combates con vistas a eventualmente mediar en un alto el fuego que en última instancia podría llevar al proceso de paz. volver sobre la pista

Todas estas son tareas gigantescas en sí mismas, por no mencionarlas en su totalidad, pero Rusia siempre está preparada para tales desafíos y, por lo tanto, está dispuesta a hacer todo lo posible para lograr estos nobles objetivos

Ahora es imposible que los principales influyentes de la Alt-Media Community (AMC) mientan sobre la postura de Rusia hacia la última guerra entre Israel y Hamas después de que dos de sus principales funcionarios condenaran inequívocamente los métodos terroristas de ese grupo. “ El apoyo de Rusia a la independencia palestina no debería ser presentado como una política antiisraelí ”, pero algunos miembros destacados del AMC lo han hecho de todos modos para generar influencia, impulsar una ideología y/o solicitar donaciones de aquellos entre su audiencia que desesperadamente quiero que sea verdad.

Cualquiera que continúe haciéndolo se expone a sí mismo como propagandista impulsado por una agenda después de lo que acaban de decir el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, y el embajador ruso en Israel, Anatoly Viktorov. Los comentarios relevantes del primero se pueden leer en su original ruso aquí y aquí según los informes de TASS sobre sus declaraciones recientes, mientras que los del segundo se informaron en inglés en su sitio aquí . Lo que sigue son los extractos relevantes que luego serán analizados para aclarar aún más la posición equilibrada de Rusia hacia este conflicto.

Esto es lo que Peskov dijo sobre este tema (énfasis añadido):

“Mantenemos un diálogo con ambas partes. Por supuesto, no se puede dejar de condenar actos que no pueden llamarse de otra manera que terrorismo , pero tampoco hay que olvidar cuál es el precursor de esta situación.

Es importante mantener un enfoque equilibrado y permanecer en contacto con las dos partes del conflicto. Tenemos vínculos históricos de larga data con los palestinos, tenemos vínculos históricos de larga data con los israelíes, estamos unidos por millones de nuestros conciudadanos que se han mudado a vivir a Israel y nos preocupamos por su seguridad. [Nosotros] debemos mantener una distancia igual.

Sólo esto nos dará derecho a participar en el proceso de solución en el futuro, y Rusia puede desempeñar y desempeñará un papel en el proceso de solución... Necesitamos detener los ataques terroristas . Necesitamos detener el uso desproporcionado de la fuerza. Necesitamos garantizar las necesidades mínimas de la población de Gaza”.

Y esto es lo que dijo Viktorov (énfasis añadido):

“ Los métodos terroristas que los militantes de Hamás utilizaron en las primeras etapas de la confrontación ciertamente deben ser condenados; esto no es negociable . En cuanto a la toma de rehenes, huelga decir que es inaceptable, especialmente cuando se trata de mujeres, niños y personas mayores. Deben ser liberados. Cualquier violencia contra civiles es inaceptable para nosotros, sin importar de qué lado de la frontera o línea de contacto se encuentren los civiles”.

Rusia todavía reconoce la independencia palestina como una causa legítima a pesar de la ola terrorista de Hamas durante el fin de semana, que RT informó aquí y aquí también resultó en el asesinato de algunos de sus (dobles) ciudadanos, porque esto se alinea con el derecho internacional tal como lo encarna Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Nadie debería haber esperado que respaldara los asesinatos selectivos de civiles de Hamás antes de los objetivos político-ideológicos de ese grupo después de que los rusos fueran víctimas de tales ataques terroristas durante las décadas de 1990 y 2000.

Al mismo tiempo, si bien el presidente Putin apoya resueltamente el derecho de Israel a defenderse, como lo demuestra esta colección de citas del sitio web oficial del Kremlin entre 2000 y 2018, Rusia también está en contra del uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel en respuesta a los últimos ataques terroristas. como su política de asentamiento . Además, Moscú está extremadamente disgustado con la rotunda negativa de Tel Aviv a implementar las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas antes mencionadas que estipulan la creación de un Estado palestino independiente.

El derecho prioritario número uno del Kremlin es garantizar la seguridad de sus ciudadanos (dobles) en la zona de conflicto y luego hacer todo lo que esté a su alcance para reducir la escalada de los combates con vistas a eventualmente mediar en un alto el fuego que en última instancia podría llevar al proceso de paz. volver sobre la pista. Todas estas son tareas gigantescas en sí mismas, por no mencionarlas en su totalidad, pero Rusia siempre está preparada para tales desafíos y, por lo tanto, está dispuesta a hacer todo lo posible para lograr estos nobles objetivos.

Desde la perspectiva de sus responsables políticos, Estados Unidos es responsable de los factores estructurales de este conflicto, ya que nunca alentó sinceramente a su aliado israelí a implementar las Resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Una y otra vez, Washington hizo la vista gorda ante la negativa de Tel Aviv a hacerlo, defendió su desafío al derecho internacional o lo reprendió sólo levemente sin consecuencias significativas. Esto empeoró el sufrimiento de los palestinos y creó un ambiente fértil en el que el extremismo proliferó salvajemente.

Esta última observación lleva a su culpabilidad parcial en la perpetuación de este ciclo de violencia, ya que ciertas fuerzas explotaron la situación socioeconómica inimaginablemente difícil de los lugareños durante décadas para obligarlos a llevar a cabo lo que objetivamente puede describirse como actos de terrorismo. Israel aprovechó esto cada vez que sucedió para justificar deshonestamente su negativa a implementar las resoluciones antes mencionadas y responder de manera desproporcionada de maneras que empeoraron el sufrimiento de los palestinos.

Por lo tanto, Estados Unidos, Israel y los palestinos tienen la culpa a su manera, independientemente de cómo se reparta la responsabilidad, incluso si deciden absolver a uno o dos actores de la culpa, al menos según la forma en que Rusia entiende este conflicto. El primero se negó a aprovechar su influencia históricamente destacada sobre el segundo para lograr que implementara el derecho internacional, mientras que los ataques terroristas cometidos en nombre de la causa del tercero son explotados para justificar falsamente la negativa de los dos primeros.

La única manera de romper este círculo vicioso de violencia es que un tercero verdaderamente neutral como Rusia reemplace el papel de Estados Unidos como mediador para una resolución integral de esta disputa de larga data, después de que este último país demostrara estar más allá de toda duda parcial y, en consecuencia, no estar dispuesto a negociar honestamente. negociar el fin del conflicto. Sin eso, todo continuará indefinidamente con todo el inmenso sufrimiento que eso implica para ambas partes, especialmente para los palestinos cuya situación socioeconómica es indiscutiblemente peor que la de los israelíes.

El problema es que Hamás, que controla la Franja de Gaza, no reconoce el derecho de Israel a existir, mientras que Israel no está interesado en negociar con ese grupo precisamente por esta razón. Por lo tanto, la última guerra de esos dos probablemente se librará hasta el amargo final, en el que solo uno de ellos quedará en pie cuando termine. En el caso de que Hamas no sea destruido por cualquier motivo, entonces, en teoría, podría unirse a sus rivales de Cisjordania, Fatah, en las conversaciones de paz encabezadas por Rusia, pero sólo si él e Israel tienen la voluntad política de participar.

Para ser absolutamente claro, el mejor de los casos, el de que los tres resuelvan exitosamente sus problemas como resultado de la mediación rusa, es extremadamente improbable, tanto en el futuro previsible como en general. Aun así, el Kremlin todavía no renuncia a esa posibilidad ciertamente descabellada, para lo cual debe conservar la misma credibilidad ante todas las partes. Esto explica por qué dos de sus altos funcionarios acaban de condenar el terrorismo de Hamás, así como la respuesta desproporcionada de Israel a los ataques de la semana pasada.

Volviendo a la AMC, quienes siguen mintiendo sobre la posición de Rusia respecto de la última guerra entre Israel y Hamas están trabajando en contra de los intereses de ese país al desacreditar su papel previsto como mediador para una resolución de este conflicto, sin importar cuán improbable parezca ese escenario en la actualidad. En el mejor de los casos, están actuando como los “idiotas útiles” de Estados Unidos para difamar a Rusia, mientras que en el peor, lo hacen deliberadamente bajo el pretexto de pretender ser “amigos de Rusia”. De cualquier manera, simplemente se expusieron como propagandistas.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

Esta evaluación se debe al apoyo documentado de Rusia a los intereses de seguridad nacional del autoproclamado Estado judío y al filosemitismo de toda la vida del presidente Putin

La última guerra entre Israel y Hamas ha despertado la preocupación de un conflicto regional más amplio que posiblemente podría involucrar al aliado sirio de Rusia debido a que la República Árabe acoge al CGRI de Irán y a Hezbolá del Líbano. Según este escenario, esas fuerzas mencionadas en segundo lugar podrían acudir en ayuda de su aliado palestino, lo que podría desencadenar una campaña de bombardeos israelíes a gran escala contra Siria. Si eso sucediera, algunos temen que Rusia también pueda verse arrastrada a este conflicto, acercando así todo a la Tercera Guerra Mundial.

Porque por muy preocupados que algunos puedan estar por el desarrollo de esa secuencia de acontecimientos, es poco probable que Rusia permita que Siria se involucre en la última guerra entre Israel y Hamas debido a su apoyo documentado a los intereses de seguridad nacional del autoproclamado Estado judío. Este artículo recopiló varias docenas de citas del presidente Putin del sitio web oficial del Kremlin entre 2000 y 2018 para demostrar con qué pasión apoya a las FDI. Como puede verse, el líder ruso apoya firmemente el derecho de Israel a la autodefensa, especialmente contra los terroristas.

En el contexto sirio, esto se ha materializado en que su país permitió que Israel bombardeara al IRGC y a Hezbollah literalmente cientos de veces con impunidad desde 2015. El pretexto con el que se produjeron cada uno de estos ataques fue la afirmación de Tel Aviv de que está frustrando amenazas terroristas inminentes de la República Árabe. Todo lo que Rusia hace en respuesta es criticar ocasionalmente estos ataques, pero nunca toma ninguna medida tangible para detenerlos. Esto incluye no permitir que Siria dispare los S-300 que finalmente recibió a finales de 2019.

Aunque el Kremlin no considera terroristas al CGRI ni a Hezbollah, y ambos en realidad están luchando contra terroristas como ISIS en Siria a pedido de Damasco, no aprueba que esos dos supuestamente conviertan a ese país en una base de operaciones contra Israel. Según se informa, conspirar para hacerlo corre el riesgo de exacerbar el dilema de seguridad iraní-israelí hasta el punto de una guerra total por poderes en la República Árabe, que podría revertir los éxitos antiterroristas de Rusia allí si se sale de control y crea espacio para el resurgimiento de ISIS. .

La siguiente lista de informes de TASS da crédito a la evaluación anterior de la postura de Rusia:

* 24 de septiembre de 2015: “ Rusia e Israel acuerdan coordinar acciones conjuntas respecto de Siria ”

* 23 de agosto de 2017: “ Netanyahu dice que cada encuentro con Putin beneficia la seguridad de Israel ”

* 25 de abril de 2018: “ El embajador elogia el mecanismo de coordinación ruso-israelí sobre Siria ”

* 16 de julio de 2018: “ Rusia interesada en la paz en los Altos del Golán y la seguridad de Israel – Putin ”

* 17 de septiembre de 2019: “ Orgulloso de tal nivel de vínculos: Putin elogia la relación Rusia-Israel ”

* 22 de enero de 2020: “ Israel valora la comprensión de Putin de sus necesidades de seguridad – ministro de Asuntos Exteriores ”

* 15 de octubre de 2021: “ Rusia e Israel continuarán las conversaciones sobre seguridad en Oriente Medio, dice el ministro de Asuntos Exteriores ”

* 22 de octubre de 2021: “ Bennett llama a Putin un amigo muy cercano y verdadero del pueblo israelí durante su encuentro ”

* 22 de octubre de 2021: “ Putin destaca el vínculo único formado entre Rusia e Israel ”

* 18 de febrero de 2023: “ Rusia tiene en cuenta los intereses de seguridad israelíes y espera reciprocidad – diplomático ”

Está lejos de ser completo, pero aun así resume la fortaleza de las relaciones ruso-israelíes. De relevancia, esto es lo que RT informó en septiembre de 2018 citando al portavoz del Ministerio de Defensa:

“El ejército ruso apoyó la operación militar siria en los Altos del Golán para 'asegurar que no hubiera más ataques de bombardeo en territorio israelí', permitiendo así que la misión de paz de la ONU reanudara el patrullaje de la disputada frontera entre Siria e Israel después de 'una guerra de seis años'. hiato.'

Rusia también logró asegurar la retirada de todos los grupos respaldados por Irán de los Altos del Golán a una "distancia segura para Israel", a más de 140 kilómetros al este de Siria, dijo el portavoz, añadiendo que esto se hizo a petición de Tel Aviv. "En total fueron retirados de la zona 1.050 efectivos, 24 MLRS y misiles tácticos, así como 145 piezas de otras municiones y equipo militar", dijo Konashenkov a los periodistas.

El Ministerio de Defensa ruso prestó asistencia para preservar los lugares sagrados y las tumbas judías en la ciudad de Alepo. Poniendo en peligro la vida de los soldados de las Fuerzas Especiales rusas, también organizó la búsqueda de los restos de algunos militares israelíes que murieron durante los conflictos pasados ​​en una zona donde las fuerzas sirias estaban combatiendo a los terroristas del Estado Islámico (EI, ex ISIS) en ese momento. "

Rusia se toma tan en serio garantizar la seguridad de Israel que incluso creó una zona de amortiguación antiiraní en Siria, entre otras cosas. Dos de los discursos posteriores del presidente Putin añaden contexto a estos favores:

* 17 de septiembre de 2019: “ Conferencia de la Fundación Keren Hayesod ”

* 23 de enero de 2020: Foro “ Recordando el Holocausto: Luchando contra el antisemitismo ”

El primero confirma su filosemitismo, que mostró con orgullo ante una de las organizaciones de lobby sionistas más antiguas del mundo , mientras que el segundo muestra que no se detendrá ante nada para evitar un segundo Holocausto.

Estos puntos son pertinentes para el presente artículo porque demuestran cuán personalmente se toma el presidente Putin la cuestión de garantizar los intereses de seguridad nacional de Israel. Durante la sesión de preguntas y respuestas que siguió a su discurso en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo de junio pasado, recordó a todos que “he tenido muchos amigos judíos desde la infancia ”, lo que podría haber dado forma a la visión que compartió durante su Línea Directa dos años antes de la unidad judía. debería ser un ejemplo de unidad entre Rusia y Ucrania :

“¿Por qué Ucrania no figura entre los países hostiles? Esto se debe a que no considero a Ucrania un país hostil hacia Rusia. He observado muchas veces, y puedo repetirlo una vez más, que, en mi opinión, los ucranianos y los rusos son un solo pueblo.

Compruébelo usted mismo: los judíos llegan a Israel desde África, Europa y otros países. Los negros llegan de África, ¿no? Los que llegan de Europa hablan yiddish en lugar de hebreo. Aunque son diversos, el pueblo judío aprecia su unidad”.

También merece mencionarse que el Washington Post (WaPo) informó el 27 de septiembre de 2000 que el disidente soviético convertido en político israelí Natan Sharansky, que se reunió con el presidente Putin una semana antes según el sitio web oficial del Kremlin , tenía esto que decir sobre su conversación durante el almuerzo:

“Sharansky dijo que Putin pasó gran parte del almuerzo expresando, en términos ocasionalmente fastuosos, su simpatía por Israel, su disgusto por el antisemitismo y la importancia que concede a los judíos en Rusia y la diáspora judía, así como sus brillantes recuerdos de unas vacaciones familiares hace algunos años. hace años en Jerusalén, Galilea y los Altos del Golán.

"Dijo que no era sencillo que la KGB simpatizara con los judíos", dijo Sharansky. 'Pero me contó que creció en [un] departamento comunal y que allí había una familia judía que para él eran casi como parientes. Le gustaron mucho'... Sharansky dijo que estaba impresionado por la apertura de Putin a los judíos de la diáspora, independientemente de la motivación detrás de ella".

Aunque el WaPo ahora es famoso por su rusofobia, en aquel entonces no había abrazado tales puntos de vista, ni había ninguna razón para hacerlo, ya que Estados Unidos todavía consideraba al presidente Putin como un socio. Además, el Kremlin nunca se quejó del contenido de su informe, lo que sugiere que es exacto.

Si avanzamos hasta la actualidad, todo lo relacionado con la respuesta oficial de Rusia a la última guerra entre Israel y Hamas, tal como lo expresó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zakharova, durante el fin de semana tiene sentido. Se pide a ambas partes que cesen el fuego de inmediato, no sólo a Israel, ya que la sensibilidad del presidente Putin hacia las preocupaciones de seguridad nacional del autoproclamado Estado judío (que es en parte atribuible a su filosemitismo de toda la vida) significa que Moscú nunca podrá respaldar el gobierno de facto de Hamás. tácticas terroristas.

En consecuencia, se culpa informalmente a ambas partes por el último estallido de violencia, lo cual era una postura predecible por parte de Rusia al recordar la colección de citas citadas anteriormente del sitio web oficial del Kremlin que muestra el apasionado apoyo de su líder a las FDI desde que asumió el cargo. Las declaraciones del presidente Putin durante el “Foro de lucha contra el antisemitismo” de enero de 2020 también demostraron cuán firmemente se opone a ese flagelo y su temor de que olvidarse del Holocausto pueda llevar a que vuelva a suceder.

Por lo tanto, cualquier masacre de civiles judíos desarmados como la que acaba de llevar a cabo Hamás le resulta totalmente inaceptable debido a lo mucho que se parece al Holocausto en su mente. Lo mismo se aplica a cualquier escenario que amenace la existencia del Estado de Israel, como el relacionado con los supuestos planes de Irán de convertir a Siria en una base de operaciones con ese fin. Estas percepciones explican por qué Rusia culpa parcialmente a Hamás por el último conflicto y siempre deja que Israel bombardee activos iraníes en Siria.

Teniendo en cuenta toda la evidencia documentada que se compartió en este análisis que demuestra cuán en serio se toma Rusia los intereses de seguridad nacional de Israel y las razones por las cuales el Presidente Putin está tan convencido de esto, nadie debería esperar que esto permitiera a Siria unirse a la última guerra. En el caso de que Damasco todavía lo haga desafiando a Moscú y este último no pueda detenerlo a tiempo, entonces el Kremlin probablemente dejará que Israel responda como considere necesario para defenderse a sí mismo y al pueblo judío.

Además, esta idea también desacredita la teoría de la conspiración de Zelensky de que “Rusia está interesada en incitar a la guerra en Medio Oriente”. Es exactamente lo contrario, como lo confirma el hecho de que Israel haya permitido que Israel atacara activos iraníes en Siria cientos de veces con impunidad desde 2015 para evitar preventivamente precisamente ese escenario derivado del dilema de seguridad regional de esos dos. Muchos miembros de la comunidad Alt-Media podrían sorprenderse por todo lo que aprendieron en este artículo, pero todo está citado en su totalidad y, por lo tanto, es innegable.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense